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El sueño Azul
Mayo Vamos punteros exclusivos en la liga y queremos mantener esa ventaja. Nos tocaba enfrentar a Coquimbo Unido, un rival duro, pero llegábamos con confianza. Sabemos que mientras sigamos vivos internacionalmente, el equipo rotativo será prácticamente el titular en el plano nacional. Y la verdad es que han estado a la altura, demostrando que el grupo completo está comprometido. Después de este partido, se venía una final anticipada: la pelea directa por clasificar a la Copa Sudamericana frente a Peñarol. Todavía con la espina de la Libertadores, pero con la cabeza en alto y las ganas intactas de seguir representando a la "U" como se merece. Coquimbo Unido fue fundado en 1958 en la ciudad de Coquimbo, tras la unión de clubes locales. Ingresó al fútbol profesional en 1959 y logró su primer ascenso a Primera División en 1962. Juega como local en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso, con capacidad para cerca de 18.750 personas. Es un club tradicional del norte chico y símbolo de identidad regional. Son conocidos como el equipo Pirata. El partido contra Coquimbo estuvo marcado por la contundencia ofensiva. Nos generamos muchas llegadas claras y gran parte de ellas terminaron en gol. Ganamos con autoridad, sin ningún tipo de sobresaltos, reafirmando el buen momento del plantel. 2' R. Huerta(UCH) 12' N. Johanssen (COQ) 23' L. Assadi (UCH) 25' L, Assadi (UCH) 28' I. Tapia (UCH) 46' I. Tapia (UCH) 52' J. Gomez (UCH) 59' L. Mosevich (UCH) Universidad de Chile 7 - 1 Coquimbo UnidoNos jugábamos la vida ante Peñarol. Veníamos dolidos, golpeados tras la eliminación en fase de grupos de la Copa Libertadores. Sabíamos que ellos estaban en la misma, así que era un partido de matar o morir. Ambos buscábamos ese premio de consuelo: meternos en la Copa Sudamericana. Peñarol es un rival con historia, con ese fútbol uruguayo tan característico: aguerrido, trabado, intenso. Ellos iban a salir con todo... y nosotros también. No nos íbamos a quedar atrás. Queríamos limpiar la imagen, demostrar que lo anterior no era reflejo de lo que éramos como equipo. Tomábamos la responsabilidad. Queríamos ganar, y lo íbamos a pelear. Pero el inicio fue durísimo. Entramos con un plan, pero en un par de jugadas se vino todo abajo. A los 13', D. Pereira nos clava el primero, y aunque no reflejaba lo que se veía en la cancha, el marcador es lo único que cuenta. A los 28', un despeje desafortunado de Barrios termina en autogol. 0-2 abajo. Doloroso. Y lo más extraño: teníamos casi un 70% de posesión, dominábamos en todo, pero el marcador nos aplastaba. El estadio empujaba, la hinchada no paraba... pero no encontrábamos ese último pase, ese remate claro. Me mantuve sereno. Desde la banca les gritaba: "¡Tranquilos, esto no está perdido!" Nos fuimos al descanso con ese 0-2. En el camarín les hablé claro: “Es distinto perder 0-2 con posesión pareja y pocas llegadas… a perder 0-2 siendo dueños del partido. Esto se puede dar vuelta. Los goles van a llegar, crean.” El golpe emocional era fuerte, sobre todo para Barrios. Lo noté afectado, cabizbajo. Pero tocaba mover el tablero, buscar ese plus con algunos cambios. Volvimos a la cancha con el cuchillo entre los dientes. Sabíamos que una eliminación ahora sería un fracaso rotundo. No había margen, solo fe y coraje. A los 52', Fuentealba conecta un remate preciso tras centro de Hormazábal. Gol. 1-2 y se sentía el cambio de energía. Seguimos insistiendo hasta que, tras un córner, aparece Ignacio Tapia con un cabezazo letal para poner el 2-2 al 72’. Con ese resultado clasificábamos como mejor tercero, pero no íbamos a dejar nada al azar. Seguimos atacando. Y otra vez, en el minuto 80’, otro córner... y otra vez Tapia, que se levantó como un gigante para marcar el 3-2 definitivo. El estadio se vino abajo. Locura total. Lo habíamos dado vuelta. De un 0-2 a un 3-2 épico. Supimos manejar el cierre, no renunciamos al ataque, pero fuimos más cautos. El pitazo final fue una liberación. Logramos meternos en los playoff de la Copa Sudamericana. Con garra, fútbol y corazón. 12' D. Pereira (PEN) 28' P. Barrios (autogol) (PEN) 52' J. Fuentealba (UCH) 72' I. Tapia(UCH) 80' I. Tapia (UCH) Universidad de Chile 3 - 2 PeñarolCon el envión anímico tras la tremenda remontada ante Peñarol, nos tocaba visitar a Audax Italiano por el campeonato nacional. El equipo llegaba con la moral por las nubes, con confianza en alto y con el objetivo claro: seguir punteros exclusivos. Sabíamos que no sería un partido fácil, Audax tiene oficio y juega bien en su casa, pero estábamos enfocados, convencidos de que podíamos seguir con esta racha positiva. Audax Italiano fue fundado en 1910 por inmigrantes italianos como un club de ciclismo y en 1921 sumó el fútbol. Es uno de los clubes fundadores del profesionalismo chileno y ganó cuatro títulos de Primera División (1936, 1946, 1948 y 1957). Actualmente juega como local en el Estadio Bicentenario de La Florida, en Santiago. El partido se dio de forma favorable para nosotros, controlamos bien los tiempos y sin mayores sobresaltos logramos quedarnos con el triunfo. Un paso más para seguir firmes arriba en la tabla. 17' F. Hormazabal (UCH) 32' L. Pons (UCH) 45'+2 M. Estigarribia (UCH) 90'+5 L. Pons Audax Italiano 0 - 4 Universidad de ChileRecibíamos a Rangers de Talca en el Estadio Nacional, con la misión clara de seguir consolidando nuestro buen momento y mantenernos en lo más alto de la tabla. Rangers de Talca es uno de los clubes más antiguos de Chile, fundado el 2 de noviembre de 1902. Representa a la ciudad de Talca y juega como local en el Estadio Fiscal de Talca. El partido parecía estar totalmente controlado por nosotros, teníamos la posesión, las llegadas y el ritmo del juego. Pero todo cambió pasada la mitad del segundo tiempo. En menos de 30 minutos encajamos 4 goles de forma inexplicable. No pude contener la frustración, porque era un partido que teníamos prácticamente sellado. Terminamos sufriendo algo que nunca debió pasar. Se los hice saber a los muchachos en el camarín: esto no podía repetirse. Esperaba una reacción inmediata en los próximos partidos. 7' L. Fernandez (UCH) 27' L. Fernandez (UCH) 30' M. Diaz (UCH) 42' L. Fernandez (UCH) 61' M. Estigarribia (UCH) 63' J. Verdugo (RAN) 77' G. Reyes (RAN) 83' D. Aravena (RAN) 86' N. Gonzalez (RAN) Universidad de Chile 5 - 4 Ranger de TalcaNos tocaba visitar a O'Higgins en Rancagua, en un partido clave para seguir firmes en la parte alta de la tabla. Sabíamos que no sería un duelo sencillo: ellos venían fuertes de local y con ganas de bajarnos O’Higgins de Rancagua, fundado en 1955, es un club destacado de la Primera División de Chile. Juega en el Estadio El Teniente, con capacidad para alrededor de 14,000 personas En un partido lleno de emociones y cambios constantes, igualamos 5-5 frente a O’Higgins en Rancagua. Fue un duelo intenso, de ida y vuelta, donde ambos equipos mostraron carácter y ambición. Supimos sobreponernos a momentos adversos y rescatamos un punto en un encuentro que fue una verdadera montaña rusa. 9' M. Maturana (OHI) 14' R. Huerta (UCH) 17' I. Tapia (UCH) 19' M. Maturana (OHI) 30' R. Fernandez (OHI) 32' A. Diaz (OHI) 33' J. Diaz (Autogol) (UCH) 58' L. Fernandez (UCH) 68' M. Maturana (OHI) 79' L. Fernandez (UCH) O'Higgins 5 - 5 Universidad de ChileResumen del Mes: MayoGoles a favor: 24 Goles en contra: 12 Partidos jugados: 5 Victorias: 4 Empates: 1 Derrotas: 0 Después de un intenso mes de mayo en el ámbito emocional, el equipo se mantuvo como líder exclusivo del campeonato nacional. Logramos sobreponernos a un duro Peñarol y clasificarnos para la ronda de playoffs de la Copa Sudamericana. A partir de ese momento, el objetivo cambió: la prioridad principal pasó a ser la Copa Sudamericana. Llegar a cuartos de final se veía como una meta aceptable, similar a haber alcanzado los octavos de final en la Copa Libertadores. Íbamos a competir con determinación, intentando avanzar lo más lejos posible. La poca experiencia que acumulamos en los encuentros de la Libertadores queríamos plasmarla en la Sudamericana para avanzar lo máximo posible. En el ámbito nacional, contábamos con un colchón cómodo en la diferencia de puntos, lo que nos otorgaba cierta tranquilidad. Partido del Mes Objetivos mes de MayoSupercopa de Chile: Ganar el trofeo. ✅ Objetivo logrado. Liga Chilena: Ganar la liga. 🔄 Actualmente en observación, posición 1°. Copa Chile: Llegar a las semifinales. ✅ De momento, clasificados a Octavos de final. Copa Libertadores: Eliminados en Fase de Grupos. Fracaso. Clasificados a Play Off de Copa Sudamericana.
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El sueño Azul
Muchas gracias por tu comentario, para no hacerlo tan extenso pensé en subir uno por mes, "el partido del mes", así puedan ver un poco el como nos va en ese partido al menos. También gracias por la idea :). Subi uno con el Mes de Marzo y Abril.
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El sueño Azul
Abril Copa libertadores de América Abril comenzó con un desafío mayor: jugar en Brasil ante Bragantino, un equipo dinámico, físico y con jerarquía. Llegábamos con ilusión e identidad clara, pero también con una advertencia tácita: ante rivales de este calibre, no basta con competir bien por tramos, hay que sostener la concentración y la solidez durante los 90 minutos. El primer tiempo mostró que el equipo tenía preparación, valentía y una idea: salir a jugar de igual a igual. El gol tempranero fue fruto del trabajo, de la circulación de balón y del carácter para no replegarse. Pero la eficacia del rival marcó la diferencia. Tres llegadas, tres goles. Una muestra de lo que es competir a este nivel: pequeños márgenes, castigos grandes. El segundo tiempo nos regaló un nuevo aire. Descontamos, fuimos al frente y parecía que podíamos rescatar algo importante. Pero el fútbol es caprichoso, y cuando no concretas tus momentos, el rival no perdona. Los goles finales no solo ampliaron el marcador, sino que afectaron el ánimo y la confianza, justo cuando intentábamos resistir. La inspiración de Mosquera fue determinante, pero también lo fue nuestra fragilidad defensiva ante el desgaste físico y emocional. No fue solo una derrota, fue una cachetada de realidad. Nos recordó que aún hay escalones por subir si queremos ser verdaderamente protagonistas a nivel continental. Sin embargo, estos golpes, bien procesados, pueden forjar carácter. No se trata de abandonar el plan, sino de corregir lo que falló: cerrar mejor espacios, sostener la concentración y afinar los cambios en momentos clave. La Copa es exigente. Pero también da segundas oportunidades. Queda torneo, queda camino y sobre todo, queda convicción. Y eso, aún no se ha perdido. 9' M. Estigarribia (UCH) 27' Raul (BRG) 34' H. Mosquera (BRG) 41' H. Mosquera (UCH) 51' M. Estigarribia (UCH) 85' H. Mosquera (BRG) 88' M. Fernandes (BRG) Bragantino 5 - 2 Universidad de ChileYa de regreso en Santiago, nos tocaba enfrentar a Ñublense, un equipo que venía en alza y peleando en la parte alta de la tabla. Sabíamos que una victoria no solo nos daría tres puntos valiosos, sino que también nos permitiría tomar ventaja directa sobre un rival que crecía partido a partido. Desde Chillán, Ñublense nació en 1916 y se convirtió en el orgullo del sur. Conocidos como los Diablos Rojos, forjaron su historia entre luchas en el ascenso y momentos de gloria en Primera. Juegan en el Estadio Nelson Oyarzún, donde su gente los hace fuertes. En 2022 dieron el salto internacional debutando en la Copa Libertadores. Ñublense es pasión, identidad y fútbol con alma sureña. El equipo rotativo saltó a la cancha y no decepcionó. Fue un verdadero baile: supimos aprovechar nuestras oportunidades, a diferencia del rival, y marcamos la diferencia con claridad. 5' P. Galdames (UCH) 9' V. Vergara (UCH) 18' L. Assadi (UCH) 33' L. Assadi (UCH) 63' F. Moya (UCH) Universidad de Chile 5 - 0 ÑublenseEsta vez recibíamos a Bragantino en nuestra casa con mucho entusiasmo y la confianza de que dejaríamos atrás el resultado de la semana pasada, buscando revancha. Por eso, alineamos al mismo equipo que inició el encuentro anterior. Fue un partido duro, sin respiros, donde cada detalle podía convertirse en una oportunidad de gol. Sin embargo, las cosas no empezaron bien para nosotros: nos anotaron dos veces y parecía que todo estaba perdido. Pero esa no es nuestra mentalidad. Seguimos insistiendo y, gracias a esa perseverancia, logramos empatar antes del descanso. El ánimo subía, pero un penal muy discutible —que en realidad no debió sancionarse— nos volvió a poner en desventaja. Tuvimos que remar de nuevo desde atrás y conseguimos igualar en el segundo tiempo. Lamentablemente, los últimos ocho minutos fueron fatales: nos marcaron dos goles más. Este resultado, sumado a otros encuentros, nos dejó prácticamente fuera de la Copa Libertadores. Aunque aún había una mínima chance matemática, no dependíamos de nosotros mismos. Ahora el objetivo de consuelo era la Copa Sudamericana, pero no sería fácil, ya que Peñarol también peleaba con fuerza por ese mismo premio. 9' H. Mosquera (BRG) 26' L. Evangelista (BRG) 30' M. Estigarribia (UCH) 32' L. Assadi (UCH) 35' L. Ortiz (BRG) 73' M. Estigarribia (UCH) 83' T. Bordas (BRG) 88' T. Bordas (BRG) Universidad de Chile 3 - 5 BragantinoNos tocaba visitar a Unión Española. El equipo venía golpeado por la situación internacional, dolido, pero conscientes de que aún no todo está perdido. Tocaba dar vuelta la página rápidamente, porque seguimos con vida en el plano internacional. Ahora, la concentración debía estar en el torneo local, ante una Unión que atravesaba un mal momento. Unión Española, fundada en 1897, es uno de los clubes más tradicionales del fútbol chileno. Desde su histórica casa, el estadio Santa Laura, ha sabido ganarse un lugar entre los grandes gracias a su juego aguerrido y su fuerte identidad. A lo largo de su historia ha logrado varios títulos nacionales, destacando especialmente en los años 70. El partido se decanto a nuestro favor, dominamos y convertimos en el momento exacto, fue un partido tranquilo y sin muchas exabruptos. 22' R. Huerta (UCH) 38' N. Guerra (UCH) Union Española 0 - 2 Universidad de Chile El siguiente encuentro recibíamos a deportes Iquique en el Estadio Nacional Deportes Iquique fue fundado en 1978, consolidándose como el principal representante del fútbol en la ciudad nortina. A lo largo de su historia ha alternado entre Primera División y el Ascenso, destacando por su identidad luchadora y el apoyo fiel de su hinchada. Sus colores celeste y blanco lo identifican como los "Dragones Celestes", y juega de local en el Estadio Tierra de Campeones. El partido prometía desde el inicio: Deportes Iquique venía haciendo un gran papel, peleando en la cima junto a la UC y nosotros. Como era de esperarse, fue un duelo intenso, con mucho roce y momentos de alta tensión. Ambos equipos mostraron carácter y ambición, pero al final, el equilibrio se impuso y el partido terminó en un empate justo y trabajado. 29' J. Carreño (IQU) 45'+1' I. Tapia (UCH) 53' L. Romero (IQU) 77' P. Galdames (UCH) Universidad de Chile 2 - 2 Deportes IquiqueNos enfrentábamos al partido de vuelta frente a Internacional, en Brasil. Sabíamos que ganar nos dejaba una mínima chance de seguir con vida en la Copa Libertadores. Un empate o una derrota por uno o dos goles no marcaba mayor diferencia: la clasificación a la Sudamericana se jugaría directamente contra Peñarol. Pese al escenario complejo, manteníamos viva la esperanza. Queríamos dar el golpe, poner presión y demostrar que aún teníamos algo que decir en este grupo. Y así lo comenzamos: a los 6 minutos, Nicolás Guerra abrió el marcador y reafirmó lo que habíamos trabajado durante la semana. Como se ha hecho costumbre, dominamos los primeros 15 minutos con intensidad y precisión. Pero con el correr del tiempo, Internacional comenzó a empujarnos, a imponerse desde la posesión y el ritmo, hasta que a los 21’ Rafael Borré puso el empate. A partir de ahí, el partido fue parejo. Ambos equipos generaban ocasiones, ninguno lograba imponerse del todo. Pero en el segundo tiempo, una desatención nos costó caro. A los 64’, Enner Valencia aprovechó un error en la salida y marcó el 2-1. Ese gol terminó por sentenciar el encuentro y con él, nuestro sueño de seguir en la Libertadores. Había tristeza, claro. Frustración. Sentíamos que el equipo no había hecho un mal papel, que el juego desplegado no se reflejaba en los resultados obtenidos. Pero el fútbol se define por goles, no por intenciones. Y hoy, los detalles marcaron la diferencia. Sin embargo, no podíamos reprocharnos la actitud. Este equipo perdió luchando, con su identidad clara, dejando todo en cada jugada. No nos rendimos. Y por eso, nos vamos con la frente en alto. La derrota duele, pero no nos quiebra. Ahora, debemos mirar hacia adelante. Aún queda un objetivo importante: la clasificación a la Copa Sudamericana. De ganarle a Peñarol, seguiremos representando al club a nivel internacional. No hay tiempo para lamentos. Hay tiempo para prepararse y volver a competir. 6' N. Guerra (UCH) 21' R. Borré (INT) 64' E. Valencia (INT) Internacional 2 - 1 Universidad de ChileDebíamos pasar página rápidamente. El calendario no daba tregua, y el último desafío del mes nos enfrentaba a Deportes Santa Cruz, nuestro próximo rival en la liga. Era fundamental retomar la concentración y volver a sumar, no solo por los puntos, sino también por la confianza del grupo. Deportes Santa Cruz se fundó en 1913 en la ciudad de Santa Cruz, Región de O’Higgins. Representa con orgullo a su comunidad, viste de blanco y juega de local en el Estadio Joaquín Muñoz García, que alberga cerca de 5 000 espectadores. El partido frente a Deportes Santa Cruz comenzaba y, desde el primer minuto, se presentaba como un trámite. Mostramos nuestra jerarquía con un dominio absoluto durante la primera mitad, manejando los tiempos, los espacios y generando constantes llegadas al arco rival. El segundo tiempo continuó en esa misma línea, con nosotros controlando el juego, pero un par de errores puntuales —que no podemos permitirnos repetir— terminaron en goles del rival, generando más preocupación de la que hubiésemos querido. Aun así, supimos mantener la compostura y cerrar el partido a nuestro favor. Una victoria necesaria, que nos permite seguir construyendo confianza y ajustando detalles en nuestro funcionamiento colectivo. 12' L. Mosevich (UCH) 14' N. Guerra (UCH) 45'+1 N. Guerra (UCH) 57' M. Noble (DSC) 59' S. Cartagena (DSC) Universidad de Chile 3 - 2 Deportes Santa CruzResumen del Mes: AbrilGoles a favor: 18 Goles en contra: 16 Partidos jugados: 7 Victorias: 3 Empates: 1 Derrotas: 3 Quedando al borde de la eliminación de las competiciones internacionales, solo nos quedaba levantar la cabeza y prepararnos para enfrentar a Peñarol con todo lo que teníamos. La Copa Sudamericana pasaba a ser nuestro nuevo objetivo, y la asumíamos con la seriedad que merecía. Teníamos claro dos cosas. La primera: el equipo no estuvo a la altura suficiente para sostener los resultados en los momentos clave. Fuimos un equipo de reacción, sí, pero no supimos manejar la ventaja ni cerrar los partidos cuando debimos hacerlo. La segunda: quedó demostrado que, a nivel local, nuestro poderío sigue intacto. El equipo alternativo respondió con creces, y eso nos deja una cuota de tranquilidad para lo que viene. Aún nos falta crecer, madurar en lo colectivo e individual, pero esta experiencia nos sirve como aprendizaje. Nos despedimos de la Copa Libertadores por ahora, pero volveremos. Y cuando lo hagamos, será con más fuerza que nunca. Partido del Mes Objetivos mes de AbrilSupercopa de Chile: Ganar el trofeo. ✅ Objetivo logrado. Liga Chilena: Ganar la liga. 🔄 Actualmente en observación, posición 1°. A 5 ptos de Deportes Iquique Copa Chile: Llegar a las semifinales. ✅ De momento, clasificados a Octavos de final. Copa Libertadores: Eliminados en Fase de Grupos. Fracaso. Intentar clasificar a la Copa Sudamericana.
