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Terciopelo negro

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Prólogo del Autor

Uno siempre vuelve a los lugares que ama. Llevo dos años que han sido bisagra en mi vida. Me enfermé, me curé y tomé las decisiones más importantes de mi vida. Si todo marcha bien (Malditas visas), me iré a vivir a otro lado este año y a cumplir sueños o, mejor, poner la primera piedra para cumplirlos. Y aquí vuelvo porque amo esto. Se me ocurren historias todo el tiempo, me entran las ganas de jugar al FM y contarlo a cada rato. Y esto será así. Una historia de dos tipos que iremos conociendo en un club que me gusta desde muy niño y una ciudad en la que me gustaría vivir alguna vez en la vida. 

 

A continuación una lista de parámetros de la historia para que se entienda de qué va.

- Esta historia tratará de un club y su gestión. Roma, Roma, Roma. 

- Hay dos protagonistas: el viejo presidente del club y su joven entrenador. Tocaremos todas las aristas del juego. Además, habrá un segundo entrenador ficticio (No en la partida)

- El fútbol será la base de todo y habrá una concienzuda meta táctica/estilística que cumplir, pero no por ello no habrá una trama espero interesante en el fondo de todo.

- Se juega con el FM 2012 y la historia comienza en la primavera de ese año.

Como se avisó, habrá un modelo de juego inspirado en la historia del club, los sueños de los protagonistas y míos propios. La mejor Roma de la historia tenía como motor a Paulo Roberto Falcao y era un equipo moderno, brasileño, alegre, ofensivo y vistoso. Se tratará de llegar allá bajo esos parámetros estilísticos, los del fútbol brasileño. Una Roma con marcado toque de samba. Piensen en Frank Sinatra cantando The Girl From Ipanema. Todo esto aplicando una filosofía de gestión global del club.

 

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Que ganas de que empiece esto, y con un FM como el 2012.

Creo que es obvio que viviremos el día a día de la A.S Roma, equipo que desde pequeño me da ganas de ver el Calcio.

Por otro lado, el fútbol italiano en un momento fue muy parecido al brasileño, alegre, vistoso, representarlo en un fútbol tan rocoso, físico y defensivo es tan difícil como defender a Sergio Ramos pasados los 90'.

Sin más comentarios, buona fortuna.

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Gazzeta dello Sport, mayo 2012

Se acabó lo que se daba. Thomas Di Benedetto, máximo accionista de la Roma firmó ayer su renuncia como presidente de la AS Roma. El ítaloamericano regresará a Boston para atender sus otros negocios tras un año asentado en la capital del país encargándose de la renovación de la Roma, que en el plano institucional ha subsanado en gran parte la crisis que dejó la familia Sensi, pero que en lo deportivo sigue sin despegar y podría quedar fuera de Europa si la Fiorentina gana su último partido y el club giallorossi pierde el suyo. 

Di Benedetto llegó a Roma con la idea de modernizar la institución y traer jugadores de renombre. Su primera decisión fue la de importar el modelo del FC Barcelona, que acaba de completar su cuarto título de liga en línea y suma dos UEFA Champions League en cuatro temporadas, con el fichaje de Luis Enrique, entrenador del Barcelona B, como dueño del banquillo. Sin embargo, los fichajes de luminarias no llegaron y hoy el equipo romano pelea por salvarse del descenso luego de perder hace unos días la final de la Europa League, tabla de salvación de la temporada. Es por esto que la salida de Luis Enrique también se estaría confirmando al finalizar la temporada más allá de que clasifique o no a la segunda competición continental. Su reemplazante, toda vez que Carlo Ancelotti es inalcanzable, es toda una incógnita. 

Por otro lado, la junta directiva del club confirmó que el nuevo presidente será Gaspare Messina, también ítaloamericano, y de 68 años, pero del que no se conoce más nada.

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Te sigo, un club que siempre me gusto la AS Roma. En la epoca de Cafu tenia un estilo muy poco visto en el futbol itliano y que seria muy lindo de volver a ver. Esperemos que trae el señor Messina.

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@gonza10

Durante mucho tiempo me planteé en qué FM debía realizarse esta historia y al final me decanté por el 12. No recordaba lo que era jugarlo, al principio me costó adaptarme a la falta de opciones que en los nuevos sí están y a las que ya estoy acostumbrado, pero al final me terminó ganando la libertad que ofrece el sistema de creación de tácticas, cuyo cambio en su momento defendí como un paso a la revolución total que acercase lo máximo posible el juego a la realidad, pero que hasta el momento ese paso no se ha dado y ha convertido al FM en un juego muy rígido para mi gusto. Por eso volver a lo del FM 12 ha sido muy divertido.

Aunque no lo creas, el fútbol italiano, tan latino, tiene muchas cosas del fútbol brasileño. Quizás siempre le faltó el ginga natural del jugador de esas tierras. Si uno piensa en los mejores italianos de siempre, encuentra que son jugadores artísticos, pero que no pensarías que son brasileños nunca. E igual, como digo, la Roma tiene un legado brasileño curioso que quiero explotar. 

@Morcha

¡Bienvenido!

Bueno, yo me enamoré de ese equipo, pero no creo que decir que era poco italiano es del todo correcto, después de todo, los dirigía Capello. Lo que pasa es que tenían jugadores exóticos como Cafu, Cassano, Totti, Emerson y demás. 

Y sí, a ver qué se traen entre manos Messina y Tiberi.

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Gazzeta dello Sport,  junio 2012

Esta tarde fueron presentados en las instalaciones del club en una breve intervención los italoamericanos Gaspare Messina y Alessandro Tiberi, nuevos presidente y entrenador de la AS Roma. Junto a ellos, Franco Baldini, secretario técnico del equipo, y Walter Fenucci, director económico del club, se encargaron de las presentaciones.  

Messina, de 68 años, nació en Sicilia y de muy niño se mudó a Estados Unidos con su familia. Se desempeñaba como profesor de estudios sobre fútbol, política y sociedad; Tiberi, de 36 años y nacido en Boston de padres romanos inmigrantes y entrenador licenciado por la UEFA, era el profesor adjunto de la clase. En palabras de Fenucci "Messina está equipado como nadie para llevar a cabo los proyectos del Di Benedetto AS Roma LLC (firma dueña del club) y cuenta con toda la confianza de la junta". 

Por su parte, Baldini se refirió a Tiberi como un "Joven entrenador, con ideas muy interesantes y una personalidad ganadora que casa a la perfección con los idearios y objetivos de un club como la AS Roma". Afirmó también que se trataba de un proyecto deportivo de muchos años "que queremos sea recordado por siempre por los aficionados del club. Alessandro es uno más. Si no fuese por su trabajo en Boston, sería un miembro más de la 'curva'.

Aldo Maldera, exfutbolista del club en los 80s, será uno de los asistentes de Tiberi. El otro será Henri Michel, francés de 40 años y hombre de confianza del nuevo entrenador.

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Messina había conocido a Tiberi muchísimos años atrás. La comunidad italiana en Boston crecía sin medida, pero aun existían centros comunitarios que permitían que un grueso de la población inmigrante se congregara y compartiera. Así fue como Gaspare conoció a los padres de Alessandro cuando este era apenas un niño, forjó una amistad imperecedera con ellos y se convirtió en una especie de padre adoptivo del joven Tiberia el día en que sus padres murieron asesinados en un ajuste de cuentas de la mafia. Messina se convirtió en un guardián para Alessandro, lo guió y lo cultivó intelectualmente, alejándolo de las calles, los problemas y la tentación de las famiglias y el dinero fácil. En lugar de eso, iban al beisbol como sustituto natural del fútbol que amaban y discutían en cafés y librerías sobre la movida cultural y política del país con el grupo de amigos, los verdaderos, que Gaspare había hecho a lo largo de todos sus años en America. Y de la Serie A.

No fue casualidad entonces que la vida llevase a Tiberi a la búsqueda de una carrera como futbolista, pero la latente falta de habilidad con el esférico marcó un pronto y triste final para aquellas aspiraciones y, como buen futbolista frustrado, buscó refugio en otros lugares: se convirtió en entrenador de fútbol y creó una fama efímera en los campeonatos amateurs de la ciudad hasta que un buen día Gaspare se presentó en su casa, le dijo que empacara y se lo llevó para Europa. Ese tipo de cosas solían suceder y Alessandro había aprendido a callarse y obedecer sin chistar. Se lo había aprendido a su padre y con Gaspare había seguido la tradición. Sabía que había verdades que era mejor no conocer.

En Europa, Messina se dedicó a la escritura mientras él decidió, con el invaluable e incondicional apoyo económico de su protector, seguirle los pasos académicos mientras paralelamente adelantaba su formación como entrenador de fútbol, esperando algún día llegar a la MLS ante la mirada reprobatoria de Gaspare. 

"Nunca nos aceptarán allí. Es mejor que te olvides de eso".

Frase lapidaria que Messina solía decirle a Tiberi en los años europeos y que le laceraba el corazón. Había aprendido a querer al joven rubio de mirada adriática como si fuese su propio vástago y quería, con todas sus fuerzas, que pudiera cumplir sus sueños. Había luchado mucho por alejarlo del mundo oscuro que a él le había tocado, y aun así se lo había llevado medio mundo más allá de su casa por pecados de tiempos que la memoria ya había olvidado. Para Messina, que Tiberi pudiese ser entrenador de fútbol, era una obsesión.

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En la vida todo se mueve, todo cambia y todo muta. Era el otoño de 2010 y Gaspare y Alessandro caminaban por las calles de Boston como de costumbre. Tenían clase en la universidad dentro de dos horas y habían decidido ir por un café. Había un lugar acogedor y pequeño, de italianos, donde les gustaba sentarse porque además de un café excepcional había una oferta de libros siempre cambiante y de sumo interés. Fue allí, mientras vigilaban las estanterías en busca de algún ejemplar exótico, que Messina lo soltó.

- "¿Hace cuánto no entrenas ningún equipo?"

- "Eso es un sueño viejo y tonto. Siempre me lo dijiste."

- "Pues ahora te digo que deberías ponerte a entrenar algo pronto, así sean unos niños. No quiero que llegues tieso"

- "¿Tieso? ¿Llegar tieso a dónde?"

- "A Roma, por supuesto. Eres el nuevo entrenador de la Roma. Empiezas en junio".

Las palabras sonaron como un disparo. Quizás eso es lo que fueron.

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AS Roma - Una mirada

Roma no se construyó en un día. Hace once años, en la plenitud de Francesco Totti, la Roma celebró su último título. Antes de eso, había estado casi veinte años sin lograr un Scudetto hasta que lo consiguió en la temporada 82-83. Hace treinta años. Dos títulos de liga en tres décadas. Solo tres en toda su historia. Hay siete equipos en toda Italia que han ganado más que eso y hay tres que (Lazio, Fiorentina y Napoli) que de ganar uno ya alcanzarían en título ligueros al club. ¿Es esa la dinámica de un club como lo que debería ser la Roma?

La situación es sin duda peliaguda. Con el regreso de la Juventus a la Serie A y un poder adquisitivo de primera, la Roma ha salido totalmente de las posiciones de privilegio del Calcio. El ascenso de clubes como Napoli, Fiorentina y Lazio ha puesto de plano una realidad triste: hoy se es un equipo que pelea por entrar a UEFA y que no lucha por los títulos... y que además no tiene una situación económica boyante para competir de tú a tú. El aterrizaje de la inversión extranjera se tradujo en una saneamiento básico de las cuentas de la institución y en la apuesta deportiva por los valores más modernos y de moda que hay: el entrenador del FC Barcelona B. Tras un año en el que por poco queda por fuera de las competiciones europeas, Luis Enrique salió del club. Su temporada fue un fracaso. Y no como hecho aislado. Es una tendencia.

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XyVjcwt.png Palmarés Completo AS Roma

En los últimos veinte años, el club ha tenido solamente cinco entrenadores que duraron por lo menos dos temporadas en el banquillo: Carlo Mazzone (1993-1996), Zdenek Zeman (1997-1999), Fabio Capello (1999-2004) y Luciano Spalletti (2005-2009). De los cuatro casos, solo las aventuras de estos dos últimos pueden ser consideradas exitosas. Capello tomó el mando tras dos años de Zemanlandia. La Roma era entonces un equipo que aspiraba a colarse en la Copa UEFA como gran éxito y con Capello se convirtió en un contendiente al título. Su salida hacia la Juventus, con la Roma en crisis financiera que se convirtió en deportiva hasta una racha de once partidos consecutivos ganando en 2006 con Spalletti al mando, fue convulsa. Con Luciano, y el Moggigate como gran impulsor, la Roma volvió a la primera plana del fútbol italiano, lugar que perdió con su salida y el fortalecimiento de los clubes manchados por el escándalo del 2006.

¿Qué tuvieron en común ambos períodos? Por un lado, la contratación de muy buenos futbolistas, pero, sobre todo, la presencia de Francesco Totti en su cenit como futbolista. ¿Qué ha pasado en los últimos años para que no se haya logrado mantener ese nivel? Que se han contratado peores futbolistas, la plantilla de Ancelotti ha envejecido y Francesco Totti no es un bien inagotable. 

Es momento de un cambio de rumbo.

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XyVjcwt.png Resumen Financiero

 

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AS Roma, Anno I - Hoja de Ruta

¿Cómo se construye el mejor club del mundo? Con paciencia, buena mano y las ideas claras. La Roma renace. Es algo que sabemos, que tenemos claro. Lo importante es ubicar el cómo. Para eso, hemos creado un proyecto deportivo con vistas a futuro y con las cuentas y las cosas claras. Creemos que es la mejor forma de trabajar: con objetivos y métodos definidos. No se puede controlar todo en el fútbol, pero sí aspirar a hacerlo. De otro modo, dejamos todo al azaroso destino: sinónimo de fracaso en nueve de cada diez oportunidades.

Adiós a los excesos

El primer paso para la recuperación y ganancia de prestigio es decirle adiós a los excesos. No más contratos ni fichajes por fuera de nuestro mercado. Debemos apostar por una plantilla realista, con una escala salarial marcada por los méritos deportivos y la situación del equipo, y una política de ventas y renovaciones sistematizada, sin ataduras pero muy específica.

Política de mercado

La política de fichajes debe estar marcada por la realidad del club. Mientras crecemos no podemos tener jugadores intransferibles. Durante años, esa política mermó las oportunidades de crecimiento del equipo. A veces es mejor once futbolistas buenos que un crack y once futbolistas regulares. Todos los jugadores tienen un precio por el cual podemos vender. Solo podrían marcharse, y bajo decisión consensuada entre directiva y entrenador, por debajo del precio requerido, jugadores que no estén comprometidos con el club.

Asimismo, el foco de las contrataciones deberá ser de gente joven que pueda inyectar ganas al proyecto y que puedan revalorizarse. Comprar barato, aunque no con tacañería, y vender caro, aunque no con avaricia. En el punto medio está la virtud. Todo futbolista es susceptible de salir, por lo que el club debe tener un plan alternativo para cada eventualidad, ya sea mediante fichaje o promoción de futbolistas. Equipos como el Porto o el Borussia Dortmund son nuestro ejemplos a seguir.

Cantera

Tenemos una de las mejores canteras del país y no la explotamos al máximo. De la plantilla actual, más allá de Totti y De Rossi, solo tres futbolistas también salieron de nuestro centro de formación y ninguno de ellos tuvo un papel especialmente relevante, sumando entre todos menos de veinte partidos jugadores. Hay que potencia el sistema de captación desde edades tempranas y el sistema de promoción: buscar primero en el club antes de salir a otros lados.

Filosofía de juego

La apuesta por una filosofía marcada de juego que se aproxime al paladar y la historia del aficionado del club. Sistematizar así el juego del equipo desde el primer equipo hasta el último. Buscar futbolistas que quepan dentro de un ADN determinado por el entrenador del primer equipo, al mejor estilo de los grandes proyectos europeos. 

Competitividad

Como consigna, el club debe tener la no priorizar competiciones. La idea es formar una plantilla que sea capaz de llevar al club a lo más alto posible en todos los torneos que juegue. No hay rivales fáciles ni complicados. Hay momentos. Saber entender qué momento es el óptima para qué cosa es la clave del éxito. 

Objetivos

El primer objetivo del club es la consolidación del proyecto. Se prevé un primer año de transición, pero no por ello se debe de dejar de luchar por asegurar una plaza en la Champions League esta y en todas las temporadas. Jugar la Champions da prestigio, dinero y curte a los equipos y futbolistas. Sin ser un regular en la máxima competición europea nos será imposible convertirnos en el mejor equipo del país y del continente, metas por las que en cinco años debemos estar luchando.

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Razonamiento táctico

La planificación no puede estar completa sin saber, por lo menos en el papel, a lo que va a jugar el equipo. Todas las decisiones deportivas deben estar yuxtapuestas al juego del primer equipo, que es el centro del todo. Nuestra filosofía de juego fue definida como algo así como Brasil Fusión. Dicho así, quizás hay mucha ambigüedad aún sobre lo que queremos hacer. En fútbol, todos los equipos piensan en lo mismo: equipos que concedan pocos goles y que sepan crear oportunidades de gol y definirlas. Nosotros no nos escapamos de esa máxima. Jugar bien es eso, con sus matices, sus grises y sus formas. Pero de eso se trata el fútbol: de marcar más goles que el rival. El cómo llegar a eso ya resulta materia de análisis y debate, por eso a veces es más fácil definir un equipo a partir de la diferencia.

Hoy día el modelo impuesto por el ultraganador Barcelona de Guardiola se ha propagado como virus en la edad media. No es creación de Pep, ni mucho menos, y entrenadores tan dispares como Benítez, Mourinho, Lavolpe, Bielsa, Simeone, Ferguson o Klopp lo han utilizado antes o después. Cruyff bien pudo haber sido el demiurgo; Van Gaal el verdadero padre. De eso ya hace mucho. La consigna es clara: lo importante es la posición. Los jugadores se organizan a través de ella y juegan con ella. Atacan, defienden y transitan a partir de esas nociones básicas estructurales. Las ventaja de esto también es diáfana: los automatismos se crean más fácil y rápido. Una vez aprendida la cultura táctica, el fútbol se despliega bajo una serie de reglas dictadas por la posición de partida de los futbolistas. Hay concesiones a las libertades de los jugadores, imposible que no, pero todo parte de una inclinación matemática. 

Nosotros apostamos por otra cosa. Creemos en que conceder total libertad al futbolista para que desarrolle su juego bajo unos principios básicos de juego en los que la posición es orientativa y no obligatoria. Esto, nos separa del fútbol que se juega mayoritariamente en España, Inglaterra y Alemania, pero por sí solo no dice nada. Entrenadores como Ancelotti y Pellegrini son adherentes a esta visión y sus equipos son fácilmente diferenciados el uno del otro. 

Un sistema brasileño

Y aquí está lo particular. Históricamente, el fútbol brasileño se ha definido a partir de varias figuras troncales: el ponta-de-lança, el meia-armador y los carrileros. Su desarrollo fue relativamente paralelo al del doble nueve, el mediocentro organizador y el líbero atacante en otras latitudes. Brasil se distinguió de inmediato. Durante la primera parte del más de medio siglo de dominio, Brasil acogió el 4-2-4 como santo y seña de la misma forma que la escuela holandesa lo hizo con el 4-3-3. El portero y los dos centrales eran acompañados por carrileros largos, larguísimos y muy ofensivos para la época, con funciones que iban más allá de correr, marcar y centrar. Por delante, el mediocampo estaba conformado por el volanteque solía ser un jugador más físico y de carácter defensivo, y el meia-armador, que era un mediocampista organizativo al mejor estilo del Xavi actual. Arriba, cuatro atacantes: dos extremos, aunque uno de ellos podía ser ventilador, es decir, aquellos jugadores que aunque partiendo de la posición de extremo, tienen funciones típicas de mediocampistas, al estilo de Iniesta o Silva en la selección española. Por el medio se movían el centro-avante, el '9' de toda la vida, y el ponta-de-lança, una figura ambigua entre delantero y mediocampista que se había perdido y que hoy los Kaká, Robinho o Messi han regresado al centro del juego. 

Esta organización estuvo vigente hasta 1989, año en que la revista PLACAR, encargada de nombrar el mejor equipo del año en Brasil, dejó de usarla para dar paso a un 4-3-3. Obviamente el 4-2-4 no era inmutable. A lo largo del tiempo, muchos equipos usaron versiones alternativas con doble nueve o doble volante, e incluso se movieron hacia otros sistemas como el 4-3-3, que era el más popular, eliminando al ponta-de-lança de la ecuación para agregar un segundo volante u otro meia-armador.

El 4-3-3 era el sistema base de la selección de Tele Santana; sin embargo, cuando pudo tener disponibles a Sócrates, Falcao, Cerezo y Zico, Tele decidió quitar un extremo para ponerlos a todos, alineando una especie de 4-2-2-2 asimétrico, con un delantero centro y un extremo izquierdo en el frente de ataque. Para 1986, iría incluso más lejos cuando cambió el meia-armador por un tercer volante, el reconvertido Junior, y al puntero por un segunda punta móvil, Muller. Ya en ese entonces, el 4-3-3 era el modelo más usado. Más allá del adefesio de Lazaroni en el 90', cuando intentó copiar a Bilardo, los italianos y los alemanes con 3-5-2, en los noventas el 4-3-3 fue mutando al 4-2-2-2: esa fue el sistema de Brasil en el mundial del 94, sin extremos y con doble nueve. Aunque Parreira, jugase con cuatro volantes, lo natural era que jugasen dos volantes abajo y arriba bien dos meias-armadores, dos meias-atacantes, que fue la denominación dada al enganche tradicional, o una mezcla de ambos. En 1996 y hasta hoy, PLACAR usa el 4-4-2. En la actualidad, el 4-2-2-2 (y sus variaciones) sigue siendo el sistema predominante junto con 3-5-2 (y sus variaciones) para darle realce a los carrileros como Brasil en 2002, y el 4-2-3-1, importación desde Europa.

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Brasil 1958

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Brasil 1962

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Brasil 1966

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Brasil 1970

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Brasil 1974

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Brasil 1978

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Brasil 1982

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Brasil 1986

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Brasil 1990

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Brasil 1994

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Brasil 1998

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Brasil 2002

 

 

 

Brasil Fusión

¿Y cómo aterriza esto en el Olímpico de Roma, año 2012? Lo que queremos es respetar la tradición y el espíritu del juego brasileño y traer aquello hasta la actualidad: hacer lo que los seleccionadores brasileños no han logrado. Unos, como Parreira, no pudieron organizar el talento de forma que se adaptase del todo a lo que pide el juego de hoy, y unos, como Dunga, no pudieron respetar el espíritu del fútbol brasileño con su adecuación. Nosotros sí lo haremos.

En el corazón del juego estarán los carrileros. Por delante de ellos puede haya algún futbolista, o puede que no. No importa. El juego por bandas es fundamental para el desarrollo del ataque. Hay que ocuparlas y explotarlas.  Eso es el santo y seña del juego. Incluso en la más europeizadas selecciones brasileñas, los carrileros tuvieron un papel preponderante (Jorginho y Branco con Lazaroni y Parreira; Cafú y Roberto Carlos con Scolari; Maicon y Michel Bastos con Dunga). Desde allí se inicia el juego y se convierten en armas ofensivas de primera línea desde el pase, el centro, el regate, el desmarque y el chut. Pero no solo allí se detiene lo que queremos que sean. En la medida de lo posible, deseamos que ellos sean creadores de juego, al mejor estilo de Junior en los 80s o Marcelo actualmente. Las ventajas de que lo sean son inequívocas: no hay equipo que destine los suficientes recursos defensivos para defender a un creador de juego en esa zona del campo. Así, además de tener una función exterior, deben ser protagonistas en el juego medio.

 

Luego, en el medio, lo que queremos es seguridad: en nuestro arco y a la hora de pasar y gestionar el balón. Como ambos laterales van a salir lanzas ofensivas largas, la utilización de dos volantes para cubrir el ancho del terreno de juego se hacen casi obligatorios salvo que lleguemos a controlar muy bien el juego o tengamos un mediocampista, que podría ser De Rossi, que sea suficiente por sí mismo para cumplir la función. En su biografía de 1985, el mito del Flamengo, Zizinho, escribió que "Brasil le ha dado al mediocampista central, el hombre que controla la mayor parte de las posesiones del equipo, un rol único de destructor cuando deberían estar para jugar". Fue premonitorio: Ramires, Elías, Paulinho, Felipe Melo... buenos futbolistas pero que escapan al mito brasileño. El mediocampista italiano, históricamente, tiene un compendio táctico y técnico similar al del volante que añoraba Zizinho. Los mediocentros del equipo no deben ser destructores, sino saber jugar y lanzar.

Arriba, cuatro jugadores que deben vagar libres por el ataque. ¿Cómo combinarlos? Dependerá en gran medida de los efectivos que tengamos, pero tenemos la intención de que se trate de cuatro jugadores que pueden intercambiarse constantemente de posición y atacar tanto por fuera como por dentro. El frente de ataque no debería ser una pizarra, sino un centro de convención en el que todos los jugadores tengan cabida, incentivando sus individualidades y creatividad. Queremos un volumen altísimo de ataque, una ocupación constante y plural del área y las zonas ofensivas: ser impredecibles

Las vicisitudes del fútbol moderno ponen de sobre plano nuevas problemáticas: la principal es la presión. Desde los 70s hasta ahora, la presión a ido sistematizándose y extendiéndose como algo normal en el fútbol. Hoy cualquier equipo tienen la organización y la resistencia para ir a morder desde los primeros pases, y por tanto debemos organizarnos de modo tal que podamos crear ventajas desde el mismo inicio del juego. Quizás una de las variantes tácticas más extendidas es la de la salida lavolpiana, que el Barça puso en ejecución sin mucho éxito, pero con estampa y recordación. El mecanismo, potencialmente, es ideal: crea superioridad numérica y posicional en salida y obliga al contrario a ceder terreno. Hacerlo bien y que funcione es complicado: hay riesgos y la pérdida es mortal; no obstante, los riesgos tomados tienen una cara positiva para nosotros: los centrales, al abrirse tanto, inician el juego protegiendo la espalda de los carrileros. Si no la perdemos, o la perdemos bien, donde no sea un problema hacerlo, salir en lavopiana es muy apetecible, sobre todo si también recuperamos el balón arriba, que es lo que queremos.

¿Y Totti dónde?

Por último, queda el tema Francesco Totti. Con una técnica de pase y golpeo sublime, pero con un cuerpo al que se le nota sus casi 40 años, Totti es el jugador insignia de la plantilla. En sus mejores tiempos jugaba de trequartista por detrás de dos delanteros, dando pie a una versión avasalladora por el carril central. Una vez fue perdiendo físico para imponerse en la mediapunta, Spalletti se ideó para él una posición intermedia entre la punta de ataque y su función original. Como falso 9 y con tres llegadores por detrás que le creaban el contexto perfecto, Totti se destapó además como goleador. Pero de eso hace casi diez años. Hoy las circunstancias son distintas. Por eso cabe la pregunta de dónde ponerlo.

Con Luis Enrique terminó jugando en su viejo rol de delantero retrasado, pero sin la constancia ni los números de entonces. Con menos de diez goles en más de treinta partidos, es difícil sostenerse en el centro del ataque sin que haya por lo menos un goleador más en el equipo. A día de hoy no lo hay. El centro del ataque, además, su visión de juego tiene menos sentido: no hay a quién pasársela. Las opciones que quedan son la de que juegue como meia-armador por delante del doble pivote, donde su sabiduría y técnica deberían servir para organizar el juego; o de meia-atacante, su vieja posición de trequartista, más enfocado al detalle (gol, asistencia) que a la gestión de juego; o bien en la banda, donde no tenga que moverse mucho para recibir de cara y perfilado para sacar a pasear su golpeo, a la Ronaldinho en el Barcelona de Rijkaard. 

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