Los periódicos garantizaron un día de ventas: en la primera página la foto de un desconocido -yo- que había sido anunciado manager del Napoli. Todo el mundo se preguntaba si se podía llegar más bajo. El club, actualmente en Serie C1/B, venía en picada después de una historia gloriosa. Para colmo de males, la directiva se había desquiciado al contratar a un manager colombiano.
La infraestructura del club seguía siendo la de un grande. Si se hace el trabajo correcto, volver a la Serie A es cuestión de tiempo. Pero todo es cuestión de actitud y de ganarme la confianza del equipo, de las directivas, de la hinchada.
La pretemporada ya organizada nos enfrentaba inicialmente a dos equipos semiprofesionales (Soria y Bitonto) que no nos dieron problema alguno (4-1 y 9-0). El objetivo es trabajar físicamente para estar a punto y conocer los jugadores. Convencí a Carlos "El Pibe" Valderrama para que fuera mi asistente. Él tiene la experiencia de camerino que yo no tengo. Esto animó un poco a la fiel hinchada napolitana, pero no dejaban de preguntar porqué yo y no "El Pibe". El siguiente juego fue contra un rival de Serie A, Empoli, y aunque fueron superiores, vencimos 2-0, gracias al contragolpe. Par de partidos más ajustaron la forma del equipo y definieron titulares para el primer encuentro de la Copa Italia.
P.D./ El objetivo de esta partida es conseguir el nuevo Fabio Cannavaro, desde la cantera napolitana. Un jugador (Defensa Central) que haga crecer hasta consagrarse capitán de la selección azurra, campeón del mundo, leyenda.