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El sueño Azul
Marzo Copa libertadores de América Universidad de Chile debutó en la Copa Libertadores en 1960, en la primera edición del torneo, representando a Chile junto a otros clubes históricos. En esos primeros años, la “U” no logró superar la fase de grupos, pero fue adquiriendo experiencia y consolidándose como un animador del fútbol chileno. A lo largo de su historia, la “U” ha tenido más de 20 participaciones en la Copa, con sus mejores campañas en 2010, cuando llegó a las semifinales (cayendo ante Chivas de Guadalajara), y en 2012, donde alcanzó los cuartos de final. Uno de los encuentros más recordados y polémicos para los hinchas fue el partido de 1996 contra River Plate, donde no se cobró un claro penal a favor de la “U”. En ese partido, el arquero Germán Burgos salió con los puños y golpeó al delantero azul Marcelo Salas, pero el árbitro decidió no sancionar la falta. Este momento marcó la eliminación de la “U” en esa instancia, quedando como un recuerdo amargo para la hinchada. Hoy nos tocaba enfrentar como locales a un difícil Internacional de Porto Alegre. Sabíamos que nos tocaba un grupo complicado y que la clasificación no sería fácil. Es más, según las estadísticas del mundo deportivo, nos dejan en el último lugar, sin chances de avanzar ni siquiera a la Sudamericana. Pero somos conscientes de que será difícil, no imposible. Vamos a luchar cada partido como si fuera una final. Si mi objetivo es hacer de este hermoso club el más grande de Chile, entonces la Copa Libertadores debe hacerse realidad en algún momento. ¿Y por qué no pensar que puede ser cada vez que participemos? Con esa convicción saltamos a la cancha, con la personalidad que nos caracteriza: presionando, yendo hacia adelante, siendo ofensivos y arriesgados. El partido comenzó bien para nosotros. Tras un arranque vertiginoso, conseguimos nuestro primer tiro de esquina y, a los 2 minutos, M. Estigarribia abrió el marcador con un potente cabezazo. Diez minutos más tarde, aumentábamos las cifras, pero el silbato del juez anuló el gol por un fuera de juego muy ajustado. A los 27', E. Valencia igualó para el rival con una contra letal. Así nos fuimos al descanso: con un partido intenso, de ida y vuelta constante. En el segundo tiempo, fue Internacional quien se puso en ventaja tras un tiro libre y un rebote que E. Valencia aprovechó con un remate que se coló al fondo del arco. Parecía que el dominio pasaría a ellos, pero no bajamos los brazos. Mostramos nuestro espíritu y, tras una buena secuencia de pases, filtramos un balón a L. Pons, quien definió al primer palo para empatar… pero nuevamente el juez anuló la jugada por fuera de juego. El 1-2 se mantenía, pero al minuto siguiente, tras un error en la salida del rival, Assadi recuperó y metió un pase perfecto a espaldas de la defensa. Esta vez sí: Pons marcó el empate a los 72'. Quedaba partido, ambos buscábamos el gol del triunfo, pero no llegó. Así terminamos nuestro primer encuentro en el Grupo G de la Copa Libertadores: un empate 2-2 que, si bien nos deja con gusto a poco, demuestra que este equipo no se rinde y quiere pelear hasta el final. 2' M. Estigarribia (UCH) 27' E. Valencia (INT) 57' E. Valencia (INT) 72' L. Pons (UCH) Universidad de Chile 2 - 2 InternacionalNuestro siguiente partido seria como visitante frente a Universidad Catolica. Universidad Católica es un club de fútbol chileno fundado oficialmente el 21 de abril de 1937, aunque su origen se remonta a selecciones deportivas de la Pontificia Universidad Católica de Chile desde la década de 1910. El club juega de local en el Estadio San Carlos de Apoquindo, ubicado en la comuna de Las Condes, Santiago, que está siendo remodelado para convertirse en uno de los estadios más modernos del país. Conocidos como “Los Cruzados”, han ganado 16 títulos de Primera División, siendo uno de los tres grandes del fútbol chileno, junto a Colo-Colo y Universidad de Chile. Además, han sido protagonistas en torneos internacionales, alcanzando las semifinales de la Copa Libertadores en 1984 y la final en 1993, donde cayeron ante São Paulo. Universidad Católica también destaca por su consistencia institucional, su cantera formadora de jugadores y su estilo de juego asociado al orden y la táctica. Su clásico rival es Universidad de Chile, con quien disputa el Clásico Universitario, uno de los más tradicionales del país. El Clásico Universitario volvía a repetirse, esta vez por la liga. Aunque recién comenzaba la temporada, decidimos implementar rotación desde el primer minuto, por lo que nuestro equipo alternativo saltó a la cancha. Sabíamos que sería un partido complejo, pero confiaba plenamente en ellos. El empate del primer encuentro de la temporada, sumado a la lesión de Alexis, nos dejaba un sabor amargo, pero queríamos mostrar una propuesta más ofensiva. Habitualmente, nuestra formación alternativa presiona un poco más atrás en comparación con el equipo titular, pero esta vez decidí que nuestros mediocampistas centrales jugaran más adelantados, ejerciendo una presión alta desde el inicio. La estrategia dio resultado: sorprendimos a la UC al punto que Toselli no tuvo que intervenir en ninguna jugada de riesgo. A los 35’, R. Huerta, en buena conexión con N. Guerra, abrió el marcador para nosotros con el 0-1. Ya en los 87’, llegó la guinda de la torta: L. Assadi, con una tremenda jugada individual desde la banda izquierda, se sacó a dos jugadores cruzados y remató al ángulo izquierdo del arquero rival. Un verdadero golazo del "Chico", que sigue pidiendo a gritos un lugar en el equipo estelar. Con el 0-2 final, cerramos un gran triunfo y ya nos enfocamos en nuestro próximo desafío: viajar a Uruguay para enfrentar a Peñarol por la Copa Libertadores.. 35' R. Huerta (UCH) 87' L. Assadi (UCH) Universidad Catolica 0 - 2 Universidad de ChileMontevideo nos recibía con historia y mística. Visitábamos a un gigante del continente: Peñarol, un club con tradición copera, carácter y temple. Pero no vinimos a admirar, vinimos a competir. Saltamos a la cancha con el sello que nos identifica: presión alta, posesión con intención y profundidad. Ellos nos esperaron, apostando al contragolpe, y fue así como a los 39' Damián Pereira abrió la cuenta con un derechazo potente tras centro por izquierda. Pero este equipo no baja los brazos, y cuatro minutos más tarde, a los 43', Estigarribia volvió a aparecer con un gran cabezazo tras tiro de esquina para el 1-1. En el segundo tiempo, el ritmo no bajó. Nosotros insistimos, ellos buscaron nuestras espaldas, y ambos arqueros estuvieron a la altura. Fue un duelo de detalles, de lucha e intensidad. Nos llevamos un empate valioso en lo emocional y competitivo, porque demostramos que estamos para disputar cada punto en esta Copa. Sabemos que el camino es difícil, pero la actitud, la entrega y el fútbol están presentes. Seguimos soñando. Seguimos luchando. 39' D. Pereira (PEÑ) 43' M. Estigarribia (UCH) Peñarol 1 - 1 Universidad de ChileRecibíamos a Cobresal en casa, y la rotación seguía siendo parte del plan. Era un partido clave, no solo por los puntos, sino porque definiría si este equipo alternativo se consolidaba para la liga, mientras el estelar se enfocaría en la Libertadores. Cobresal es un club chileno fundado el 5 de mayo de 1979 en El Salvador, Región de Atacama. Representa a una comunidad minera y juega como local en el Estadio El Cobre, ubicado a más de 2.300 metros de altura, lo que lo convierte en uno de los recintos más singulares del país. Apodado “Los Mineros”, Cobresal ha tenido destacadas campañas en el fútbol chileno, siendo su mayor logro el título del Clausura 2015. A nivel internacional, debutó en la Copa Libertadores de 1986, y ha participado en otras ediciones posteriormente. Desde el arranque, impusimos nuestro juego con decisión y orden. Sin mayores sobresaltos, supimos controlar el partido, y logramos una victoria sólida que nos permite mirar la tabla con confianza y seguir construyendo una base firme para competir en ambos frentes. Ahora el foco se va directo al Superclásico, un duelo donde no solo se juega fútbol, sino historia, pasión e identidad. 10' N. Guerra (UCH) 64' R. Huerta (UCH) 71' C. Mesias (CSA) 73' N. Guerra UCH) Universidad de Chile 3 - 1 CobresalLlegaba el Superclásico, el partido que paraliza al país. Pero también se nos venía encima el duelo en Brasil por la Copa Libertadores frente a Bragantino. Era inevitable: tenía que decidir entre salir con el equipo estelar o confiar nuevamente en este grupo de jugadores que, jornada tras jornada, me ha demostrado que están para grandes cosas. Muchos lo verán como una locura, incluso como una falta de respeto al clásico, pero yo no comparto esa visión. Este equipo ha respondido. Le ganó a la UC con personalidad, ha sido sólido en la liga, y sobre todo, no es un equipo de relleno, es un equipo con carácter, con hambre, con identidad. No hay rotación cuando hay confianza. Y yo confío en estos jugadores. Por eso ellos fueron los elegidos para enfrentar a Colo Colo, en una decisión que sabía generaría opiniones divididas, pero que tomé con convicción. Porque en esta Universidad de Chile no jugamos a especular, jugamos a competir. En cada cancha, en cada torneo, con cada camiseta que salte al terreno. Colo-Colo, fundado en 1925, es un club con historia y tradición. Juegan en el Estadio Monumental David Arellano, un recinto imponente donde han vivido muchas de sus grandes gestas. No se puede desconocer que es el equipo más exitoso del país: ha ganado 33 campeonatos nacionales y es el único club chileno que ha conquistado la Copa Libertadores, en 1991. Su historia y su hinchada merecen respeto. Pero nosotros somos La U, el equipo del pueblo, del esfuerzo, de la pasión inquebrantable. Sabemos que los últimos clásicos no nos han sido favorables, pero también sabemos que la historia no es una sentencia, es un desafío. Este grupo de jugadores está comprometido con cambiar la narrativa. Vamos a jugar este partido con el corazón caliente y la cabeza fría, con respeto por la historia, pero con la convicción de que somos capaces de mirar a cualquiera a los ojos. Porque este club está llamado a cosas grandes, y eso empieza por enfrentar a los más grandes sin miedo, con garra y con fútbol. Este Superclásico no se juega, se deja el alma. Así es que los equipos saltaban a la cancha del Monumental. Ambiente cargado, historia presente en cada rincón, y una presión que para muchos puede ser insoportable… pero para nosotros era una motivación más. Formación de Colo Colo: Formación de Universidad de Chile El partido, a diferencia del primer encuentro de la temporada, tenía otro ritmo, otra energía. Colo Colo, con su gente en el Monumental, salió con todo: presión alta, agresividad en la recuperación y buscando el arco desde el primer minuto. Se notaba que había algo más que fútbol en juego… una especie de revancha emocional. Había dos visiones claras: desde la vereda alba, se sentía que ir con el equipo rotativo era una falta de respeto. Pero estaban equivocados. No era un desprecio, era una muestra de confianza. Este equipo también es parte del corazón azul. A los 12', J. Flores sacó un misilazo desde fuera del área que se clavó en el ángulo derecho. Un golazo. El Monumental explotaba y la presión se sentía más fuerte que nunca. Cerramos el primer tiempo 1-0 abajo, pero no derrotados. En el entretiempo, hablé con los muchachos. Les recordé que ese menosprecio que sentían desde fuera podía ser nuestra arma. Nos estaban subestimando, y eso se paga caro. Apenas comenzado el segundo tiempo, al 47', Ojeda, que había entrado por el lesionado Mosevich, filtró un pase milimétrico. Huerta lo leyó a la perfección y en el mano a mano con Cortés, no falló. 1-1. Silencio incómodo en el estadio. Seguimos con presión alta y confianza. En un tiro de esquina, tras una serie de rebotes, Gómez quedó destapado por la banda derecha y, como si fuera extremo, sacó un remate cruzado al primer palo. 1-2. Silencio absoluto. Lo que parecía imposible estaba ocurriendo. El Cacique pasó de confiado a desesperado. No encontraban los caminos, y nosotros, ordenados y sólidos, aguantábamos con convicción. Hasta que al 71', Ojeda —figura total—, sacó un zapatazo de fuera del área y marcó el 1-3. Balde de agua helada para el local. Colo Colo no pudo reaccionar. Sus ataques se diluían entre la ansiedad y la frustración. Y nosotros, con temple, cerramos el partido. Pitazo final. Felicidad total. En el camarín, los chicos celebraban como se debe. Venimos invictos. Cerramos brechas. Y aunque parezca lento, cada paso es firme. El dolor que por años fue nuestro, ahora lo sienten ellos. Y lo mejor: esto recién comienza. 💙 12' J. Flores (CCO) 47' R. Huerta (UCH) 61' J. Gomez (UCH) 71' E. Ojeda (UCH) Colo Colo 1 - 3 Universidad de ChileResumen del Mes: MarzoGoles a favor: 11 Goles en contra: 5 Partidos jugados: 5 Victorias: 3 Empates: 2 El regreso a la Copa Libertadores ha demostrado que el equipo está capacitado para enfrentarse a cualquier rival con dignidad y competitividad, manteniendo un invicto que refleja solidez defensiva y mentalidad firme. Sin embargo, la acumulación de empates indica que aún falta dar el salto para ganar partidos decisivos que aseguren la clasificación y permitan competir realmente entre los grandes del continente. En paralelo, el desempeño en el ámbito nacional muestra un equipo consolidado y equilibrado. La combinación del trabajo del cuerpo técnico, la incorporación acertada de nuevos jugadores y la confianza en el plantel completo ha generado una base sólida que se traduce en resultados positivos y en un estilo de juego con convicción y solvencia. No obstante, queda claro que la evolución debe continuar, pues la competencia exige no solo mantener el nivel, sino también crecer para evitar caer en la comodidad. La ambición de ser protagonista en ambas competencias requiere seguir puliendo detalles, mantener la concentración y aprovechar las oportunidades para convertir empates en victorias. Terminábamos líder exclusivo del campeonato con 16 puntos a 3 de diferencia de Ñublense. Partido del Mes Objetivos mes de MarzoSupercopa de Chile: Ganar el trofeo. ✅ Objetivo logrado. Liga Chilena: Ganar la liga. 🔄 Actualmente en observación, posición 1°. Copa Chile: Llegar a las semifinales. ✅ De momento, clasificados a Octavos de final. Copa Libertadores: Llegar a octavos de final, De momento segundos con 2 puntos.
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El sueño Azul
Febrero El siguiente encuentro por Copa Chile fue contra Santiago City. Fue un partido sin mayores inconvenientes, en el que dominamos sin objeción, con goles de Huerta, Guerrero y Assadi (por 2), cerrando una victoria que nos abriría el camino para la clasificación a la siguiente fase. El equipo de rotación estaba empezando a agarrar ritmo. 9' R. Huerta (UCH) 11' M. Guerrero (UCH) 36' L. Assadi (UCH) 82' L. Assadi (UCH) 86' B. Adille (STG) Universidad de Chile 4 - 1 Santiago CityEl siguiente encuentro nos llevaría a Independencia, donde nuestro rival era Unión Española. Si queríamos clasificar, era una obligación ganar este partido: el empate nos dejaba fuera y la derrota, para qué decir. Así que salimos con todo a ganar. Para no especular, el equipo titular debía hacer brillar esa luz que nos caracterizó durante todo el año pasado. Aunque dominamos el encuentro, los goles decían lo contrario: era un golpe de ida y un golpe de vuelta. No fue hasta el minuto 94 que pudimos desatar el grito de la victoria. En la última jugada del partido, L. Pons, en un tiro de esquina, logró convertir el gol que nos llevaría a la siguiente ronda, completando una jornada espectacular para el delantero, quien anotó su hat-trick. 29' L. Pons (UCH) 30' P. Hofstetter (UE) 40 L. Mosevich (UCH) 42' V. Conelli (UE) 51' L. Pons (UCH) 78' C. Rivera (UE) 90'+4 L. Pons (UCH) Union Española 3 - 4 Universidad de ChileComenzaba el partido inaugural de la liga chilena, donde recibíamos en casa al equipo que nos hizo pasar un mal momento el año pasado: Everton de Viña del Mar. Everton es un club de fútbol chileno fundado el 24 de junio de 1909 en Valparaíso. Desde 1942 está ubicado en Viña del Mar, donde juega en el Estadio Sausalito (con capacidad para unas 22 mil personas). Su apodo es “Los Oro y Cielo”, por sus colores azul y amarillo. El club ha ganado 4 campeonatos de Primera División (1950, 1952, 1976 y 2008) y una Copa Chile en 1984. Además, ha tenido varios ascensos en el fútbol chileno. Su clásico rival es Santiago Wanderers, con quienes disputa el tradicional “Clásico Porteño”. El partido fue muy disputado, pero fuimos superiores. Sin embargo, aunque dominamos, el encuentro estuvo para cualquiera de los dos debido a que no supimos finiquitar las oportunidades que tuvimos. 18' I. Jeraldino (EVE) 48' M. Estigarribia (UCH) 79' M. Morales (UCH) Universidad de Chile 2 - 1 Everton de Viña del marEl siguiente encuentro por la liga sería contra Huachipato. Huachipato es un club de fútbol chileno fundado el 7 de junio de 1947 por trabajadores siderúrgicos en Talcahuano, Región del Biobío. Su apodo es “Los Acereros”. Juega en el moderno Estadio Huachipato-CAP Acero, con capacidad para 10.500 personas. Ha ganado 3 títulos de Primera División (1974, 2012 y 2023) y tiene una fuerte identidad obrera e industrial. Su clásico rival es Naval, con quienes disputa el “Clásico Chorero”. El partido fue una verdadera guerra de goles y se decantó en el primer tiempo. El equipo comenzaba a agarrar forma y, además, nos enteramos de nuestro grupo para la Copa Libertadores. 7' M. Estigarribia (UCH) 11' M. Morales(UCH) 25' B. Palmezano (HUA) 41' M. Estigarribia UCH) 66' B. Palmezano (HUA) Huachipato 2 - 3 Universidad de ChileEl último duelo del mes de febrero sería en casa contra Unión La Calera. Unión La Calera es un club chileno fundado el 26 de enero de 1954 en la ciudad de La Calera, Región de Valparaíso. Conocidos como “Los Cementeros”, juegan en el Estadio Municipal Nicolás Chahuán Nazar, que tiene capacidad para unas 9.200 personas. Han ganado 3 títulos de Segunda División (1961, 1984 y 2017), con varios ascensos a Primera División. Su mejor campaña en Primera fue en 2020, cuando fueron subcampeones y jugaron la Copa Libertadores. Su clásico rival es San Luis de Quillota. Para este partido jugamos con el equipo alternativo, pensando en el duelo de Copa Libertadores a mitad de semana. El partido, en pocas palabras, fue un constante ida y vuelta. Para nosotros, lamentablemente, terminó en un empate con sabor a derrota por un gol recibido en el último minuto. 24' L. Assadi (UCH) 38' F. Soldano (ULC) 59' N. Guerra(UCH) 62' G. Hauche (ULC) 66' L. Assadi (UCH) 90'+3 M. Cavalleri (ULC) Universidad de Chile 3 - 3 Union la CaleraResumen del Mes: FebreroGoles a favor: 16 Goles en contra: 10 Partidos jugados: 5 Victorias: 4 Empates: 1 En los últimos partidos, hemos tenido buenos momentos, como la victoria clara en Copa Chile contra Santiago City y el triunfo agónico contra Unión Española que mostró nuestra garra. Sin embargo, contra Everton y Unión La Calera, faltó definición y perdimos concentración en los minutos finales. Ante Huachipato, el equipo mostró señales de buen ritmo, pero debemos mantener esa intensidad todo el partido. Estoy feliz, veo un plantel con actitud y potencial, tanto el equipo titular como el equipo de rotación han estado a la altura y ganando confianza, lo ideal para lo que se viene en las próximas semanas, pero necesitamos trabajar más la definición y cerrar mejor los partidos para lograr mejores resultados, nos han ayudado a afinar detalles clave antes del desafío más grande: la Copa Libertadores. Nuestro grupo no es fácil: nos enfrentamos a equipos como Bragantino, Internacional y Peñarol, todos con historia y planteles competitivos. Sabemos que tenemos que mejorar en la definición y la concentración en los minutos finales, pero confío en que con trabajo y actitud, podemos dar pelea y dejar bien parado al club Objetivos mes de FebreroSupercopa de Chile: Ganar el trofeo. ✅ Objetivo logrado. Liga Chilena: Ganar la liga. 🔄 Actualmente en observación, posición 3°. Copa Chile: Llegar a las semifinales. ✅ De momento, clasificados a Octavos de final. Copa Libertadores: Llegar a octavos de final, algo que no conseguimos desde hace 6 años. 🔜
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EneroComenzamos el año con nuevas incorporaciones al equipo: tres nombres que venían a aportar minutaje y presión a los titulares. El mes de enero se presentaba cargado: el fixture indicaba que nuestra campaña 2025 arrancaría con la Copa Chile y nada menos que contra Universidad Católica. Si el año pasado comenzamos con el Superclásico, esta vez arrancábamos con el Clásico Universitario. Pero no sería todo: una semana después enfrentaríamos la Supercopa contra Colo Colo y cerraríamos el mes contra Deportes Recoleta. Sabíamos que así sería todo el año: Copa Chile, luego la liga, y más tarde la Libertadores. Teníamos que tener claro que un equipo de rotación competitivo era fundamental. Por eso, programamos cuatro amistosos: Primero, contra Everton: un emocionante 6-5 a nuestro favor. Luego, el equipo B saltó a la cancha frente a Deportes Colina, con un triunfo 3-1. El equipo titular enfrentó a Deportes Limache y ganó 4-1. Finalmente, como antesala del Clásico Universitario, el equipo alternativo jugó ante Independiente de Rivadavia, sufriendo nuestra primera derrota (1-2). Así llegábamos al primer partido oficial de la temporada, apenas con dos semanas de preparación. Se notaba la falta de rodaje en los movimientos ofensivos y defensivos, pero el campeonato no espera. Saltamos a la cancha contra Universidad Católica en el Estadio Nacional. Sumado a esto, quería que el equipo estuviera sellado antes de iniciar el año: que cualquier transferencia o interés serio se declarara en diciembre. Lamentablemente, no fue así. Sabíamos que Calderón había hecho un excelente año, goleador del equipo a través de los tiros de esquina, pero no había ofertas formales. Eso nos dio cierta tranquilidad… hasta que llegaron dos ofertas: una desde la liga saudita y otra desde Argentina. Según lo acordado, los dirigentes las aceptaron. Franco Calderón se nos iba justo antes del Clásico Universitario, así que de cabeza tuvimos que buscar un sustituto. Llegamos al partido con las ilusiones del año pasado: queríamos replicar el buen momento futbolístico, la presión alta, la rotación del balón, el alma en cada pelota. Fue un partido muy entretenido para el hincha neutral. Terminamos 3-3 en un clásico vibrante. Todo parecía ir bien: con el marcador 2-2 en la recta final, Alexis logró romper la paridad a los 87’, poniendo el 3-2 y desatando la locura. Pero al 90+1', una entrada muy fea de un jugador de Católica lesionó a Alexis… y al 90+4', con uno menos, nos empataron. El resultado pasó a segundo plano: la lesión de nuestro jugador insignia era lo que más nos preocupaba. Y se confirmó: 6 meses fuera. En principio, este era su último año, pero tras la operación decidiría si colgar las botas o intentar continuar. Lo entendemos: no es lo mismo para un joven de 18 que para un jugador al borde del retiro. Desde el corazón, espero que se recupere y vuelva para la segunda parte del año, para pelear juntos por la Libertadores o Sudamericana. Queremos regalarle esa ilusión a Alexis. Universidad de Chile 3 - 3 Universidad CatolicaDespués de este amargo empate, el Superclásico estaba a la vuelta de la esquina. El equipo aún no entraba en ritmo y seguíamos asimilando la partida de Calderón cuando llegó otra oferta, esta vez por Castellón. La oferta se haría efectiva después del Superclásico, pero ya rondaba en su cabeza. Lo bueno es que aún estaba con nosotros. Así llegamos al primer trofeo del año: la Supercopa. Colo Colo sorprendió con su mentalidad: salieron a esperarnos, no presionaban, aguardaban nuestro error. Así se jugó gran parte del primer tiempo, salvo los últimos minutos donde generaron dos ocasiones claras de contragolpe, bien resueltas por Castellón. Por nuestro lado, se notaba la ausencia de Alexis: aunque a veces no influía directamente en el resultado, su sola presencia distraía al rival. Me repetía la frase: a veces, menos es más. Para el segundo tiempo, dejamos en la banca a Fernández e ingresó Galdames, buscando más toque y juego por los laterales. Antes del minuto 60 tuvimos dos ocasiones claras: Cortés rechazó un remate de Assadi y luego un mano a mano de Pons. Corría el minuto 79 cuando Colo Colo, en un contragolpe, estuvo a punto de marcarnos, pero el poste derecho salvó nuestro arco. De ese rebote nació nuestro gol: Assadi inició la contra, jugó con Morales por la izquierda, y Morales, como un extremo visionario, mandó un centro al segundo palo. Allí apareció Pons con un cabezazo picado que desató el grito de gol azul. La banca saltó, los hinchas explotaron. Todavía quedaban minutos, así que agotamos cambios para refrescar piernas. Colo Colo tuvo el empate en la última jugada, un penal en movimiento… pero su remate se fue por arriba. Pitazo final: ganamos el primer trofeo del año, con ese gustito especial de sacarnos la espina ante el clásico rival. Colo Colo 0 - 1 Universidad de ChileCon ese resultado digerido, enfrentamos a Recoleta con un equipo alternativo. Dominamos 90 minutos y ganábamos por 2 goles… pero al 91’ y 94’, Torres y Estigarribia marcaron el empate global. Bronca por lo sucedido, pero aceptando que el equipo rotativo necesita confianza y que será clave para todo lo que se nos viene. Si bien es cierto es copa Chile, lo tomamos con la seriedad respectiva, nuestro equipo rotativo no es para burlarnos del rival, sino de sacar el maximo provecho fisico y tactico posible, para esto mientras mas descansados esten los que juegan mejor funciona, aunque a veces la diferencia de tecnica y mentalidad se nota como en estos casos. 41' R. Huerta (UCH) 55' N. Guerra (UCH) 90'+1 L.Torres (REC) 90'+4 G.Estigarribia (REC) Recoleta 2 - 2 Universidad de ChileResumen del Mes: EneroGoles a favor (Oficiales): 6 Goles en contra: 5 Partidos jugados: 3 Victorias: 1 Empates: 2 El comienzo sería muy vertiginoso. Si bien es cierto logramos levantar el primer trofeo del año en el Superclásico, la Copa Chile nos puso rápidamente a prueba con dos empates, dejándonos prácticamente sin margen para los partidos que nos seguían. Teníamos que aprender a ganar si queríamos clasificarnos a la siguiente fase. Con la salida de Castellon nos veíamos forzados a esperar a mitad de temporada para buscar un Portero de primer nivel, ya sea Nacional o Extranjero, si fuera nacional no habría problemas, pero el cupo de extranjeros los tenemos llenos, y solo a mitad de temporada se nos liberara uno, el de Ojeda, así que de momento aguantaremos con Toselli, Cancerbero veterano y con años de experiencia. Los objetivos para este año tenían que ser ambiciosos, pero también realistas. Estas son las competiciones en las que participamos y nuestros objetivos: Supercopa de Chile: Ganar el trofeo. ✅ Objetivo logrado. Liga Chilena: Ganar la liga. 🔄 Actualmente en observación, posición 16°. Copa Chile: Llegar a las semifinales. ❌ De momento, dos empates que nos dejan fuera en fase de grupos. Copa Libertadores: Llegar a octavos de final, algo que no conseguimos desde hace 6 años. 🔜 A la espera del sorteo del grupo. Transferencias y movimientos en la plantilla: 🔵 Entradas o movimientos internos: Pablo Galdames (agente libre). Mc Flavio Moya (canterano azul). Mc Pier Barrios (Godoy Cruz). Defensa Antonio Ceza (Palestino) Defensa Leonel Mosevich (Argentinos Jrs) Defensa ⚪ Salidas: F. Calderón. (Fayha) G. Castellón. (Palmeiras) E. Ojeda (a mitad de temporada) ⚪ Jugadores a tener en cuenta su crecimiento: F. Fernandez (16) Portero G. Arguinarena (16) Extremo derecho L. Pinares (16) Delantero F. Moya (19) Mc L. Assadi (21) Plantilla actual – Enero🔵 Porteros Cristopher Toselli Pedro Garrido Franco Fernández 🔵 Defensas Paulo Barrios Leonel Mosevich Matías Zaldivia Ignacio Tapia Alan Ceza Vicente Vergara Emanuel Ojeda 🔵 Mediocentros defensivos Marcelo Díaz Pablo Galdames Ignacio Poblete Flavio Moya 🔵 Extremos por izquierda Matías Morales Joaquín Castro 🔵 Extremos por derecha Felipe Hormazábal Juan Pablo Gómez Gonzalo Arguinarena 🔵 Enganches Jorge Fuentealba Lucas Assadi Federico Mateos Matías Sepúlveda 🔵 Delanteros Nicolás Guerra Rodrigo Huerta Leandro Fernández Martín Estigarribia Alexis Sánchez Luis Pons Luciano Pinares
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NoviembreSolo quedaban dos fechas pendientes: Everton como visitantes e Iquique en casa. Estábamos atentos al resultado de nuestros rivales, que jugaban un día antes. Estaban obligados a ganar si querían mantener viva su esperanza de campeonar. Para nosotros, lo fundamental era el partido contra Everton, más allá de lo que hicieran ellos. Si ganábamos y ellos perdían, éramos campeones. Si ellos ganaban, todo se definiría en casa la semana siguiente. Pero, siempre con un ojo en lo que hacían… Sin más cuentos: nuestro rival empató. Quedaban a un punto de nosotros. Si ganábamos nuestro partido... ¡éramos campeones! ¡Sí, campeones! Esa "presión" que muchos podían sentir se desvaneció con una reflexión poderosa: Nosotros también estamos en un lugar privilegiado. Tenemos un sueldo. La “presión” de salir campeones es, en realidad, una bendición. Si perdemos, el club no desaparece. Incluso en la adversidad, siempre se puede volver a pelear. Esa “presión” teníamos que transformarla en nuestro aliado. Era combustible, no peso. Eso les transmití a mis jugadores. Les recordé que lo que nos trajo hasta aquí fue nuestra forma de jugar. Disfrutar. A veces sufrir, sí, pero con la cabeza en alto. La hinchada jamás nos dejó solos. Incluso en la goleada del semestre pasado ante este mismo rival, como visitantes, la hinchada cantó más fuerte: Debíamos enfrentar el partido con fortaleza. Si empezábamos perdiendo, no desesperar. Si comenzábamos ganando, no relajarnos. Calma, control del balón, seguir con nuestro plan. Así, con esa arenga, el equipo saltó a la cancha. Y fue un inicio vertiginoso. Everton convirtió en su primera jugada: al minuto 1, B. Martínez abrió el marcador. Pero la respuesta fue inmediata: minuto 2, tiro de esquina, F. Calderón de cabeza marcaba el empate. Impresionante. Y al minuto 24, M. Zaldivia nos daba la ventaja. Nos íbamos al descanso ganando 2-1. Everton empataría al minuto 52 con gol de C. Riquelme, pero respondimos con convicción. Al minuto 59, penal a nuestro favor. M. Díaz lo ejecutó con frialdad y puso el 3-2. Y al minuto 88… Ojeda sacó un zapatazo desde fuera del área. ¡Golazo! ¡El 4-2 definitivo! Paradójicamente, fueron nuestros tres centrales quienes marcaron… junto al mediocampista defensivo. La retaguardia sacó el partido adelante. Mientras todo esto pasaba, el cuerpo técnico acotado, los suplentes, todos… estábamos al borde de la cancha, esperando ese pitazo final. Y el árbitro... pide el balón... lo toma, apunta al centro del campo… ¡y sí! ¡Pita el final! ¡Saltamos a la cancha como niños corriendo bajo la lluvia! ¡Persiguiendo un sueño! ¡Lo logramos! ¡Somos campeones! Algo impensado al comienzo. Con un presupuesto nulo, con cesiones, con jugadores que vinieron por voluntad y fe. Un plantel que creyó en la propuesta, que jugó con el corazón en cada partido, en cada minuto, sin importar el resultado. Los jugadores se abrazaban. Díaz, con la hinchada tatuada en el alma, se acercó a los pocos que pudieron estar en la tribuna visitante. Sánchez lo acompañaba. Fuentealba, Assadi y Morales –tres jóvenes que no se achicaron ante la camiseta– se fundían en un abrazo, habiendo compartido incluso posición sin envidia, solo apoyo mutuo. Hormazábal se abrazaba con los delanteros Estigarribia y Pons. Los defensas y Castellón gritaban como leones hambrientos. Cada jugador ofrecía su alegría. No lo podíamos creer. Era un sueño… hecho realidad. Everton 2- 4 Universidad de ChileDespués de esa celebración íntima en la cancha, entre cuerpo técnico y jugadores, llegaba el último encuentro. Nos enfrentaríamos a Iquique como locales. El estadio… una locura total: globos azules y rojos, una bandera enorme recibiéndonos, la gente alentando, familias con sus hijos, lleno completo. El equipo rival, con un gesto noble, nos hacía un pasillo para invitarnos a pasar al centro del campo y coronarnos como campeones del fútbol chileno. Saltamos a la cancha con la misma seriedad de siempre, con el mismo compromiso que nos trajo hasta aquí. Jugamos como lo hicimos todo el torneo: con entrega, inteligencia y corazón. No aflojamos ni un segundo. También por respeto a nuestro rival. Dominamos el encuentro de principio a fin. Pasamos por encima. 24’ F. Calderon (UCH) 51' L. Pons (UCH) 61’ A. Sanchez (UCH) 77' F. Calderon (UCH) 90' +3 L. Pons (UCH) Universidad de Chile 5 - 0 Deportes IquiqueLlegaba la final de la Copa Chile. Veníamos con el envión anímico de haber ganado el campeonato, de haber tenido un segundo semestre extraordinario, de haber triunfado en todos los clásicos: dos veces ante Universidad Católica y dos veces ante Colo Colo. Pero queríamos más. Como alguien dijo alguna vez: “Un gato que quiere ser león no puede pensar en cazar ratones.” No podíamos conformarnos solo con la liga. Teníamos el bicampeonato al alcance de la mano. Había que aprovechar la oportunidad. Había que ir por todo. Y así fue como estos 22 jugadores saltaron a la cancha, en el Estadio San Carlos de Apoquindo —la casa de la UC—, listos para dejar el alma en la final. Formación de Universidad de Chile Formación de Colo-Colo Comenzaba el encuentro. Un partido donde los primeros 15 minutos fueron intensos, de ida y vuelta constante. La primera chance clara la tuvo Colo Colo a los 7 minutos, con un zurdazo potente de Gil que Castellón atajó de gran forma. De esa misma jugada nació nuestra respuesta inmediata: un centro al área y Estigarribia conectó de cabeza, obligando a Cortés a una estirada espectacular para evitar el grito de gol. Colo Colo tomó el control por algunos minutos. Parra desbordó por la banda izquierda, recortó hacia el centro y sacó un derechazo que se fue apenas desviado. Luego apareció Vidal, aprovechando un rebote tras un tiro de esquina, pero remató desviado. Era un momento complejo. En ese instante tomé una decisión clave: le pedí exclusivamente a Fuentealba que marcara de cerca a Pavez, que no le diera respiro. Esa marca personal desarticuló el mediocampo rival y recuperamos el ritmo del partido. Fue así como, al minuto 36, Morales lanzó un centro preciso al segundo palo, y L. Pons, con un cabezazo foribundo, infló las redes y puso el 1-0 a nuestro favor. Justo después, Morales sintió una molestia y pensé en el cambio, pero le pedí que aguantara hasta el descanso. Casi ampliamos la ventaja al minuto 42, cuando Sánchez remató con potencia, pero el palo izquierdo salvó al conjunto albo. Nos fuimos al entretiempo en ventaja. Aproveché esos minutos para mostrarles a mis jugadores lo que quería para la segunda parte: más posesión, más control. Decidí sacrificar a Estigarribia para incluir a Poblete al lado de Díaz, como lo habíamos hecho en partidos anteriores. Morales, ya agotado, había cumplido. Lo abracé y envié instrucciones a Castro. Comenzó el segundo tiempo, y la táctica funcionaba. Tuvimos el balón durante cuatro minutos ininterrumpidos, mientras Colo Colo, desesperado, no podía tocarlo. Fue entonces cuando llegó el punto de quiebre: Vidal, con su temperamento característico, cometió una entrada temeraria sobre Fuentealba y vio la roja directa al minuto 49. Desde ahí, el dominio fue absoluto. Colo Colo no tuvo cómo contraatacar ni cómo recuperar la pelota. Los espacios estaban cerrados, la posesión era nuestra, y todo parecía bajo control. Así llegó el gol de la sentencia: minuto 79, tiro de esquina, y Calderón marca el 2-0. A los 88’, Lozano debió ver la roja por una fuerte entrada, pero el árbitro prefirió evitar complicaciones y solo mostró amarilla. El árbitro señaló el centro del campo y pitó el final. ¡Éramos campeones otra vez! Frente a nuestro clásico rival, en una final inolvidable, la celebración fue total: cánticos, abrazos, lágrimas de felicidad. La hinchada no paraba de alentar. Si en el título de liga me había salvado de la tradicional “ducha”, esta vez no hubo escape: en plena entrevista, un balde de agua cayó sobre mí. Pero, ¿Qué más daba? ¡Éramos campeones! Bicampeones. Liga y Copa. Alegría absoluta. Universidad de Chile 2 - 0 Colo-ColoResumen del Mes: NoviembreGoles a favor: 11 Goles en contra: 2 Partidos jugados: 3 Victorias: 3 FIN DE TEMPORADA: BALANCE Y NUEVOS DESAFÍOS Terminaba la temporada. Los partidos habían llegado a su fin. Somos campeones. Fue un año perfecto deportivamente hablando: lleno de experiencias, fallos, aciertos y aprendizajes. Pero esto no quedaba ahí. Yo aún tenía contrato hasta el 31 de diciembre, por lo tanto, me quedaban semanas por delante. La directiva quería conversar conmigo. Querían hacer un balance del año. Las expectativas estaban más que cumplidas, pero también había cosas que quería detallar con ellos. Llegamos a una reunión y, con satisfacción mutua, me renovaron por dos años más. Yo estaba encantado. Sin embargo, tenía una petición importante: mejorar el cuerpo técnico. Quería realizar ciertos cambios con un objetivo claro en mente: apostar por los juveniles. Mi meta para los próximos años era sacar el mayor provecho de la cantera, hacerlos evolucionar y darles oportunidades reales. Para eso, necesitaba un cuerpo técnico más profundo, tanto en el primer equipo como en las categorías formativas. La directiva aceptó. Estaban encantados con el trabajo realizado y querían seguir confiando. Junto con eso, llegó el presupuesto para el próximo año. El aumento fue importante respecto al inicio de la temporada. Se realizó una inversión que permitiría cubrir tranquilamente los sueldos de los jugadores y reforzar el plantel con nuevas incorporaciones. Con el gusto dulce de los títulos logrados, me senté a preparar la siguiente temporada. El calendario sería exigente: Supercopa, Liga, Copa Chile y Copa Libertadores. Una agenda cargada que requería anticipación, estrategia y profundidad de plantilla. Sabía que tendría que usar una mayor rotación de jugadores, por lo que era necesario reforzar el equipo. Tenía en mente tres fichajes clave: dos defensores y un mediocampista. Estos serían refuerzos pensados para la rotación, ya que el once titular se mantendría, a menos que surgiera alguna oferta importante por alguno de mis jugadores. Con estos tres nombres, el equipo estaría prácticamente cubierto. Además, ya había identificado cuatro jugadores de la cantera que empezaría a seguir de cerca. De ellos, solo uno tenía actualmente el nivel para disputar minutos en el primer equipo, sea como titular o como parte del recambio. Los otros tres continuarían en su proceso de formación bajo mi supervisión directa. Paralelamente, inicié el trabajo de renovación de contratos. Muchos jugadores terminaban vínculo con el club. Me puse en marcha y logré la renovación de siete jugadores, incluyendo a tres pilares del equipo: Zaldívia, Morales y Hormazábal. Todos aceptaron encantados seguir en el proyecto. Mi siguiente urgencia era cerrar los tres refuerzos planificados: Pablo Galdames (Chile) – Terminaba contrato, por lo que podía llegar libre. Iniciamos negociaciones y aceptó con una condición: mejorar el cuerpo técnico. No quería llegar a un club sin estructura que favoreciera su evolución física y futbolística. Antonio Ceza (Chile) – Joven defensa con proyección. Pagamos 800 mil dólares por su pase. Es una apuesta de futuro y parte del recambio defensivo que quiero construir. Pier Barrios (Argentina) – Defensa experimentado. Aceptó la propuesta para venir a pelear un puesto en el equipo. Será una pieza valiosa en la rotación. Con las gestiones en marcha y a la espera de la confirmación oficial de estos tres jugadores, finalizamos el año. Antes de cerrar el ciclo completamente, me llamó una radio a la que le tengo mucho cariño. Querían entrevistarme, conocer mi visión sobre la temporada y las metas para el futuro. Acepté, con gusto. Era una forma perfecta de cerrar un año inolvidable. Radio ADN. 🎙 ENTREVISTA A LUIS BUSTAMANTE – Campeón con Universidad de Chile Carlos Costas: — Luis, ¿qué tal? ¿Cómo está? ¿Me escucha bien? Luis Bustamante: — Hola, ¿qué tal Carlos? Todo bien, sí, los escucho. Gracias por la invitación. Carlos Costas: — Gracias a usted por aceptar la entrevista. Primero que todo, felicitaciones por lo logrado este año: campeón de la liga y de la Copa Chile. ¿Cómo se siente después de un par de semanas? ¿Ha logrado tomarle el peso a lo conseguido? Luis Bustamante: — Feliz, como si fuera ayer. La sensación es indescriptible. Creo que el mérito de conseguir ambos títulos es muy valorable, pero lo que más me da gusto es cómo el plantel reaccionó a la forma de jugar y entregó cada gota de sudor en la cancha. Cristian Arcos: — Hola Luis, Cristian Arcos por acá. Llegaste a un club donde la incertidumbre y la falta de identidad eran notorias. El objetivo era claro: devolverle esa identidad al equipo. Se esperaba quizá un DT de trayectoria, pero lo económico no ayudaba. Apostaron por un joven desconocido que tenía muy claras sus ideas. ¿Fue difícil enfrentar a los medios y a los jugadores sin una trayectoria que te respaldara? Luis Bustamante: — Hola Cristian. Sí, el hecho de no tener un respaldo atrás genera inquietudes. Lo económico era un factor que afectaba mucho al club. Tras una reunión, uno de los dirigentes me conoció por una charla donde expuse con claridad lo que quería y lo que el club necesitaba. Eso los convenció… y bueno, aquí estamos. Cristian Arcos: — Esa identidad de juego, ¿la comenzaste a construir en algún momento específico? ¿Tuviste alguna inspiración en particular? Luis Bustamante: — Sí, la verdad es que Bielsa influyó mucho en mí. Me encantó su forma de ver el fútbol, su valentía para pararse de igual a igual contra cualquiera. En la selección chilena le fue muy bien, y en ese momento Chile era respetado en todas partes. Eso me marcó. Danilo Díaz: — Luis, Danilo por acá. Juegas con una formación bastante ofensiva, arriesgas mucho. La U rompió el récord de goles en un año, superando a Colo Colo. Pero también hubo partidos donde les marcaron bastante. ¿Eso te hizo dudar en algún momento sobre seguir jugando de la misma manera? Luis Bustamante: — No, para nada. Soy consciente de los riesgos. Lo lógico es que marquemos mucho, pero idealmente que no nos marquen. He ido aprendiendo a golpes, mejorando de a poco. Pero la intensidad y la alta presión siempre serán parte del espíritu del equipo. Así como el Barça tiene su esencia con el “tiki-taka”, quiero que la U tenga como sello la presión alta y el protagonismo, sin importar quién sea el entrenador. Danilo Díaz: — Ese espíritu lo has logrado. Pero el próximo año juegas la Copa Libertadores, donde los partidos son más directos, los rivales más rápidos. ¿Piensas cambiar la formación? Luis Bustamante: — En un principio, no. Veremos partido a partido. Puede que haya algunas variaciones, pero la esencia se mantendrá. Leo Burgueño: — Hola Luis. Siguiendo con ese tema, ¿qué esperas lograr el próximo año? ¿Cuáles son tus objetivos? Luis Bustamante: — Mi objetivo es claro: hacer de Universidad de Chile el mejor club del país. Para eso tenemos que superar a Colo Colo en ligas y copas, y también lograr la Libertadores. Leo Burgueño: — Es un sueño ambicioso. Son más de 16 ligas, 7 Copas Chile y una Copa Libertadores. Tendrías que quedarte muchos años… Luis Bustamante: — ¿Y por qué no? Ferguson estuvo más de 25 años en el United. Si nos va bien, podemos aspirar a eso. ¡Soy joven aún! [Ríe] Carlos Costas: — ¿Se imagina tanto tiempo en el club? Para la historia del fútbol chileno sería genial. Gastón Guevara estuvo 11 años en Temuco… Luis Bustamante: — Sería hermoso, ese es mi verdadero sueño. Creo que eso ayudaría al fútbol chileno: dar continuidad a los proyectos, trabajar con los juveniles, proyectarlos, mejorar el estatus del jugador nacional y así generar no una, sino varias generaciones doradas a lo largo del tiempo. Carlos Costas: — Luis, nos queda clarísimo. Muchísimas gracias por todo. Esperamos que tus proyectos se cumplan y que puedas dirigir a la U muchos años. ¡Que estés muy bien! Luis Bustamante: — Muchas gracias a ustedes. Siempre que puedo los escucho, me río mucho. Un saludo especial a Chupete, que me hace reír con sus audios. ¡Que estén muy bien! Cierre de la Primera Temporada al Mando de Universidad de Chile Director Técnico: [Tu nombre o pseudónimo] Temporada: Año 1 Club: Universidad de Chile Logros Conseguidos Clásicos GanadosVs Colo Colo 🏟️ Universidad de Chile 4 – 1 Colo Colo LIGA 🏟️ Colo Colo 0 – 2 Universidad de Chile LIGA 🏟️ Universidad de Chile 2 – 0 Colo Colo COPA CHILE ✅ Trilogía invicta. Superioridad total. Vs Universidad Católica 🏟️ Universidad de Chile 3 – 1 Universidad Católica LIGA 🏟️ Universidad Católica 0 – 5 Universidad de Chile LIGA ✅ Clásicos universitarios dominados con autoridad. Posición Final en la Liga Campeones de Liga – 1° Lugar Temporada regular perfecta, consistencia de principio a fin. Copa Chile 2025 Campeones Campaña impecable, coronados con la copa nacional. Resumen General✅ Campeones de Liga ✅ Campeones de Copa Chile ✅ Invictos ante Colo Colo y Universidad Católica ✅ Plantel consolidado y con proyección ✅ Proyecto de cantera en marcha
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OctubreA solo cuatro fechas del final del campeonato, seguíamos líderes de la liga con una ventaja de cuatro puntos sobre Colo Colo. En principio, impensado para muchos, pero ahí estábamos: a tres victorias del título. Era vital mantener el rumbo, pues en la penúltima fecha enfrentaríamos a Everton, que nos había propinado una paliza como locales. Así, saltamos a la cancha contra Unión Española con la tranquilidad de nuestra ventaja… o eso creíamos. Empezamos dominando a placer: un arranque demoledor, Marcamos en el 1’ ( L. Pons), en el 28’ (J. Fuentealba) y de penal al 63’ (M. Díaz). Parecía un triunfo al alcance de la mano… hasta la casi catástrofe: errores defensivos y mi falta de valentía para reforzar el mediocampo a tiempo nos condenaron. Unión descontó en el 69’ (B. Yáñez), empató en el 74’ (V. Conelli) y sentenció en el 85’ (F. Frías). Aparecen los fantasmas, no del descenso, sino de perder el campeonato peleándolo con todo, impotencia por la incapacidad de haber reaccionado a tiempo y la falta de valentía de hacer los cambios independiente del primer descuento. Union Española 3 - 3 Universidad de ChileSin tiempo para lamentarnos, cuatro días después jugábamos con Recoleta. Con un equipo mixto, salíamos a enfrentar la semi-final de ida y sacamos un triunfo ajustado: 68’ A. Sánchez (UCH) 75’ M. Estigarribia (UCH) 81’ A. Encinas (REC) Recoleta 1 - 2 Universidad de ChileDe vuelta en casa, dominamos de punta a punta. A pesar de un par de goles recibidos, respondimos con contundencia: 4’ J. Fuentealba (UCH) 17’ J. Fuentealba (UCH) 30’ F. Calderón (UCH) 31’ M. Estigarribia (UCH) 40’ G. Estigarribia (REC) 53’ F. Calderón (UCH) 58’ J. Fuentealba (UCH) 72’ G. Estigarribia (REC) ¡Clasificados a la final de la Copa Chile contra Colo Colo! Un choque de titanes: la lucha por la liga y ahora por la copa. Universidad de Chile 6 - 2 Recoleta De regreso a la liga, recibimos a Palestino entre el murmullo de la prensa y las dudas latentes. El aliento incondicional de nuestra gente disipó cualquier incertidumbre. Los goles de Pons, Díaz y Hormazábal trajeron la calma que todos necesitábamos: 15’ L. Pons 31’ M. Díaz (p) 53’ F. Hormazábal Universidad de Chile 3 - 0 PalestinoResumen del Mes: OctubreGoles a favor: 14 Goles en contra: 6 Partidos jugados: 4 Victorias: 3 Empates: 1 Quedan solo tres partidos: dos de liga y la final de Copa Chile. Somos líderes, pero el próximo rival es aquel que nos humilló 0-5 en la primera mitad de temporada. Me habría gustado enfrentarlo con cuatro puntos de ventaja… pero toca asumir la responsabilidad. Saldremos a ganar, a mantener nuestro estilo, a demostrar que estamos a un paso de lo que nadie esperaba. La presión se siente. ¿Presión? Entonces recordé una conversación entre un padre y un hijo… y todo cambió...
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¡Hola, qué tal! Muchas gracias por darte el tiempo. Voy a intentar profundizar un poco más sin ser tan cargante con tanto texto. Quizás mencione un poco más sobre el origen de los equipos a los que me vaya enfrentando, sin entrar en tantos detalles, para que también se vaya conociendo un poco más esta liga. Y sí, jajaja, salen muchos goles a favor y en contra, pero es una táctica que me encanta. Sobre el 2D, en realidad son animaciones que hice yo mismo en una página web para graficar un poco el estilo de juego. Siií, voy a entrar más en detalle al final de la temporada, pero te adelanto que la mayoría de los goles de Calderón han sido de tiro de esquina. Me ha sorprendido harto, porque normalmente los goles se los reparten los tres de arriba, ¡y Calderón está ahí en la cima! Si no es el máximo goleador, está muy cerca… La idea es cerrar la temporada entre mañana y pasado, para dar paso a lo que será la pretemporada. ¡De nuevo, muchas gracias!
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SeptiembreComenzaba septiembre, un mes cargado de compromisos tanto en la liga como en la Copa Chile. El primer desafío sería ante Unión La Calera, a quienes recibimos en el Estadio Nacional. Fue un encuentro parejo y electrizante: estuvimos abajo en el marcador en dos ocasiones, pero supimos reponernos y dar vuelta el partido con carácter. Universidad de Chile 6 - 4 Unión La Calera2’ E. Valencia (ULC) 5’ E. Parnisari (UCH, autogol) 21’ F. Soldano (ULC) 31’ F. Calderón (UCH) 34’ F. Calderón (UCH) 37’ L. Pons (UCH) 55’ A. Sánchez (UCH) 64’ F. Soldano (ULC) 70’ M. Estigarribia (UCH) 74’ F. Soldano (ULC) El siguiente compromiso fue por la Copa Chile, visitando a Trasandino. Optamos por dar descanso a los titulares y alinear un equipo alternativo. A pesar de ello, respondieron a la altura. Trasandino 0 - 2 Universidad de Chile20’ C. Palacios (UCH) 45’+1 F. Hormazábal (UCH) Cuatro días después, se disputó la vuelta en casa. Mantenemos al mismo equipo alternativo pensando en la liga, pero cometimos errores que Trasandino supo aprovechar. Su arquero fue figura, y tras igualar la llave con dos goles, todo se definió desde los 12 pasos. Universidad de Chile 0(3) - 2(1) Trasandino25’ J. Fuentes (TRS) 33’ F. Cézar (TRS) Penales: Universidad de Chile: ✅ Palacios (1°) ❌ Pons (2°) ✅ Estigarribia (3°) ❌ Guerrero (4°) ✅ Zaldivia (5°) Trasandino: ❌ Fuentes (1°) ❌ Orellana (2°) ❌ Cézar (3°) ✅ A. Quiero (4°) — (sin opción al 5°) Resultado global: Universidad de Chile clasifica a semifinales de Copa Chile. A pesar del susto, la clasificación nos dejó una enseñanza clara: si queremos gritar campeones, no podemos relajarnos. La concentración es clave. El siguiente encuentro fue ante Huachipato. A los 4 minutos, Palmezano fue expulsado por una durísima entrada sobre M. Díaz. Con un jugador más, dominamos el partido y anotamos en la segunda mitad. Universidad de Chile 3 - 1 Huachipato47’ J. Fuentealba (UCH) 53’ F. Calderón (UCH) 64’ L. Pons (UCH) 90’+1 C. Martínez (HUA) Visitamos luego a Copiapó, equipo que lucha por no descender. Para ellos, cada partido es una final, pero no tuvieron opción ante nuestro juego sólido. No bajamos el ritmo y nos llevamos una contundente victoria. Copiapó 0 - 5 Universidad de Chile4’ M. Zaldivia (UCH) 17’ M. Estigarribia (UCH) 35’ M. Estigarribia (UCH) 62’ F. Calderón (UCH) 66’ F. Calderón (UCH) Cerramos el mes enfrentando a Coquimbo Unido. Aprovecharon algunas oportunidades, pero la contundencia ofensiva de nuestros jugadores marcó la diferencia. Con este triunfo, nos mantenemos como líderes con una ventaja de 4 puntos sobre Colo Colo. Universidad de Chile 7 - 3 Coquimbo Unido14’ M. Díaz (p) (UCH) 27’ F. Calderón (UCH) 30’ M. Morales (UCH) 31’ M. Estigarribia (UCH) 35’ A. Chávez (COQ) 42’ J. Gómez (UCH) 61’ J. Henríquez (COQ) 68’ J. Fuentealba (UCH) 82’ A. Chávez (COQ) 90’+5 M. Estigarribia (UCH) Resumen del Mes: SeptiembreGoles a favor: 23 Goles en contra: 10 Partidos jugados: 6 Victorias: 5 Derrotas: 1 Cupo internacional asegurado Avanzamos a las semifinales de Copa Chile y lideramos la tabla de posiciones del torneo local con 4 puntos de ventaja a falta de solo 4 fechas para el final. Si ganamos 3 partidos más, seremos campeones. Lo que parecía un sueño lejano hoy está más cerca que nunca. La ilusión crece. El próximo rival: Unión Española. El objetivo actual para nonsotros: campeonar en la liga y levantar la Copa Chile. ¡Vamos con todo!
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Muchas gracias por darte el tiempo de leer esta historia. La verdad, es mi primera vez intentando hacer algo así, así que por eso el desorden en la redacción de los partidos. Como tú mismo comentas, el tema del tiempo influye harto, así que decidí hacer un resumen mensual, mostrando principalmente los goles y en qué minuto fueron. Cuando toque un clásico o un partido importante, ahí sí le meteré una narración más detallada. También para intentar llamar la atención de otros lectores. También iré mostrando las formaciones y las dinámicas de juego: cómo atacamos, cómo defendemos, todo con esos dibujos y animaciones que subí. Sobre el fichaje de Alexis, ya está de vuelta de su viaje. Probablemente esté en sus últimos años como profesional; tiene 35 y cumple 36 al final de la temporada. Aun así, llega en buena forma física, a pesar de la edad. Muchas gracias por tu tiempo :)
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A AgostoTal como iniciamos el primer semestre, comenzábamos el segundo: con una victoria frente a nuestro archirrival, cerrando de la mejor manera el mes de julio. Agosto se presentaba como un mes particular, con cinco partidos por delante. Éramos plenamente conscientes del nivel de juego que debíamos mantener. Aprendimos de los errores, y ya éramos capaces de movernos tácticamente sin afectar nuestra ofensiva ni nuestra presión alta. Seguíamos mostrando el mismo espíritu de siempre. Audax Italiano 2 - 5 Universidad de ChileEl mes arrancó con una visita a Audax Italiano. Un partido complejo, especialmente en lo relativo a la posesión del balón. Fue un duelo de ida y vuelta constante, pero logramos controlarlo y dominar en los momentos clave. Goles: 17' L. Pons (UCH) 22' M. Estigarribia (UCH) 46' T. Rodríguez (AUD) 51' A. Sánchez (UCH) 75' J. Fuentealba (UCH) 86' M. Moya (AUD) 88' M. Estigarribia (UCH) Universidad de Chile 5 - 1 CobresalRecibimos a Cobresal en casa. Un partido que controlamos de principio a fin, sin mayores sobresaltos. Goles: 28' M. Díaz (UCH) 38' A. Sánchez (UCH) 43' L. Pons (UCH) 57' C. Mesías (CSA) 68' I. Poblete (UCH) 89' F. Hormazábal (UCH) Universidad Católica 0 - 5 Universidad de Chile(Clásico Universitario) Llegaba el clásico universitario. Universidad Católica, muy irregular y urgida de puntos para mantenerse en zona de copas internacionales, se enfrentaba a nosotros, líderes exclusivos del campeonato y en una curva ascendente. Estos serian los 11 guerreros escogidos para el clásico universitario. Sabíamos que todo clásico genera expectativa, y esperábamos un partido duro y disputado. Pero esta vez fue distinto. Tuvimos un dominio absoluto, con un 70% de posesión y una efectividad del 70% en remates al arco. El mejor jugador rival fue su arquero, que aguantó el marcador en la mínima durante el primer tiempo. Pero, como dice el dicho: tanto va el cántaro al agua... El segundo tiempo fue una exhibición total. Goles: 25' M. Estigarribia (UCH) 49' A. Sánchez (UCH) 63' A. Sánchez (UCH) 67' J. Fuentealba (UCH) 72' F. Calderón (UCH) Universidad de Chile 5 - 2 O'HigginsCon el envión del clásico, recibimos a O’Higgins en casa. Un partido cómodo y bien manejado, sin grandes complicaciones. Goles: 6' A. Sánchez (UCH) 13' F. Calderón (UCH) 15' M. Estigarribia (UCH) 18' R. Fernández (OHI) 45+2' J. Fuentealba (UCH) 48' F. Calderón (UCH) 51' J. Fuentes (OHI) Cobreloa 0 - 4 Universidad de ChileCerramos el mes con una visita al norte, enfrentando a Cobreloa en Calama. Aunque marchaban en la parte baja de la tabla, sabíamos que su localía es siempre difícil. Nos sorprendieron en los primeros minutos, pero tras nuestro primer gol, el equipo rival perdió impulso y desapareció anímicamente. Goles: 15' F. Calderón (UCH) 25' L. Pons (UCH) 36' A. Sánchez (UCH) 53' M. Díaz (UCH) Resumen del Mes: AgostoGoles a favor: 24 Goles en contra: 5 Partidos jugados: 5 Victorias: 5 Clásico ganado: ✔️ Cupo internacional asegurado: ✔️ Habíamos aprendido a gestionar los partidos con inteligencia una vez obtenida la ventaja. Esta madurez táctica nos dio la solidez que tanto buscábamos. Con estos resultados, aseguramos al menos la clasificación a la Copa Sudamericana. De estar en crisis al inicio del año, hoy luchar por el campeonato ya no era solo un sueño, sino una obligación moral, dada nuestra gran campaña.
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Comenzamos la segunda mitad de temporada y seguimos en carrera por la Copa Chile. Esta vez nos tocaba enfrentar a Santiago Wanderers. El primer partido sería en casa y luego visitaríamos el puerto. Mientras evaluábamos cómo encarar el encuentro, establecimos contacto con Alexis y su representante. Para mi sorpresa, Alexis no solo quería hablar con la dirigencia, sino también conmigo directamente. Cuando llegué al club, se acordó que las negociaciones estarían a cargo de la directiva y yo solo tomaría la decisión final. Ellos manejarían ventas y contrataciones. Sin embargo, Alexis pidió expresamente que yo estuviera presente. No era nada fuera de lo común: según supimos, hizo lo mismo con la junta que tuvo con el club rival. Así comenzamos a hablar. Alexis se mostró cercano, tanto que pidió conversar a solas conmigo en primera instancia: Alexis Sánchez: “Profe, ¿cómo está? Un gusto conocerlo.” Luis Bustamante: “Alexis, el gusto es mío. Por aquí todo bien. Es increíble tener esta oportunidad, no sabes cuánto celebré tus goles ni cuántas veces seguí tus partidos. Como fanático del fútbol, conocerte es un sueño.” Alexis Sánchez: “Gracias por sus palabras. ¿Cómo ha ido todo? Me enteré de la aventura que están viviendo en Universidad de Chile, de este joven entrenador que asumió después de una mala racha y una situación económica difícil.” Luis Bustamante: “Ha sido todo un aprendizaje. Han habido momentos duros, pero ser analítico me ha ayudado a tomar decisiones importantes. He aprendido mucho en poco tiempo, pero sobre todo me interesa el bienestar del club. Gracias por preguntar. ¿Y tú qué tal? ¿Pensando en volver a Chile? Las puertas del club están abiertas.” Alexis Sánchez: “Jajaja, me imagino. Pero por lo que me han dicho algunos amigos, has sabido mantener el ambiente del camarín. No es un misterio que me interesa volver a Chile, sobre todo a la U. Pero si me conoces, sabes de mi pasión y de mi alta competitividad.” Luis Bustamante: “Lo sé muy bien, y en eso no me quedo atrás. Quiero lograr todo con este club, llevarlo a lo más alto. Si deseas, puedo detallarte el proyecto que tengo, mis objetivos y metas. Poder contar contigo para sumar en esta etapa sería increíble.” Alexis Sánchez: “Algo he visto de la intensidad con la que juegan, del riesgo que asumen en cada partido. Me encanta la propuesta ofensiva que muestras. Me gustaría saber cómo me ves en el equipo, qué posición ocuparía y cómo planeas aprovechar mis cualidades.” Luis Bustamante: “No se trata solo del nombre, aunque te respeto mucho. No quiero quedarme con la imagen de la superestrella que todos quieren. He observado tus cualidades en el último año, y sinceramente, ya no eres ese jugador que bajaba constantemente a defender y luego subía a atacar sin parar, presionando en todo momento. En nuestro equipo la presión es muy alta, pero el problema aparece cuando el rival supera esa primera línea. Por eso, no es indispensable que hagas recorridos largos, pero sí que presiones a la defensa cuando puedas. Me interesa tu capacidad para generar juego y tu olfato goleador. Verás al equipo construir desde la defensa, por lo tanto, bajar a buscar el balón no será siempre necesario. Somos un equipo más que individualidades. Aprovecharía el dominio de balón de Estigarribia para que te filtres entre la defensa rival, arrastres marcas o filtres tú mismo un pase a contrabando. Nos darías una jerarquía enorme en el campo.” Alexis Sánchez: “¿Estás diciendo que ya no soy tan bueno corriendo? ¿No crees que puede ser una falta de respeto?” Luis Bustamante: “No era mi intención ofenderte. Disculpa si así lo sentiste. Pero no puedo mentir. Amo este deporte y este club, y por eso debo ser sincero. Si en algún momento necesito cambiarte al minuto 45 o 65 porque estás agotado o no estás rindiendo, lo haré sin dudar.” Alexis Sánchez: “Me gusta esa actitud, pero tendrás que entender que me molesta salir del campo. Siempre quiero estar y ayudar al equipo. Me gusta lo que veo en los partidos de la U.” Luis Bustamante: “Otra cosa: me encantaría que compartas tu experiencia con los más jóvenes, como Lucas Assadi, Fuentealba y otros talentos del plantel. Tienen condiciones innatas, pero necesitan un referente. ¿Estarías dispuesto a ayudarlos en esa faceta?” Alexis Sánchez: “Por supuesto, estaría encantado. El fútbol chileno necesita seguir creciendo, y si puedo aportar al desarrollo de los jóvenes, feliz de hacerlo.” Luis Bustamante: “¿Entonces es un sí? Sabes que no estamos en el mejor momento económico. El sueldo no será muy alto...” Alexis Sánchez: “¿Crees que el dinero es un problema? No te preocupes por eso. En este club ya ha habido jugadores que han bajado su salario solo por estar aquí. Si todo va bien entre mi representante y la dirigencia, nos veremos durante la semana para empezar a entrenar. Y si es así, estaré en el Nacional viendo el partido.” Luis Bustamante: “¡Muchas gracias, Alexis! ¡Qué alegría saber que podremos contar contigo! Por ahora me despido, debo seguir preparando el encuentro y todo lo que viene.” Alexis Sánchez: “Un gusto, profe. Estamos en contacto. ¡Nos vemos pronto!” Así sumábamos a una superestrella a nuestras filas. ¿Qué puedo decir? Llevábamos dos fichajes hasta ahora, ambos con un marcado carácter ofensivo y una calidad increíble. Su llegada abría un abanico de posibilidades en ataque. Sin embargo, no era el momento de pensar en eso: teníamos que enfocarnos en el partido de ida, y no sería fácil... Universidad de Chile vs. Santiago Wanderers El partido comenzaba muy reñido, con un rival que explotaba constantemente las bandas. Los balones a la espalda de nuestros defensores estaban causando estragos y generaban peligro. Aun así, nosotros también buscábamos el gol, pero no lográbamos concretar. Esa falta de efectividad alimentaba los contragolpes rivales. Fue así como, al minuto 13, Andrés Vilches quedó mano a mano con nuestro portero y marcó el 0-1. Pensé en hacer modificaciones, pero confiaba en mi formación y planteamiento táctico, así que decidí no cambiar nada. Esa decisión nos costó caro, ya que el guion se repitió: atacábamos sin éxito y, en una nueva contra, nos marcaron el segundo. Al minuto 30, el marcador se ponía 0-2. La dupla de Andrés Vilches y J. Duma nos estaba haciendo mucho daño, con dos goles prácticamente calcados. Esperaba una reacción de mis jugadores. Si iba a hacer algún cambio, sería en el entretiempo. El primer tiempo siguió con la misma tónica hasta que, en el minuto 45, Cristian Palacios marcó el descuento desde el punto penal. Nos fuimos al descanso con el 1-2 y un envión anímico importante. Para el segundo tiempo decidí hacer una modificación: saqué a un delantero y puse a un mediocampista que acompañara a Díaz, bajando a los extremos a la altura de estos dos para reforzar el medio. Para clarificar la situación, el esquema quedaría algo así: Esta fue la formación inicial con la que comenzamos el encuentro. Los números son solo de referencia: 1: Castellon Portero Cierre 2: Calderon libero en apoyo. 3: Ojeda libero defensivo 4: Zaldivia Libero en apoyo 5: Marcelo Diaz Mediocampista defensivo. 6 y 7: Hormazabal y Morales Extremos con función de apoyo. 8: J. Fuentealba como Enganche. 9: Pons como Delantero avanzado. 10: Estigarribia Delantero objetivo. 11: Cristian Palacios Ariete. Explicación táctica: La creatividad del equipo comienza desde el fondo. Los tres defensores, todos con rol de líbero (dos en apoyo y uno en defensa), son los encargados de iniciar la salida limpia del balón, apoyando constantemente al número 5, quien cumple el rol de conector entre la línea defensiva y los jugadores más ofensivos (6, 7 y 8). El número 5 se ubica estratégicamente para desahogar el juego, facilitando transiciones hacia los extremos y el enganche. El número 8, como enganche, es clave en la generación del juego más vertical y directo, buscando filtrar balones en cuanto ve una oportunidad clara. En la delantera, los números 9, 10 y 11 se ubican principalmente dentro del área rival, aunque ocasionalmente se abren a las bandas para dar amplitud o generar espacios. Esta estructura busca una ofensiva constante: cuando el rival se repliega, el equipo prácticamente defiende con un solo central (el número 3, líbero defensivo), permitiendo que los otros dos centrales (2 y 4) se adelanten incluso hasta el borde del área rival, llegando a posiciones de remate si es necesario. El mediocampista defensivo (5) se mueve hacia el sector del balón, ofreciendo apoyo. En encuentros cerrados, el número 10, nuestro delantero objetivo, tiene la responsabilidad de aguantar el balón, pivotear o filtrar hacia el 9 o el 11. También puede servir de apoyo para que el número 8 llegue de segunda línea o filtre él mismo el pase final. Los extremos (6 y 7) tienen una función literal de extremos: cuando atacamos, lo hacemos prácticamente con 9 jugadores. Buscan llegar a línea de fondo para centrar o mantener amplitud. Sin balón, suelen aparecer por el costado opuesto del área, generando presencia ofensiva constante. Esta propuesta ofensiva nos deja muy expuestos en transición. Si perdemos el balón y el rival logra salir con limpieza, especialmente por las bandas, nos toma mal posicionados. Aun así, si el rival intenta salir jugando, usualmente conseguimos recuperar rápido o forzarlos a enviar el balón al lateral, lo que nos da tiempo para replegar. Sin embargo, en este partido nos estaban superando. El rival salía limpio, no nos daba tiempo para presionar ni reorganizarnos, y nos causaban muchos problemas por las bandas. Fue entonces cuando decidí cambiar la formación, volviendo al esquema que habíamos entrenado para situaciones en las que estuviéramos ganando... Los cambios… Los números 6 y 7 pasaron a desempeñarse como carrileros, es decir, comenzaban desde una posición más retrasada y se mostraban como opción de pase desde el fondo. Si el número 6 se proyectaba al ataque y alcanzaba la línea de fondo con balón dominado, el número 7 se quedaba resguardando para cubrir un posible contragolpe, simulando así una línea de cuatro defensores, con el bloque defensivo cargado hacia la derecha. Y viceversa: si era el 7 quien subía, el bloque se desplazaba hacia su banda. Esta dinámica nos permitió cubrir mejor esos molestos pelotazos a nuestras espaldas que tanto daño nos habían hecho. Sé que esta formación estaba pensada originalmente para utilizarse cuando estuviésemos en ventaja, con el objetivo de controlar el juego. Sin embargo, en esta ocasión era necesaria. De no haber ajustado, corríamos el riesgo de recibir muchos más goles si nuestros ataques no terminaban en gol. A pesar del cambio, no perdimos poder ofensivo: el número 11 comenzó a cumplir funciones de un segundo volante ofensivo. En lugar de estar siempre fijo en el frente de ataque, pasaba a sorprender llegando desde atrás, lo que generaba confusión en la defensa rival. Obviamente, este ajuste requería que saliera un delantero y entrara un jugador capacitado para desempeñar ese nuevo rol. 1: Castellon Portero Cierre 2: Calderon libero en defensa 3: Zaldivia libero en apoyo 4: I. Tapia Libero en defensa 5: Marcelo Diaz Mediocampista defensivo. 11: Ojeda como segundo volante 6 : Hormazabal como carrilero por derecha 7: Morales como carrilero por izquierda 8: J. Fuentealba como Enganche. 9: Palacios como Delantero avanzado. 10: Estigarribia Delantero objetivo. Así fue como salimos a disputar el segundo tiempo… y funcionó. El rival no volvió a generarnos peligro, y la ofensiva fue completamente nuestra. El empate llegó en el minuto 67, gracias a un cabezazo de Estigarribia. El grito del triunfo, sin embargo, se nos ahogó en tres ocasiones sobre el final: uno por posición de adelanto, y los otros dos por remates al travesaño. El partido terminó 2-2. No fue el mejor resultado posible, pero me quedo con la reacción del equipo: de ir 0-2 abajo a empatarlo con carácter y fútbol. Estoy satisfecho con eso. Universidad de Chile 2 - 2 Santiago Wanderers Así nos veíamos obligados a salir en busca del triunfo en terreno ajeno. Solo realizamos un cambio: el ingreso desde el primer minuto de Alexis Sánchez, nuestra nueva estrella. Y vaya si estuvo a la altura: convirtió dos goles y entregó tres asistencias. Fue elegido, merecidamente, como el mejor jugador del partido. Desde el arranque dominamos el juego. Saltamos a la cancha con nuestra formación habitual, y esta vez logramos marcar desde el comienzo, lo que nos permitió tomar el control total del encuentro. El resultado final fue 8-3 a nuestro favor, una verdadera exhibición de fútbol que nos permitió seguir avanzando en Copa Chile. Santiago Wanderers 3 - 8 Universidad de Chile Luego de ese gran triunfo, se asomaba el desafío mayor: el Superclásico contra Colo Colo. Pero antes, debíamos recibir a Ñublense. Este partido sería una prueba clave para enfrentar un desafío que nos perseguía hace 23 años: ganar en el estadio de nuestro clásico rival. Sí, 23 años sin lograrlo… por lo mismo, al preparar el duelo contra Ñublense, teníamos la mente puesta también en esa meta histórica. Universidad de Chile - Ñublense Como siempre, salimos a la cancha con el apoyo incondicional de nuestra gente, conscientes de que no podíamos permitirnos empatar ni perder. Estábamos peleando el liderato partido a partido, y la noticia del empate de Everton, que los dejaba con 32 puntos, nos daba la motivación adicional: si ganábamos, los igualábamos en la tabla, a la espera del resultado de Colo Colo, que jugaban después de nosotros. El partido se jugó a mitad de semana, y tres días después debíamos enfrentar el Superclásico. Por eso, tomé la decisión de alinear un equipo completamente alternativo, salvo Alexis Sánchez, quien jugaría como titular solo los primeros 45 minutos para seguir tomando ritmo competitivo. No quería exigirlo en exceso; necesitábamos que llegara en óptimas condiciones al clásico. El equipo respondió de gran forma. A los 4 minutos, tras pase de Mateos, Cristian Palacios abrió el marcador con un potente derechazo. Luego, el propio Mateos anotaría el 2-0 con un impecable tiro libre desde fuera del área. Ya en el segundo tiempo, Palacios marcaría el tercero tras centro de Maxi Guerrero, y para cerrar el resultado, Estigarribia anotaría de cabeza el 4-0 definitivo. El equipo mostró valentía, carácter y una clara identidad de juego. La plantilla completa está impregnada del estilo: presión alta, vocación ofensiva, convicción. Así llegamos al Superclásico del fútbol chileno… con nuestros jugadores descansados, motivados y listos para dar la batalla en la cancha. Introducción al Superclásico: Una historia escrita con sangre, goles y orgullo Hay partidos que se juegan con el alma. Que van más allá de la tabla de posiciones, de los puntos o del momento futbolístico. En Chile, ese partido tiene nombre propio: el Superclásico del fútbol chileno, el eterno enfrentamiento entre Universidad de Chile y Colo Colo. Desde su primer cruce oficial en 1938, este duelo ha sido el termómetro del fútbol nacional. Más de 200 encuentros oficiales entre albos y azules, marcados por triunfos épicos, remontadas históricas, goles inolvidables y batallas que se juegan dentro y fuera de la cancha. Un clásico que no solo divide a dos equipos: divide ciudades, familias, generaciones. Y que une, cada cierto tiempo, a todo un país frente a una pelota. Colo Colo, el equipo más ganador del país, ha mantenido durante décadas una supremacía estadística sobre la "U", acumulando más triunfos en los enfrentamientos directos. De hecho, hasta hoy, los albos cuentan con 110 victorias en el historial, mientras que Universidad de Chile ha ganado cerca de 63 veces, con 71 empates cerrando el conteo. El marcador más abultado en favor de la "U" fue un 4-0 en 1999, mientras que Colo Colo se impuso por 6-0 en 1992, en una de las páginas más duras para los azules. Pero el dolor más persistente para la hinchada azul tiene una fecha específica: 9 de septiembre de 2001. Ese fue el último día en que la "U" logró ganar en el Estadio Monumental, la casa de su archirrival. Desde entonces, han pasado 23 años de sequía, una generación entera que ha crecido sin ver a su equipo vencer en esa cancha. Han sido más de 20 partidos, con derrotas, empates agónicos, goles postreros y más de una ocasión en que el sueño pareció cerca, solo para volver a escaparse entre los dedos. Esta vez, sin embargo, algo parecía diferente. El equipo llegaba sólido, convencido, con una identidad clara y una ofensiva afilada. Alexis Sánchez, el hijo pródigo del fútbol chileno, se vestía de azul para liderar el ataque. El equipo venía de golear en Copa Chile, de ganar con autoridad ante Ñublense, y lo más importante: la plantilla completa creía. Era más que un partido. Era una cruzada contra la historia. Una oportunidad de romper el maleficio, de escribir una nueva página, de devolverle la alegría a una hinchada que nunca ha dejado de creer, a pesar de los años, las frustraciones y las lágrimas. El escenario estaba listo. El Monumental esperaba. Y Universidad de Chile estaba preparada para pelear. Colo Colo – Universidad de Chile Llegaba la hora. Los nervios estaban a flor de piel. El Estadio Monumental, con su cercanía a la cancha, se transforma en una olla a presión distinta, asfixiante. Repleto de hinchas rivales, el ambiente era intimidante, pero nosotros teníamos claro nuestro objetivo: mostrar nuestro juego. El estilo táctico que veníamos desarrollando los últimos meses, valiente, sin miedo al ataque ni a la presión alta. Queríamos que la garra, que poco a poco se había impregnado en nuestros jugadores y en la institución, brillara con más fuerza que nunca. Los once guerreros encargados de cambiar la historia serían: Castellón en portería. Línea de tres en el fondo: Calderón por derecha, Ojeda como central y Zaldivia por izquierda. En el mediocampo, un diamante abierto con Marcelo Díaz como volante defensivo, J. Gómez como interior por derecha, M. Morales por izquierda y J. Fuentealba como enganche, ya consolidado en lugar del lesionado Lucas Assadi. En delantera, Pons por derecha, Alexis Sánchez por izquierda y Estigarribia como pivote ofensivo. El pitazo inicial nos vio tomar el control. Dominábamos el balón, presionábamos alto. Colo Colo no esperaba esta actitud. Se replegaban, lanzaban pelotazos largos buscando el contragolpe, resistiendo como podían. Nos generábamos ocasiones, pero el gol se nos negaba. Pasado el minuto 15, comenzaron a aparecer los espacios a nuestras espaldas. Zavala, rápido y punzante por la derecha, nos causaba dolores de cabeza. Tanto, que pensé seriamente en cambiar la formación. Pero hacerlo tan pronto, y en campo rival, habría sido entregar la iniciativa. Era un ida y vuelta constante, el gol parecía inminente, pero incierto. Sabíamos que el primero en marcar podría inclinar la balanza. Y entonces, en una corrida explosiva, Zavala cae. Desgarro en su pierna derecha. Se va al minuto 31. Y con él, se va también el principal argumento ofensivo del local. Desde ahí, el partido se inclinó completamente a nuestro favor. Colo Colo perdió chispa, y nosotros ganamos confianza. Atacábamos por todos los frentes, y Cortés se erigía como figura. Pero tanta insistencia debía dar frutos. Minuto 44: Alexis Sánchez, con una visión privilegiada, mete un pase filtrado al corazón del área. Fuentealba llega desde atrás, controla, y de derecha saca un remate cruzado que vence a Cortés. ¡Golazo! El Monumental enmudecía. El golpe justo antes del descanso. En el entretiempo, los recibí en el camarín con un aplauso cerrado. Lo que habían hecho era heroico, pero aún no era suficiente. Les dejé claro: no podíamos replegarnos, no ahora. El segundo gol no era un lujo, era una necesidad. Si queríamos romper esta racha que parecía maldita, había que ir por más. Salimos con el mismo ímpetu. Dominábamos el juego, buscábamos el segundo, pero no lo encontrábamos. Y como era de esperarse, Colo Colo comenzó a presionar. Desde el minuto 61, su ímpetu crecía y empezaban a generar peligro. Era un momento crítico. Y entonces, en medio de la tensión, apareció la magia. Marcelo Díaz filtra un pase perfecto al espacio para Alexis. El 77 se perfila, y define como en sus mejores días, con clase, al estilo de Mesut Özil: remate bajo que pica justo antes de Cortés y lo supera en elevación. Golazo. El segundo. Minuto 68. Estallamos en la banca. Jugadores y cuerpo técnico nos fundimos en un grito común. Sabíamos lo que significaba. Con el resultado en mano, hicimos ajustes tácticos. Replegamos a los extremos, sacamos un delantero y metimos a Poblete para fortalecer el mediocampo. “Cerrar el rancho”, como decimos. Colo Colo intentó reaccionar. Llenó el área de centros, buscó de media distancia, pero no lograban generar verdadero peligro. Sus intentos morían antes de nacer. Resistimos con inteligencia, con alma, con dientes apretados. Minuto 90+… el árbitro se lleva el silbato a la boca. ¡Pitazo final! El Monumental, mudo. Universidad de Chile, victorioso. Después de años de frustraciones, después de tanto dolor, rompíamos la racha. Y no solo con un triunfo, sino con una victoria contundente y merecida. Los abrazos entre los jugadores, los cánticos en la cancha, el cuerpo técnico emocionado. Una fiesta azul nacía entre lágrimas de alegría. Habíamos conquistado un clásico y dado un golpe sobre la mesa. Y ahora, con la fe intacta, con la confianza renovada, sabíamos que el camino estaba claro: el título dependía de nosotros, y solo de nosotros. Colo Colo 0 – 2 Universidad de Chile Resumen del Mes: JulioGoles a favor: 16 Goles en contra: 5 Partidos jugados: 4 Victorias: 3 Empates: 1 Derrotas: 0 Clásico ganado: ✔️ Cerramos el fichaje de A. Sanchez, quien sin duda alguna tiene un gran impacto positivamente hablando en la plantilla, logramos hacernos por fin con el Super Clásico del futbol Chileno como visitantes después de tantos años, venciendo con claridad y contundencia a nuestro eterno rival, seguimos avanzando en la copa Chile, todo va bien encaminado, ya el equipo agarrando confianza en el espíritu que intentamos revivir y ya un poco más adaptados a los cambios tácticos durante el encuentro. Somos un club con altas expectativas, si bien es cierto no era una obligación como tal el hecho de ser campeones hoy estaba en nuestra mira, si seguíamos así podíamos lograrlo.
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¡Muchas gracias por tu comentario! :D Me alegra saber y ver que algunos siguen esta historia que comencé. ¡Y qué genialidad que hayas dirigido a este hermoso club! En un rato sigo con la temporada. Aprovechando la instancia, pensaba en no enfocarme tanto en cada partido individualmente, y quizás hacer un resumen más general, pensando en algo semestral o incluso anual. Pensando quizás si es muy pesado que vayan leyendo detalle a detalle cada partido. ¿O prefieren que siga relatando como lo he hecho hasta ahora? ¿Qué opinan los que siguen esta historia?
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Así llegamos a la primera mitad de temporada, con triunfos en ambos clásicos y ocupando el tercer lugar de la tabla anual. Se podía sentir cierta tensión, sobre todo en el ámbito del hincha. Tenían algunas inquietudes, pero su alegría por los clásicos ganados me brindaba un espaldarazo. Querían ver más contundencia en los partidos, mientras que en la dirigencia estaban contentos y tranquilos. Los objetivos planteados en mi llegada no proyectaban un triunfo en el campeonato como tal, sino luchar y pelear por un cupo a la Libertadores. Y, visto lo visto, estaban contentos con el rendimiento, sobre todo con las opciones de pelear el título. Este mes comienza una nueva etapa: la Copa Nacional, la Copa Chile. Copa que, si bien no está en nuestros objetivos primordiales, estando en Universidad de Chile es imposible desechar cualquier título. Debemos pelear todos los frentes. A pesar de nuestras fragilidades en la plantilla, hay que rotar y dar minutos de juego a los suplentes, sí, pero no dejaríamos nada al azar. Aunque tenía pensado rotar el equipo, quería afianzar nuestras fortalezas y mejorar los aspectos en los que nos veíamos débiles. Es así como arrancaríamos esta fase con un partido único contra aquel que nos sentenció con 5 goles. Sí, contra Everton de Viña del Mar. Por sorteo nos tocaba ir al estadio Sausalito, Everton jugaba como local. Ambos íbamos con todo, los mismos titulares saltaban a la cancha. Everton de Viña del Mar - Universidad de Chile Arrancaba un partido friccionado, la posesión de balón era dividida, pero esta vez fuimos más prolijos defensivamente hablando, y nuestra ofensiva sí estaría más afinada. Así, Cristian Palacios a los 30 minutos marcaría el 0-1 a nuestro favor. Vimos mejoras defensivas y, a pesar de ser una disputa por la posesión, Everton no lograba acercarse. Era un partido frenético, de ida y vuelta. Así terminó el primer tiempo, donde se encendieron las alarmas: Leandro Fernández mostraba quejas de dolor, y se preparaba el debut de nuestro nuevo fichaje. Marcelo Estigarribia comenzaba el segundo tiempo desde el inicio, mostrando ganas y garra. Sería un debut soñado, ya que a los 52 minutos llegaría el gol del debutante Estigarribia, marcando el 0-2 a nuestro favor. No solo mostraba su poder ofensivo, sino que también servía como pivote ofensivo para sus compañeros. La tónica del partido se mantendría y terminaríamos ganando por dos goles. Nos tomábamos cierta revancha por lo ocurrido hace un par de semanas. No reemplazaba lo sucedido, pero sí nos sacaba una espina de encima y mantenía la motivación para el segundo semestre. Everton de Viña del Mar 0 - 2 Universidad de Chile Nuestro siguiente rival provenía desde las ligas inferiores. En el papel no debería ser un problema. Podríamos subestimarlo e ir con un equipo alternativo, pero nuestro equipo necesitaba tomar confianza y seguir avanzando, así que tomé la decisión de no rotar. La única diferencia con el partido pasado era que Estigarribia salía como titular al campo de juego. Su rol era distinto: un hombre objetivo, a quien debíamos buscar ya sea por arriba o por abajo para que aguantara. Ese sería su rol en este equipo. Universidad de Chile - Casa Blanca En resumidas cuentas, fuimos un huracán, pasamos por encima totalmente. El marcador global ida y vuelta fue 16-1 a nuestro favor: 7-1 en el partido de ida y 0-9 en el de vuelta. A tener en cuenta en estos dos partidos fue la funcionalidad táctica y el tener como eje ofensivo a Estigarribia. Nos ayudó mucho tener un jugador como él en el ataque. Así terminaríamos nuestro sexto mes al mando de Universidad de Chile. Pero sin antes decir que mirábamos de reojo aquello que hoy por hoy nos impedía fichar jugadores. Sin embargo, como lo hicimos con Estigarribia, podíamos buscar fórmulas para fichar. Nos quedaban 2 transferencias posibles. Es así que, de repente, llega a mi escritorio el mensaje de un agente ofreciendo a su jugador. Sorpresa me llevé. Sabía de cierto interés en volver, pero nada concreto, solo rumores. Este mensaje abría una posibilidad: un jugador que en su momento mostró su deseo de vestir esta camiseta al declararse hincha de este hermoso club. Sí, Alexis Sánchez, el tocopillano. El mismo que vistió los colores de Cobreloa, luego pasó por nuestro archirrival Colo Colo, más tarde River Plate, y dio su gran salto a Europa: Udinese, luego Barcelona, pasando por Arsenal, Manchester United, Inter de Milán, Olympique de Marsella... Ese mismo jugador, hoy sin contrato, estaría interesado en volver al país. Cerrar un ciclo. Pero no éramos los únicos interesados: Colo Colo también quería traerlo y juntarlo con Arturo Vidal. Comenzaría una nueva batalla, fuera del campo, por una contratación que traería muchos beneficios…
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Continúa el camino hacia el objetivo. Ya encaminados hacia el final de la primera mitad de temporada y tras superar dos derrotas consecutivas, veníamos con más hambre que nunca. Nuestro próximo objetivo: Coquimbo. Teníamos que ir a su casa a afrontar este encuentro. Ya con todos recuperados, pensábamos en ir a mostrar nuestro ritmo, nuestro juego. Todo resultaría de forma positiva. Coquimbo Unido - Universidad de ChileSaltábamos a la cancha con la convicción de siempre: ir y presionar, asfixiar, sofocar al equipo rival. Con el equipo titular ya afianzado en su forma de jugar, todo parecía funcionar como un reloj suizo. Hasta que llegó el minuto 9 y B. Valenzuela marcó el primer gol del partido. Los fantasmas asomaban, pero solo sería un mal momento, ya que Nico Guerra, con la garra que siempre pone en el campo, marcaría el empate provisorio a los 29 minutos. Fabián Hormazábal, a los 36 minutos, pondría el 1-2 a nuestro favor, dejándonos en ventaja al terminar la primera mitad. En el segundo tiempo, el equipo no perdió la templanza, y a los 63 minutos Franco Calderón, tras un tiro de esquina, marcó de cabeza el 1-3. De los errores se aprende, y esta vez tomé resguardos: saqué a Nico Guerra e ingresó el defensor Ignacio Tapia. El central zurdo se ubicó como stoper por izquierda, moviendo a Saldivia como defensa central y dejando a Calderón por derecha. La línea de tres se mantenía. En el medio, junto a Marcelo Díaz, subí a Ojeda. Ambos, uno al lado del otro, darían salida y defensa al equipo, mientras que los extremos los bajé a una zona de carrileros, a la altura de Ojeda y Díaz. Assadi mantendría su ubicación, y en delantera quedarían solo los dos atacantes: Pons y Palacios. Así, al minuto 88, José Castro, que recién había ingresado, marcó el 1-4 definitivo. Victoria para nosotros. Coquimbo Unido 1 - 4 Universidad de Chile El siguiente encuentro sería de local frente a Unión Española, con nuestra gente en el estadio apoyándonos como siempre. Universidad de Chile - Unión EspañolaPor primera vez puedo decir que perdimos un partido de manera tan injusta. Dominamos de principio a fin: tuvimos más remates a portería, dominio absoluto del balón... pero el resultado no lo reflejaría. A los 26 minutos, Uribe marcó el primero del encuentro tras una contra rápida y eficaz. Increíblemente, en su segunda llegada, marcaron el segundo, nuevamente Uribe, esta vez a los 62 minutos. Por mucho que el equipo insistió, no hubo caso. La pelota no quiso entrar. Pero la gente de la U no paró de alentar, eso me dio calma. Al final del partido, igualmente aplaudieron a los jugadores por su entrega en cada segundo. Lamentablemente, perdimos un partido clave, pero no quedaba de otra que seguir avanzando. El equipo no jugó mal, pero algo ya podía ver: no estábamos convirtiendo las situaciones claves. El mercado de fichajes se acercaba y tendría que buscar opciones para reforzar la plantilla. ¿La ofensiva? Una opción. Un delantero más no estaría de más. Aunque no era para encender alarmas, este sería el primer partido sin anotar. Sin embargo, considerando la cantidad de veces que llegábamos al arco rival, cierta preocupación recaía en mí. Universidad de Chile 0 - 2 Unión Española Tras la derrota y conversar esperanzadamente con los chicos, poníamos nuestra mirada en Palestino, nuestro próximo rival a visitar. Palestino - Universidad de ChileLlegábamos con las ganas de quitarnos la espina y la vista puesta en la próxima semana. Si ganábamos este partido, llegaríamos como punteros al enfrentamiento clave contra el segundo en la tabla: Everton de Viña del Mar. Así fue como saltamos a la cancha con la convicción de ganar. Tendríamos que ir desde atrás, ya que al minuto 4 J. Marabel marcó el primero tras una desconcentración defensiva. Aunque no sería mucho el sufrimiento, ya que Cristian Palacios puso el empate a los 12 minutos tras centro de Morales por la banda izquierda. Lamentablemente, y como balde de agua fría, caería el segundo para el equipo local tras un autogol de E. Ojeda. Nos íbamos al camarín con ciertas preocupaciones, pero la charla técnica ayudó a que los jugadores mostraran el hambre por la victoria. Así, Franco Calderón marcó el empate a 2 al minuto 51, dejando espacio para que Cristian Palacios a los 71 y Marcelo Díaz, con un bombazo desde fuera del área a los 73 minutos, marcaran el 2-4 definitivo a nuestro favor. Palestino 2 - 4 Universidad de Chile Llegábamos con ilusión. A dos fechas de terminar la primera rueda, nos enfrentábamos en un duelo clave contra Everton. Con nuestra gente, con un envión anímico, teníamos todo para enfrentar el encuentro… pero no todo sería bueno. Algo ocurriría, y esa tarde-noche fue sorpresivamente horrible. Universidad de Chile - Everton de Viña del MarPor primera vez desde que dirijo, no tuvimos opciones: ni posesión de balón, ni remates, ni segundos balones. Fuimos totalmente superados. Assadi, completamente anulado. Los delanteros no podían ver un balón. Aunque no era presión en nuestro campo, en mitad de cancha era una guerra total, y ahí perdíamos el balón. Se notó mi inexperiencia. No tuve reacción. Quizás debí haber sacado un delantero y poner un defensa para liberar a Ojeda, como lo hice contra Coquimbo Unido, y así tener más opciones desde el fondo. Pero no lo hice. Quedé congelado. Al minuto 32 todo se rompió. Hasta ese momento todo era más parejo, pero ese gol cambió todo. F. Martínez puso el 1-0 y luego B. Martínez convirtió el segundo justo antes del descanso. Ese gol, creo, fue el declive. Con un solo gol de diferencia habría sido distinto. Pero no hubo tiempo: a los 51 minutos nos convertían el 3-0, nuevamente B. Martínez, y sin dejarnos respirar, a los 53 F. Martínez anotaba el 4-0. Aunque el equipo lo intentaba, parecíamos niños corriendo detrás del balón. No podíamos tenerlo. En el minuto 92 nos convierten lo que sería, hasta hoy, la máxima humillación de mi dirección técnica: un 5-0 de K. Méndez. El estadio alentaba sin parar. Eso nos causaba emoción, impotencia por no poder responder a tiempo. Pero con la cabeza fría, luego de ese 5-6 contra Huachipato, este 0-5 era distinto. Más humillante, sí, pero distinto. No estuvimos en el terreno de juego. Desaparecimos. Era algo diferente. Nos afectaría anímicamente. Con ciertos reclamos, nos iríamos a pensar en el próximo encuentro. Universidad de Chile 0 - 5 Everton de Viña del Mar Enfrentando a Iquique cerraríamos la primera mitad. Si ganábamos, igualmente quedaríamos en condición de empate con nuestro rival de pelea, Everton. Pero no sería el único en meterse en la lucha. Colo Colo, sí, nuestro archirrival, se colaba en la pelea... Deportes Iquique - Universidad de ChileDesconcertados por el partido anterior, aunque con la esperanza de reponernos, salimos a la cancha a intentar ganar, pero el equipo no reaccionaba. No lográbamos generar chances claras de gol. En el minuto 28, nos chocamos contra un muro: R. Henríquez marcó el primer gol. A raíz de esto, el equipo parecía venirse abajo. Por lo que restaba del primer tiempo, el equipo solo aguantó. Fue entonces que, por primera vez, traté con dureza a mis jugadores. Estábamos mostrando debilidad. No estábamos corriendo. Estábamos perdiendo de vista el propósito de este equipo. Los animé a recordar los grandes momentos, cómo todo comenzó con ese superclásico. No podíamos tirar la toalla ahora. Y así, en el segundo tiempo, saltó a la cancha un equipo distinto. Dominamos absurdamente el encuentro, y de tanta presión, al minuto 61 llegaría el empate… pero no por medio nuestro, sino por un autogol de J. Novillo. El equipo insistía, pero no hubo caso: los delanteros no estuvieron finos. El partido terminaría 1-1. Deportes Iquique 1 - 1 Universidad de Chile Al llegar a Santiago, vimos la tabla de posiciones al cierre de la primera mitad de la temporada: Everton – 31 puntos Colo Colo – 30 puntos Universidad de Chile – 29 puntos O'Higgins de Rancagua – 23 puntos Si hubiéramos ganado, estaríamos empatados con Everton en la cima. Dejamos escapar una gran oportunidad. Pero lo más sorprendente fue no haber prestado suficiente atención al panorama completo: Colo Colo se metió de lleno en la lucha por el título. Podemos pensar que el campeón saldrá entre nosotros tres, ya que el cuarto está a seis puntos de distancia. Claro, aún puede meterse en la pelea, pero nosotros tres estábamos en un toma y dame constante, donde cualquier error podía permitirle al otro escalar. Así terminó el mes de mayo y comenzó junio: con muchas preguntas… y apenas tres fichajes. El acotado margen de fichajes que tengo es un problema. Sin embargo, veía con buenos ojos a un jugador que había sido desechado por su club y no estaba siendo considerado. No podía ficharlo de forma definitiva en este momento, pero sí podía intentar una cesión. Me refiero a Marcelo Estigarribia, delantero argentino de 29 años, 1,80 metros de estatura y un excelente cabezazo. Justo lo que necesitaba: juego aéreo ofensivo. Así comenzaron mis primeras negociaciones por un jugador. Nos juntamos, le presenté mi proyecto, y le llamó la atención. Esta Universidad de Chile que quería dominar Chile y Sudamérica lo entusiasmó. Quería formar parte de este club. Y así, llegamos a un acuerdo y cerramos nuestro primer fichaje.
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Comienza mayo, y el fútbol nos lanza su primer desafío: Como si se tratara de una profecía oscura, ambos porteros se lesionaron: Gabriel Castellón, nuestro titular, y Cristopher Toselli, el suplente. Tres semanas de baja, en principio. En un equipo con un juego tan intenso y arriesgado como el nuestro, la figura del arquero es clave: experiencia, temple y reflejos. Virtudes que muchas veces solo vienen con los años… y el talento. Los nervios me tomaron por sorpresa. No había margen. Había que mirar hacia abajo, a los juveniles. Y ahí estaba él: Garrido. Un joven con minutos en las formativas, ahora con la responsabilidad de defender el arco de un club gigante. Su estreno sería nada menos que ante Cobreloa. Universidad de Chile vs CobreloaLlegábamos con una racha de seis partidos sin perder: cinco triunfos y un empate. Un equipo en alza, con confianza. Y en medio de todo, el debut de un portero que no sabía de presiones, pero sí de sueños. Apenas a los 6 minutos, Emmanuel Ojeda soltó un verdadero misil desde fuera del área y desató la alegría de las 35 mil almas presentes en el Nacional. Era un comienzo soñado. El duelo era de ida y vuelta. La calma pudo llegar antes, pero nuestro capitán, Marcelo Díaz, falló un penal. Sin embargo, se mantuvo firme. No bajó la mirada, no dejó que la decepción lo quebrara. Sabía que debía sostener, con su temple, al chico del arco. Y eso hizo. Garrido respondió: tres atajadas de gran nivel evitaron el empate visitante. A los 71’, Leandro Fernández estiró la ventaja tras una gran habilitación de Díaz. Y en los descuentos, Lucas Assadi selló el triunfo con un gol a los 92’. Resultado final: Universidad de Chile 3 - 0 Cobreloa. Visita complicada: Unión La Calera vs Universidad de ChileEl siguiente reto sería como visitante. El estadio menos familiar, el calor de la presión, y la carga de mantener el invicto: siete partidos, seis victorias, un empate, y la cima del torneo con 19 puntos. Yo no conocía la derrota como entrenador. Era un inexperto con ilusiones. Y por primera vez me pregunté: ¿qué pasará cuando el equipo caiga? ¿Podré levantar al grupo? ¿O me hundiré con ellos? Y no era que desconfiara de Garrido, al contrario. Creo firmemente en formar desde la cantera. Era a mí a quien no le creía del todo mi mente. ¿Cómo puede uno pensar en perder cuando todo va bien? Me paré frente al plantel, y les hablé con convicción: “Salgamos con la misma intensidad, la que nos ha devuelto el respeto que nunca debimos perder”. El partidoA los 3’, Luciano Pons abrió el marcador con un golazo. Parecía el mismo libreto de siempre. Pero el fútbol es caprichoso. Minuto 18: un centro, un mal rechazo, y Calderón termina anotando en contra. Apenas nos reponíamos, y en el 21’, un error de Garrido permitió a Hauche dar vuelta el marcador. 2-1. Silencio. Aún así, el equipo mantuvo la actitud. Palacios empataba a los 31’, pero el VAR nos negaba el festejo. Y luego, una dura expulsión a Fernández a los 38’ nos dejó con 10 hombres. Debía actuar. Llamé a Hormazábal, y el sacrificado fue Nicolás Guerra. Entendí su molestia, pero el equipo necesitaba equilibrio. En el segundo tiempo, otra vez Palacios marcaba, y otra vez el VAR anulaba el grito por un offside milimétrico. Hasta que al 68’, por fin, Palacios empataba legítimamente: 2-2. El esfuerzo del equipo era épico. Todo indicaba que nos llevaríamos un punto o incluso más, pero erramos una clara, y como dicta la ley del fútbol: el que no los hace, los ve pasar. Soldano nos golpeó en el 93’ con el 3-2 definitivo. Después del golpeEn el camarín, la derrota se sentía espesa. Mi cabeza era un torbellino. ¿Debí cerrar el partido? ¿Meter el freno? ¿Replegar? Estaba nervioso, pero algo inesperado ocurrió: recibí un respaldo total de los jugadores. Confían en este proceso, en el trabajo, en la idea. Y eso me devolvió la fe. Apenas han pasado cuatro meses, pero ya estoy dejando una huella. Ellos me lo demostraron. Y yo seguiré trabajando por ellos. Resultado final: Unión La Calera 3 - 2 Universidad de Chile. Ya de vuelta en casa y preparando el partido contra Huachipato, me llegó la noticia de que Toselli podría estar disponible. Eso me hizo pensar: ¿forzarlo al arco o mantener a nuestro joven cancerbero? Después de todo, en los dos partidos anteriores solo había tenido un error, y los errores también forman parte del crecimiento. Arriesgar a Toselli, teniendo a Garrido ganando confianza, me dejaba en una verdadera incertidumbre. Llegado el fin de semana, finalmente me decanté por Garrido. Le servirá seguir sumando minutos. Sí, otra vez jugábamos de visita, pero él necesita confianza. Conversamos y le di todo mi apoyo. Huachipato vs Universidad de ChileVenimos con una pequeña herida. Queríamos sanarla cuanto antes, y sabíamos que una victoria sería el mejor remedio. Todo empezó bien para nosotros. Cristian Palacios abrió el marcador a los 19 minutos, seguido por Marcelo Morales a los 31. Un 0-2 cómodo... pero en el fútbol se dice que ese es el marcador más peligroso. Y lo comprobamos. A los 39 minutos, Palmezano descontó para Huachipato. Nos fuimos al descanso 1-2 arriba. En el entretiempo animé a los chicos a mantener el ritmo. Que no decayeran. Volvimos al campo con la misma convicción, y Palacios marcó su segundo gol para el 1-3. Debería haber sido suficiente, pero Huachipato no se rindió. El segundo tiempo fue una verdadera locura: ida y vuelta constante, sin defensas, sin control. Mi error. No supe gestionar el resultado. Palmezano descontó otra vez al 56’, y Mario empató a los 66’. 3-3. Era el momento decisivo. El León debía rugir. Mis jugadores sacaron el alma. A los 74 y 78 minutos, Pons y Guerra pusieron el 3-5 a nuestro favor. Quedaban 12 minutos. 12 minutos en los que debí haber hecho cambios. Pero no lo hice. No gestioné. Y en apenas 7 minutos, Huachipato nos dio vuelta el partido. Briceño (80’), C. Torres (82’) y Montes (87’) sellaron una remontada brutal. Huachipato 6 - 5 Universidad de Chile. A la mañana siguiente, los titulares no se hicieron esperar: ¿Fue todo una ilusión? ¿La U entra en crisis? ¿Luis Bustamante debe seguir? Todo cuestionamiento. Nada de análisis constructivo. Pero yo tenía otras prioridades. Fui al camarín, cerré la puerta y hablé con mis jugadores. Me disculpé. Soy joven, un novato como DT. No preparé variantes tácticas para cerrar partidos. Solo tenía dos formaciones: una para el equipo titular y otra para el alternativo. Faltaba una de transición. Pero también reafirmé mi filosofía: no renunciar al ataque. Podría cambiar a un 3-5-2 o un 4-5-1 para administrar partidos, sí, pero nuestra esencia sería siempre ir hacia adelante. Silencio. Hasta que habló Marcelo Díaz. El capitán. Me brindó su apoyo. Me recordó mis propias palabras: “Si merecemos perder, perderemos. Pero no dejaremos de atacar”. Sentí orgullo. Estábamos construyendo algo con identidad. Universidad de Chile vs Deportes CopiapóJugábamos de local contra Deportes Copiapó. El clima mediático era denso, y la presión altísima. Pero mis jugadores lo entendieron: era matar o morir. La hinchada respondió. Estadio lleno. Apoyo incondicional. Y el equipo respondió. Pons, Assadi (x2), Calderón de cabeza, Palacios y Marcelo Díaz marcaron los goles. Un 6-1 categórico. Volvimos a sonreír. Volvimos a creer. Universidad de Chile 6 - 1 Deportes Copiapó. Así cerramos mayo: 2 victorias y 2 derrotas. Las primeras de esta nueva era. No serán las últimas. Pero tengan por seguro algo: este equipo dejará el alma en cada partido. Como nuestra hinchada deja la voz en cada tribuna.
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El sueño Azul
Abril: Clásicos, ajustes tácticos y unión de equipo Llega el mes de abril, y con ello, incluido el clásico universitario. Partido importante para los hinchas azules. Si bien no está al nivel de nuestro otro clásico rival, sigue siendo una cita clave para nosotros. Nos preparamos con antelación, ya que el duelo se jugaría en la tercera semana del mes, dándonos margen para tomar decisiones y seguir agarrando ese ritmo que tanto anhelamos consolidar. Universidad de Chile – Audax Italiano Con nuestra gente apoyando, esperábamos tener un partido bajo control, pero nos vimos sorprendidos. Audax fue el primer equipo que nos complicó en el tema de posesión de balón. Estuvo muy reñido desde el inicio. No comenzábamos bien y, aunque al minuto 38 tuvimos un penal a favor, lo desperdiciamos. Así nos fuimos 0–0 al descanso. El segundo tiempo arrancó cuesta arriba: G. Ríos marcó el 0–1 a favor de la visita a los 50 minutos. Sin embargo, reaccionamos. L. Fernández, M. Díaz de penal y C. Palacios nos dieron la victoria con un 3–1 trabajado, pero merecido. Resultado final: Universidad de Chile 3 – Audax Italiano 1 Cobresal – Universidad de Chile El siguiente partido no sería fácil. Tocaba visitar a Cobresal, en El Salvador. Más allá del nivel actual que puedan tener, jugar en su casa siempre es complejo por el calor y la altura. Mi primera vez en la ciudad. El estadio, ubicado a 2.200 metros sobre el nivel del mar, me recibió con un aire que escaseaba. Pensé en cambiar nuestra manera de jugar; sabía que la alta intensidad que exijo podría pasarnos factura con el correr de los minutos. ¿Cuánto aguantaríamos así? ¿15, 30 minutos? ¿Y el segundo tiempo, tendríamos que resistir como fuera? No podía pensar así. Nuestra idea de juego venía recién dando frutos. No podía ceder tan rápido, pero tampoco podía ser terco. Les pedí a mis jugadores que mantuvieran más tiempo el balón, aunque eso significara retroceder y empezar de cero desde Castellón en portería. Intentábamos rotar el balón con calma. Contra todo pronóstico, resultó. El equipo se vio firme. Al retroceder el balón, Cobresal presionaba y dejaba espacios. La altura terminó afectándolos más a ellos. Supimos aprovechar los balones largos y los remates de distancia. Así, nuestra joya, L. Assadi, se destapó con dos golazos desde fuera del área. Emanuel Ojeda hizo lo propio y, desde el punto penal, L. Fernández selló un triunfo importantísimo. Resultado final: Cobresal 2 – Universidad de Chile 4 Universidad de Chile – Universidad Católica (Clásico Universitario) Llegaba finalmente el clásico universitario. El primer duelo entre ambos fue en 1937 y desde entonces se han disputado 194 partidos oficiales: 74 victorias para nosotros, 61 para ellos. Imposible no recordar el clásico de 2011, esa final de Apertura que quedó marcada en nuestra historia. Perdimos la ida 0–2 en casa y Católica llegó al partido de vuelta con cotillón, “celebrando” anticipadamente. Pero la U salió a ganar desde el primer minuto. Con un triplete de G. Canales, dimos vuelta el marcador, cerrando un 4–3 global inolvidable. Hoy, una vez más, saltábamos a la cancha. Esta vez con ciertas modificaciones. Sabía que el partido sería complejo. Intuía que habían planeado algo similar a lo que Audax hizo semanas atrás. Con los mismos once del 3-4-3, cambié a un 4-4-2 en rombo, como lo habíamos hecho con el equipo B. La presión constante funcionó: no nos generaron peligro. En el segundo tiempo, decidí volver a nuestra tradicional 3-4-3. Los mismos once, distinto dibujo. La decisión fue clave. Católica no supo cómo responder. Marcamos dos goles consecutivos al 59’ y 60’ por Mateos y Assadi. Un error defensivo permitió a Zampedri descontar tras un fallo de Zaldivia, dejando las cosas 2–1. Para calmar las aguas, volvimos al 4-4-2 y, de nuevo, Assadi marcó. Nuestro pequeño talento se está puliendo. Fue un partido estratégico, el primero en que utilicé dos formaciones con los mismos jugadores. Ajustes que resultaron decisivos. Resultado final: Universidad de Chile 3 – Universidad Católica 1 O’Higgins – Universidad de Chile El último partido del mes sería como visitantes ante O’Higgins. Un duelo extraño. Comenzamos ganando con un gol de cabeza de F. Calderón tras un córner ejecutado por L. Fernández. Un minuto después, expulsión por doble amarilla para ellos y penal a nuestro favor. M. Díaz lo falló, y como si fuera castigo divino, vino el empate. Para quienes conocen el fútbol, saben que jugar con uno más a veces se vuelve complejo según cómo se den las cosas. Pero el equipo mostró jerarquía. M. Díaz, pese al penal fallado, filtró un pase magistral para L. Fernández, quien puso el 1–2. Antes de terminar el primer tiempo, Pons marcó el 1–3 desde el punto penal. Esta vez, con inteligencia, nuestro capitán decidió cederle el penal a alguien que venía volviendo de una lesión. El segundo tiempo fue puro trámite, con dominio absoluto de nuestra parte. Resultado final: O’Higgins 1 – Universidad de Chile 3 Así terminamos abril. 12 de 12 puntos posibles. Y llegó el primer informe desde la directiva y la voz de la hinchada. La directiva estaba feliz. Valoraban el liderazgo que estaba mostrando. Felices de haber apostado por mí. Satisfechos con los partidos jugados, con la flexibilidad táctica mostrada ante Universidad Católica y con la cohesión creciente del grupo. Ganar dos clásicos fue un impulso anímico importante, no solo para mí, sino para el vínculo entre los jugadores, que cuando llegué, estaba completamente roto. Hoy se notaba otra cosa. Y eso me alegraba más que los resultados en sí. Los hinchas, por su parte, estaban ilusionados. Disfrutando las victorias y esperanzados con lo que vendrá en el mercado de fichajes. Algunos soñaban con nombres de renombre. Pero mi foco, sinceramente, estaba en quiénes podrían partir. Algunos jugadores ya habían dejado claro que su continuidad estaba en duda desde que llegué. Perderlos en mitad de temporada sería muy duro, más aún considerando que no contamos con gran presupuesto para reemplazarlos. Por eso miro la cantera. Como he dicho, la táctica está por sobre las individualidades, aunque éstas son necesarias. Pero si se van, tendremos que buscar la solución dentro del club. Porque lo que estamos construyendo, no se puede detener.
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El sueño Azul
Febrero, amistosos fallidos y un debut inolvidable El mes de febrero se suponía que comenzaría con un partido de alto nivel: un amistoso contra Corinthians de Brasil. Era la oportunidad perfecta para medirnos ante un rival de jerarquía internacional y ajustar los últimos detalles antes del inicio del campeonato. Pero, como suele pasar en el fútbol, algo de último momento ocurrió y el amistoso se cayó. Cancelado. No había tiempo que perder. Necesitábamos ritmo competitivo, probar cosas, aceitar automatismos. Así que, casi desesperadamente, antes de que se revelara el calendario oficial del torneo, buscamos alternativas. Logramos cerrar dos partidos de preparación: uno para el equipo B y otro para el equipo titular. No eran rivales cualquiera. Eran equipos que, más temprano que tarde, enfrentaríamos en el torneo. Elegimos a Everton de Viña del Mar y Unión La Calera. Ambos aceptaron sin problemas. Dudas saltaron a la vista, no nos fue como esperábamos. Everton nos ganó bien. Fue un 2-0 que dolió, porque nuestro equipo alternativo nunca logró entrar en ritmo. Y aunque entiendo que son jugadores que necesitan minutos, me preocupó ver la falta de reacción. El equipo titular, por su parte, comenzó bien ante La Calera. Mostramos intensidad, goles, buen juego. Íbamos ganando 4-2 y pensé: “Ya está, esto es lo que quiero ver”. Pero el fútbol te enseña humildad en un abrir y cerrar de ojos. Nos empataron sobre el final. 4-4. Otra vez, desconcentraciones, errores no forzados, y una sensación amarga de no haber cerrado el partido como debimos. Pero algo quedo de estos dos encuentros, los jugadores no dejaron de insistir, de correr, de presionar, estaban impregnándose de esta filosofía de juego, algo dentro mío se emocionaba. Y en medio de todo eso… se publica el calendario oficial. ¿Y el primer rival? Nada más y nada menos que Colo Colo. Nosotros como Locales. Sí, nuestro clásico rival. El equipo que históricamente nos ha sacado una amplia diferencia, tanto en títulos como en partidos ganados. El más difícil de todos. Ese sería mi debut. No lo voy a negar: no era lo que esperaba. Tenía otros escenarios en mente para comenzar este proceso, algo más progresivo, menos expuesto. Pero en el fútbol no se eligen los momentos, se enfrentan. Y si Dios había dispuesto que ese fuera mi primer desafío, lo tomaría como lo que era: una prueba de fuego. Una prueba para mí, para mi cuerpo técnico, y sobre todo, para mis jugadores. ¿Creían en lo que estábamos haciendo? ¿Realmente confiaban en mí? Esa semana previa fue intensa, llena de trabajo táctico, de charlas, de ajustes… pero, sobre todo, de sembrar convicción. Porque si íbamos a enfrentarnos al gigante, no podíamos dudar ni un segundo. Universidad de Chile – Colo Colo : el rugido del León Y llegó el día. El estadio Nacional explotaba. Lleno hasta la bandera. Azul por donde se mirara. No era solo un partido. Era el Superclásico. Era mi debut oficial. Era todo junto. Y cuando el árbitro pitó el inicio, lo entendí: era el momento. Los primeros 5 minutos fueron de vértigo. Un ida y vuelta que parecía sacado de la Premier. Ellos llegaron primero con un remate elevado. Nosotros respondimos de inmediato con un disparo de Cristian Palacios que dio en el vertical izquierdo. Luego de los primeros 10 minutos vertiginosos el dominio era nuestro. Se sentía. Se notaba. Pero el fútbol tiene esos detalles que cambian todo: una jugada por su banda derecha, desborde de Bolados, Zaldivia queda atrás, centro al segundo palo, Parra engancha, remata... y gol, si empezábamos perdiendo el partido, el torneo, el super clásico.... 0-1. Otra vez asomaban los fantasmas. Pero no bajé los brazos. Me acerqué al borde de la línea y grité: “¡Sigan creyendo! ¡Sigan jugando como hasta ahora! ¡Mojen la camiseta!” Y me escucharon. Minuto 26. Centro desde la derecha de Gómez, lo controla el Chorri Palacios, amaga el remate, levanta la cabeza y mete un centro cruzado perfecto. Luciano Pons entra con todo y mete un frentazo que deja sin opción al arquero. Gol. 1-1. El estadio explota. No nos detuvimos. Seguimos presionando, dominando, proponiendo. Minuto 33, otra vez Gómez por derecha, pase filtrado para Pons, este manda un centro rasante, y aparece Leandro Fernández para empujarla. 2-1. Lo dábamos vuelta. Pero aún quedaba mucho. Y no todo era perfecto. Zaldivia estaba sufriendo por su banda. La velocidad le pasaba factura. Minuto 41, comete una falta y ve la amarilla. En el entretiempo no lo dudé: lo saqué. Entró Ignacio Tapia. No íbamos a regalar una expulsión. Ajusté también el rol de Morales, más defensivo, para proteger esa zona. Dejé que los delanteros y Assadi tuvieran libertad para moverse arriba. El equipo entendió. Minuto 75. Nuestro capitán ya no podía más. Exijo mucho, sí, pero el desgaste era total. Entró Poblete, para dar aire y orden. Y todo siguió funcionando. Colo Colo no encontraba espacios, no lograban penetrar. Nosotros sí. Aunque sin claridad, las ocasiones eran nuestras. Pero la tensión se sentía. Minuto 91, ellos tuvieron una chance clara. La erraron. Salida rápida de Castellón, pase a Poblete, de ahí a Assadi, este para Pons, centro raso… y Palacios define. 3-1. Minuto 92. La locura. Hubo reclamos por un supuesto offside, el VAR lo revisó, todo válido. Un minuto más de agregado. Y en ese minuto, como si fuera un mensaje para todo el país, llegó el golpe final: falta, centro, y Ojeda de volea mete el 4-1. Silencio en la mitad rival. Gritos, abrazos, lágrimas en la nuestra. Final del partido. Mi debut. Nuestro rugido. Universidad de Chile 4 – Colo Colo 1. Entrevista post partido – TNT Sports Marcelo Díaz: —Hola Luis, primero que todo felicidades por tu triunfo en el super clásico, es tu primer partido dirigiendo de forma oficial y lo haces frente al eterno rival de tu club y de qué forma. ¿Tenías pensado un triunfo por esta diferencia de goles? Luis Bustamante: —Hola Marcelo, muchas gracias. En mi mente siempre visualicé un triunfo, uno sueña con esto. Pero sería mentiroso decir que esperaba un 4-1. Sabía que podíamos hacer daño si aplicábamos lo que veníamos trabajando, y hoy los jugadores lo llevaron a cabo de forma brillante. Marcelo Díaz: —¿Cómo lo viviste desde el banquillo? ¿Se plasmó lo que querías en cancha? Luis Bustamante: —Fue una montaña rusa. Emoción, nervios, adrenalina. Pero a la vez, mucha confianza en este grupo. Desde el primer día les pedí que crean, que se esfuercen, que no den una pelota por perdida. Hoy se vio una presión alta, líneas adelantadas, fútbol ofensivo… nuestra idea se empieza a notar. Esto recién comienza, pero vamos por buen camino. Marcelo Díaz: —Comenzaron perdiendo, ¿sentiste presión en ese momento? ¿Pensaste en cambiar la estrategia? Luis Bustamante: —Sí, sentí el golpe, no te lo niego. Pero no dudé. Les transmití calma y les pedí seguir creyendo. No vinimos a especular, vinimos a recuperar nuestra identidad. Y eso significa luchar, proponer y dar espectáculo. No quiero un equipo que se rinda. Y ellos respondieron con creces. Marcelo Díaz: —Muchas gracias por tu tiempo, Luis. Que este sea el inicio de una gran campaña. