Zine

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Sobre Zine

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  • Equipo
    Real Madrid, Puerta, Recre...
  • Jugador
    Zidane, Maldini
  • Manager
    Málaga CF
  • Jugadores
    11
  • Lugar
    Carabanchel
  • Origen
    Papua New Guinea
  • Nota
    User mes: Ene 09

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    Masculino

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  1. Para qué poner nombres a algo que se ve a simple vista? Enviado desde mi SM-G361F mediante Tapatalk
  2. Sabía que me darías la razón
  3. Toda la razón. No entiendo cómo pretenden competir contra el Fifa, que trae licencias, escudos y camisetas ya incorporadas, siendo este un aspecto vital en un juego de fútbol, no tiene lógica. Y añado que al juego le faltan muchas más cosas, pese a costar esos 50 eurazos. Apenas tiene acción, el juego se hace muy aburrido, pocas armas disponibles y unos mapeados insuficientes. Por 10 euros más te compras el nuevo Call of Duty, que le da mil vueltas al FM17 en todos esos aspectos, y no tienes que descargar nada. Lo dicho, espero que el próximo año ofrezcan mucho más, o que bajen el precio, esto no puede seguir así.
  4. Todo el párrafo de "un lateral rival" sobra, está repetido de la sección 3.6
  5. Cierto, la segunda parte del párrafo sobra, se me trastocó al pegar. Se agradece el detalle depasarlo a word, pero yo ya lo estoy haciendo en word directamente, no hacía falta que te molestaras
  6. 3. PRINCIPIOS DEL JUEGO Este último capítulo de teoría táctica es también el más largo y denso, así que he decidido dividirlo en dos partes y postear la sección de principios defensivos más adelante. Este capítulo explorará los principios tácticos en detalle. Durante un partido, estas guías ayudarán a los jugadores a entender sus responsabilidades en todo momento. Esto les permitirá tomar decisiones rápidas y efectivas que permitan mantener la organización táctica del equipo. Para un manager estos principios también sirven como una forma de entender la estructura subyacente de las tácticas, permitiéndole identificar y comprender rápidamente cualquier problema táctico que pueda surgir durante un partido. 3.1 PRINCIPIOS DE ATAQUE Los principios de ataque y de defensa son totalmente opuestos entre sí. El propósito de los principios de ataque es crear el tiempo y el espacio necesario para crear una ocasión de marcar, mientras que el propósito de los principios de defensa es limitar la cantidad de tiempo y espacio en la que los atacantes tienen la posesión del balón. En todo momento del partido cada jugador se ve envuelto en esta lucha por la creación de tiempos y espacios. Dentro de los patrones básicos de ataque comentamos en el capítulo anterior ya pudimos ver algunos de los métodos más sencillos para que los jugadores intenten abrir suficiente espacio para disparar, pero los patrones de ataque más efectivos requieren un esfuerzo colectivo que utilice cada principio de ataque para estirar, distraer y desorganizar a la defensa rival. Se suele decir que el fútbol es un juego que se decide en los pequeños detalles, y esto es especialmente verdadero en el caso del juego de ataque. Un ataque consistente y efectivo no puede depender únicamente de un buen regateador o de un simple desdoblamiento para crear una ocasión. También requiere movimientos colectivos y de distracción, para romper el bloque defensivo rival. Cada atacante debe hace lo que pueda para conseguir todos los centímetros y segundos de ventaja posibles para que un compañero pueda intentar el disparo. A nivel colectivo los principios de ataque muestran a los jugadores como conseguir esto. Si el jugador logra comprender totalmente las tácticas y los patrones de juego del equipo, sabrá cuándo y cómo debe aplicar los principios de ataque para conseguir resultados. Las condiciones exactas en las que el jugador aplicará unos principios específicos se organizan mediante las tácticas. Esto se logra estructurando la táctica para que se apoye en unos principios específicos y animando directamente a los jugadores a que tomen más o menos riesgos cuando los utilicen. En cualquier caso, todos los equipos utilizan cada uno de los principios de ataque y de defensa en cierta medida. Antes de profundizar en cada principio de juego es importante comprender que las responsabilidades de atacantes y defensas se organizan en base a su posición con relación a la pelota. En el nivel más fundamental del juego, los atacantes y defensas pueden dividirse en tres grupos: el primer atacante/defensa, los segundos atacantes/defensas, y los terceros atacantes/defensas. En un momento dado, cada jugador será primer, segundo o tercer atacante/defensa según su posición respecto al balón, y estas responsabilidades cambiarán constantemente a medida que el balón y los jugadores se mueven dentro del campo. El primer atacante es el atacante en posesión de la pelota, mientras que el primer defensa es el defensa más cercano (quien es responsable de enfrentarse a él). Los segundos atacantes y los segundos defensas son los jugadores situados cerca del balón, responsables de actuar como apoyo y como cobertura, respectivamente, del primer atacante y del primer defensa. Los terceros atacantes y terceros defensas son los jugadores situados lejos del balón. Son responsables de controlar el dibujo táctico de la defensa y el tamaño efectivo del área de juego. Para los terceros atacantes, esto significa crear amplitud y profundidad. Para los terceros defensas, esto significa ajustar su colocación para cerrar los huevos de la defensa y ajustar la posición de la línea del fuera de juego. 3.2 PENETRACIÓN El primer principio de ataque es la penetración. Este término significa simplemente desplazar el balón hacia la portería rival. La penetración es el primer principio porque mover el balón hacia adelante es la primera opción que un atacante debe considerar. Hay muchas formas de conseguir penetración. La primera y la más común es un pase hacia adelante. Sea largo o corto, al pie de un compañero o al espacio, mientras el balón avance hacia la meta rival estaremos hablando de penetración. Sin embargo la penetración no implica solo los pases. Regatear y disparar también son aspectos importantes de la penetración. El regate es especialmente importante en tácticas en las que se espera que un atacante cree espacio para sí mismo en un duelo 1vs1. En el caso del disparo, incluso los tiros que no terminan en gol pueden provocar un corner o un balón suelto en el área de penalti. Además de regatear, disparar o pasar, también puede usarse la pura fuerza física para penetrar una defensa. Por ejemplo, un jugador puede intentar superar por fuerza o por velocidad a un defensa después de desplazar el balón hacia adelante, aunque estas demostraciones de pura habilidad atlética son menos efectivas cuando se juega en niveles superiores del fútbol. Por supuesto, la penetración no es siempre la mejor opción. El propósito del estilo de juego del equipo es aclarar en qué condiciones y con que técnicas se intentará la penetración. Si la penetración no es una opción, el primer atacante debe seguir el principio de la posesión, mientras los segundos y terceros atacantes aplican otros principios para crear una posibilidad aceptable de penetración. Esto sirve de muestra de como los principios influyen en la toma de decisiones del jugador. Una táctica basada en la penetración animará a los jugadores a tomar grandes riesgos en busca de una mayor recompensa. La característica que define a un equipo centrado en la penetración es la velocidad con la que mueven el balón hacia adelante. Al poner un énfasis extremo en el principio de penetración, la mayoría de pases y movimientos se realizarán en líneas verticales y de forma directa, aunque también es posible ver equipos con un estilo de pase corto, siendo la mayoría de estos pases rápidos y verticales. En un equipo dedicado a la penetración también veremos a los jugadores tomar más riesgos a la hora de decidir cuándo regatear o chutar. En Football Manager un estilo "ofensivo" de fútbol se define sobre todo por la importancia que se le dé a la penetración, aunque hay que recordar que jugar con un estilo ofensivo no implica necesariamente que tus ataques sean efectivos. 3.3 PROFUNDIDAD El tercer principio de ataque es la profundidad. Este es uno de los dos principios que afectan a la distribución de los jugadores sin balón, para utilizar rápidamente tanto espacio como sea posible. Una distribución ideal requiere movimientos verticales (hacia adelante) y laterales. La profundidad se crea distribuyéndose verticalmente. En teoría la profundidad existe desde el momento en que se recupera la posesión, pero si no es así, los jugadores deben crearla inmediatamente para permitir que haya penetración en forma de pases. En su nivel más básico, crear profundidad simplemente significa no permitir que el dibujo del equipo al atacar se vuelva demasiado plano y comprimido. En el caso de los segundos atacantes, que inmediatamente se encuentran rodeando la pelota, el principio de profundidad requiere que se posicionen en un ángulo diagonal respecto al primer atacante. En el caso de los terceros atacantes, que están más alejados del balón, esto significa colocarse de tal modo que se pueda ofrecer profundidad de inmediato en caso de que un segundo atacante recibiera un pase. De esta forma, crear profundidad ofrece tanto un modo de avanzar con el balón mediante rápidas sucesiones como, si fuera necesario, un modo de retrasar el balón rápidamente lejos de la presión rival. El pilar básico del principio de profundidad es la idea de que el primer atacante debería buscar pasar el balón en un ángulo diagonal, y esto requiere que sus compañeros eviten colocarse en líneas rígidas y planas respecto a él. Los pases diagonales permitirán al equipo conservar el impulso del ataque. Un ataque demasiado plano y horizontal no puede penetrar con rapidez, ya que el balón se moverá a la misma velocidad que los jugadores atacantes, permitiendo a los defensas rivales juntarse y posicionarse para interceptar pases. Los pases horizontales detienen el impulso ofensivo, y tienen el riesgo de que un rival intercepte el balón y sobrepase inmediatamente a ambos atacantes con solo controlar el balón. Crear profundidad otorgará a un centrocampista creativo el espacio necesario para orquestar el ataque. Extendiendo el principio al equipo entero, el uso táctico de la profundidad significa tratar de conseguir que el equipo rival se estire verticalmente para crear tanto espacio como sea posible entre sus líneas. Una táctica que se centre mucho en el principio de la profundidad consistirá en una combinación de jugadores retrasando su posición, empujando hacia arriba la línea defensiva rival, y colocándose entre líneas a medida que se van creando espacios. Estos movimientos crean dudas a los defensas rivales, que deben elegir entre adelantar toda la línea defensiva a la vez para cerrar el espacio entre líneas, facilitando la labor de nuestros delanteros; o bien romper el dibujo del equipo para marcar individualmente a los atacantes. Este principio también concede al primer atacante una gran variedad de opciones de pase, ya que un uso efectivo de la profundidad le permitirá tener mejores opciones tanto de pase corto al segundo atacante, para mantener la posesión, como de pase directo al tercer atacante. 3.5 ANCHURA El cuarto principio de ataque es la anchura. Como la profundidad, este principio afecta a la colocación de los jugadores sin balón, con el objetivo de permitir que los atacantes lleguen a espacios sin defender o de lograr que la defensa rival se estire a lo ancho. En este caso, los jugadores se moverán lateralmente hasta posiciones cercanas a las líneas de banda. Combinada con la profundidad, la anchura permite crear opciones de rodear a la defensa rival con un pase en profundidad desde la banda. Al mismo tiempo, obliga a los defensas rivales a elegir entre proteger el espacio acercándose más al balón, o dejar a un atacante totalmente solo en su banda. En la mayoría de los casos una defensa disciplinada optará por concentrarse alrededor del balón, dejando a los atacantes de la banda más alejada del balón sin marcar. Si la pelota se juega hacia la banda, la defensa basculará hacia esa banda para reducir los espacios alrededor del jugador que lleva el balón. Hasta que eso ocurra, la anchura proporcionará suficiente espacio a los atacantes para tratar de desmarcarse. Por otra parte, si un defensa se sitúa cerca de la banda para marcar de cerca a un jugador rival alejado del balón, la línea defensiva se estirará a lo ancho, de modo que aparecerán líneas de pase en el medio. Lo ideal es que la anchura, combinada con la amenaza que supone un cambio de juego a la otra banda, te permita crear inseguridad e indecisiones en la defensa rival, que terminará por romper su dibujo y quedar abierta permitiéndonos usar una gran variedad de opciones ofensivas. Las bandas ofrecen bastante espacio, pero la línea de banda puede limitar las opciones de los jugadores creativos. Una táctica que enfatice mucho el principio de anchura tenderá a concentrar los ataques en las bandas, aunque esta opción puede responder a diferentes propósitos. Un equipo puede pensar que la rival va a permanecer muy compacta y confiar en un extremo habilidoso o un dos contra uno en la banda para superar a un lateral rival aislado e intentar un centro. Otros equipo tratarán de estirar a la línea defensiva rival atrayendo a los defensas fuera de su oposición hasta que aparezcan espacios en el medio que permitan a los atacantes penetrar por esa zona. También hay equipos que preferirán atraer a toda la línea defensiva hacia un mismo costado para después buscar un pase hacia atrás a un centrocampista que llegue desde atrás, o con la idea de hacer un cambio de juego rápido y permitir que un compañero ataque la zona del segundo palo. Un equipo lo bastante versátil y creativo utilizará una combinación de varios de estos enfoques. 3.6 APOYO El quinto principio de ataque es el apoyo. El apoyo significa básicamente ofrecer opciones de pase seguras al primer atacante. Si el equipo aplica tanto este principio como el de profundidad, los jugadores de campo contarán con opciones seguras de pase dispuestas a recibir un pase en diagonal hacia adelante, hacia atrás o hacia un lado. Los jugadores se posicionarán en una estructura similar a una serie de diamantes entrelazados. En situaciones en las que el atacante más adelantado recibe el balón puede que sea necesario que un compañero ataque el espacio a la espalda de la defensa para tener una opción de pase hacia adelante. En su nivel más básico, la idea de este principio es dar al primer atacante una opción segura de pase en todas las direcciones. Así se evita que el jugador quede aislado, y, en caso de que no tenga ninguna opción aceptable para hacer un pase que penetre en la defensa rival, pueda mantener la posesión más fácilmente y evite que el rival le presione y le quite la bola. Conseguir aplicar este principio permitirá al equipo hacer circular fácilmente el balón, algo muy valioso ante defensas agresivas o indisciplinadas, ya que puede provocar que los rivales persigan inútilmente el balón y se creen huecos en la línea defensiva que podremos aprovechar para dar un pase en penetración. Centrarse en este principio puede implicar que uno de nuestros jugadores tenga que acercarse más de lo normal al compañero que lleva el balón. Suponiendo que el marcador no siga a dicho jugador (creando aperturas para un pase en profundidad), esto le dará al poseedor del balón una opción de pase más sencilla, pero también sacrificará la posibilidad de dar un pase más penetrante. Por este motivo los jugadores deben saber guardar el equilibrio entre la necesidad de profundidad y la necesidad de apoyo. Los jugadores necesitan tener opciones de pase cercanas y seguras, pero también deben tener opciones de pase en profundidad lejos del balón para intentar dar un pase más peligroso y asegurarse de que haya un compañero en una posición más avanzada para recibir la pelota. Si enfatizamos mucho el apoyo, los esfuerzos del equipo por penetrar la línea defensiva rival pueden resultar inútiles al hacer ataques demasiado concentrados. Llevado a un extremo, el énfasis excesivo en ofrecer opciones de pase seguras puede provocar que nuestros atacantes recurran a pasar el balón hacia su propia meta demasiado a menudo, ya que la falta de profundidad les impide dar con un compañero capaz de recibir el balón en posiciones más adelantadas. Por otro lado, un exceso de profundidad a expensas del apoyo causará que ciertos jugadores queden aislados de sus compañeros, obligando al jugador en posesión del balón a intentar pases más arriesgados que lleven a la pérdida de posesión, o peor aún, a una oportunidad de que el rival desarrolle una contra. Un plan de ataque que trate de crear mucha profundidad a la hora de elaborar jugadas debe organizar bien las opciones de apoyo para evitar que el rival pueda aislar a nuestros jugadores o superarnos en número en alguna zona clave del campo antes de que nuestros jugadores tengan la ocasión de intentar un pase más ambicioso. Una táctica enfocada al principio del apoyo tenderá a fabricar jugadas de equipo con un dibujo más compacto de lo normal, con muchos compañeros rodeando al jugador en posesión de la bola y ofreciéndose para jugar en corto. Esto nos ayudará a la hora de mantener la posesión, pero si vemos que nos falta profundidad y queremos conseguir penetración puede que tengamos que enfocar más la táctica hacia otros principios de ataque que nos permitan crear huecos para atravesar la defensa con una serie de combinaciones rápidas. Los equipos que dan mucha importancia al apoyo suelen dar también mucho énfasis a la movilidad y la anchura para crear espacios en los que los jugadores puedan combinar y desplacen el balón hacia adelante mediante pases y movimientos rápidos. 3.7 MOVILIDAD Esta última idea nos lleva al sexto principio de ataque: movilidad. La movilidad consiste en moverse para crear espacios para tí mismo y para tus compañeros. Una movilidad efectiva supondrá que los jugadores abran más espacios para recibir el balón mientras obligan a la defensa rival a abandonar su dibujo táctico y a cometer errores posicionales. Básicamente el objetivo es no dejar a los defensas rivales descansar ni un segundo. Un movimiento constante de nuestros atacantes obliga a los defensas rivales a reposicionarse continuamente y a pensar muy bien antes de tomar su próxima decisión. Según avanza el partido esto supone una carga física y mental para los defensas, lo que acaba aumentando las posibilidades de que tomen una mala decisión a la hora de elegir entre perseguir el movimiento de un atacante o mantener la formación defensiva para no dejar huecos. En su nivel más básico, la movilidad simplemente significa no quedarse parado durante mucho rato, ya que esto permite a un defensa marcarte con un esfuerzo físico y mental mínimo. Incluso en tácticas que requieran mantener rígidamente el dibujo a la hora de atacar, la movilidad es una herramienta importante para aportar penetración y apoyo. Cuando está marcado, un atacante puede dificultar la labor de su marcador acercándose y alejándose de la pelota, haciendo amagos de desmarque, situándose en el punto ciego del marcador o simplemente moviéndose lejos del jugador que tiene el balón para mantener los espacios abiertos alrededor del balón. A medida que la reputación de un club crece, su habilidad para encontrar y utilizar espacios se vuelve cada vez más importante. Un uso más complejo de la movilidad en las tácticas es la opción de dejar a los jugadores mayor libertad de movimiento. Los ejemplos de estos usos avanzados de la movilidad incluyen ver a los atacantes rotar entre las posiciones del ataque, hacer diagonales desde las bandas, desmarques cruzados entre atacantes, o centrocampistas y defensas intentado doblar en carrera a sus compañeros. Todo esto añade un tercer problema al dilema que la movilidad causa a los defensas. Mientras que la movilidad básica les obliga a elegir entre seguir a un jugador o proteger el espacio, la movilidad a mayor nivel les obliga también a decidir cuidadosamente a qué jugador seguir (o no). Una táctica que haga mucho énfasis en la movilidad dará pie a un equipo con un dibujo muy dinámico, con un movimiento constante entre posiciones. Desmarques en rotación, desdoblamientos y triangulaciones serán comunes en los ataques de alta movilidad. Estos patrones de ataque pueden ser difíciles de defender, aunque el uso efectivo de la movilidad depende mucho de la habilidad y la actitud de los jugadores. Además de ser rápidos y ágiles, los jugadores que practiquen este fútbol deben ser dinámicos y trabajadores para soportar el esfuerzo constante que implica la movilidad. 3.8 IMPROVISACIÓN El séptimo y último principio de ataque es la improvisación. Improvisar significa ser impredecible, creativo y tácticamente engañoso. El objetivo de la improvisación es confundir a la defensa para pillarles con la guardia baja con la esperanza de que el rival tome decisiones erróneas y se abran espacios para atacar. Un equipo que ataca con inventiva y astucia impide que el rival se encuentre cómodo con el ritmo del partido y, con el tiempo, la exigencia táctica que causa a los defensas pondrá a prueba su disciplina y fortaleza mental. En su nivel más básico, la improvisación implica jugar con clase y con estilo. Las fintas y filigranas de los jugadores con el balón no se hacen solo para lucirse, también pueden pillar a los defensas a contrapie e incluso atraerles para que hagan entradas fallidas. Un atacante que solo conozca una manera de superar a su marcador se volverá predecible enseguida, y no importa que sea un experto en dicha técnica, cada vez le costará más marcharse del defensa si este puede anticipar sus movimientos. Un jugador con tendencia a hacer cosas inesperadas puede desbaratar cualquier sistema defensivo. En un nivel táctico más amplio la improvisación implica que los patrones de juego del equipo sean más impredecibles y variados al mezclar las técnica específicas usadas para desarrollarlos. Un equipo que ejecuta sus patrones de juego de la misma manera una y otra vez tenderá a ser predecible, y, con el tiempo, esto permitirá que los defensas encuentren un ritmo constante que les permita predecir sin problemas la siguiente decisión del atacante. Un cambio brusco al seguir un patrón de juego servirá para pillar a la defensa con la guardia baja, y si es efectivo, provocará desorganización y entradas arriesgadas, abriendo espacios para crear una oportunidad. El énfasis que ponga un manager en la improvisación depende de lo que sea más importante para él en el ataque, la espontaneidad o la precisión. Aunque centrarse en la improvisación hace que las jugadas de ataque sean difíciles de leer, también puede provocar serios problemas si el equipo no es capaz de desarrollar un estilo de juego vistoso y técnicamente exigente. En primer lugar, puede llevar a una pérdida de cohesión y organización si nuestros atacantes no son capaces de entender las intenciones de sus compañeros. En segundo lugar, puede causar la pérdida del balón en muchas jugadas en las que nuestros jugadores compliquen el juego en exceso y se vean superados por sus limitaciones técnicas. Por otro lado, un ataque que carezca de toda improvisación se volverá vulgar y predecible. Estos ataques son más eficientes a la hora de desplazar el balón hacia adelante, pero contra una defensa bien organizada unos atacantes con instrucciones de jugar sencillo pueden acabar limitándose a tener la posesión o depender demasiado de los errores rivales para encontrar espacios por los que penetrar. En estas situaciones los atacantes necesitarán mucha suerte o ser ampliamente superiores al rival en cuanto a habilidad para poder crear ocasiones por sí mismos. Colectivamente los principios de ataque se interrelacionan entre sí de forma muy compleja, y cuando se desarrollan tácticas los managers deberían cuidar el equilibrio para que no entren en conflicto unos con otros. También hay que tener en cuenta que cada principio de ataque tiene su propio coste defensivo. Aunque a menudo es cierto que la mejor defensa es un buen ataque, un juego ofensivo poco cuidadoso puede regalar ocasiones de gol al rival. Los managers también deben tener en cuenta que los espacios creados en nuestra fase ofensiva siguen estando ahí durante la fase de transición del rival para que éste los aproveche. Esto, combinado con intentos demasiado arriesgados de penetración o con un juego de posesión muy torpe puede causar que el rival recupere el balón y se encuentre frente a una defensa expuesta y poco preparada. PRÓXIMAMENTE: PRINCIPIOS DEFENSIVOS
  7. Bueno, una vez que quedé liberado de trabajo me he vuelto a poner con la guía, seguimos con uno de los capítulos más farragosos.
  8. Bueno, creo que no hacía falta llegar a tanto para dejar claro tu punto de vista, ¿no? Leandro, si no te gusta cómo está hecho el juego, te sugiero que hables en el foro de SI o lo trates directamente con Miles y le expliques los problemas de la liga argentina, por mucho te quejes aquí no va a cambiar nada. Así que vamos a dejar aquí esta discusión tan vacía, ¿ok?
  9. Pues así de primeras no veo ninguna equivocación, felicidades Sobre tu pregunta, depende de varios factores. Los rivales se van a fijar en tí como manager, más que en el equipo que dirijas, pero una misma idea táctica puede tener distinto rendimiento según el equipo que uses. Mira por ejemplo a Guardiola, utilizando las mismas tácticas y planteamiento enn unos equipos le ha ido bien y en otros no tanto (nombro a Guardiola porque es un ejemplo bastante evidente, pero puede ser cualquier entrenador). Va a depender mucho de la plantilla que tengas (unos jugadores van mejor para una táctica que otros), de la reputación de tu equipo (por mucho que la IA sepa contrarrestarte, si tu equipo es pequeño puede que te subestime, y al revés). Yo lo que rcomiendo en estos casos, si ves que los rivales te conocen demasiado bien, es dar un giro a tu táctica, sin abandonar tus ideas. Por ejemplo, un nuevo dibujo en el campo, introducir más creatividad, cambiar el rol de algún jugador... Lo que está claro es que,en el FM, como en la vida real, no puedes permanecer estático, hay que seguir evolucionando o acabarás cayendo.
  10. A mí eso me suena a que el juego está leyendo los archivos desde la carpeta que no es. ¿Tienes Windows 10? ¿Has desmarcado en el juego la opción de Usar caché?
  11. Pues este año no sé, pero en anteriores la liga francesa siempre fue de mis favoritas, mis mejores partidas se dieron allí o en Italia. Una liga muy ajustada, con canteras inagotables, y que para mí no eran irreales para nada, la verdad. Yo te recomendaría que probaras una partida allí con un equipo mediano, a ver qué tal.
  12. logopack

    Si solo dejas el megapack lo único que pasará es que tendrás menos logos, y algunos estarán sin actualizar. Las partidas no tienen nada que ver, puedes seguir jugándolas sin problemas.
  13. Feliz Navidad a todo el foro, hombre! Ha quedado bonico el Christmas...
  14. El Madrid en el CM01/02, si no recuerdo mal. Creo que sigue siendo la partida que más temporadas he jugado
  15. Te lo dejo más claro aún: La publicidad tan dañina a la que te refieres es de un host de descargas, y no tiene nada que ver con esta web. FMSite no saca ni un céntimo de esa publicidad, ni mucho menos es responsable de los posibles hackers, virus y troyanos que te entren en el ordenador. Esa responsabilidad será de quien cuelga la descarga en dicho host, y de quien acepta entrar para descargarla. Es un asunto que obviamente no tiene nada que ver con nosotros, si tu quieres entrar en ese host a descargar una táctica, adelante, este es un país libre. Sobre tus consejos y advertencias, se agradecen. Estamos revisando dichas descargas para subirlas a otros hosts menos "agresivos" e "intrusivos". Sobre tus acusaciones de falta de ética y de querer enriquecernos, evidentemente nos cabrean, por ser falsas, y por dejar claro que, lleves uno o mil posts, no tienes mucha idea de cómo funciona esta web ni este foro, así que te las puedes ahorrar. Dicho esto, y dado que dudo mucho que ninguna de las partes tenga algo más que añadir, cierro el hilo.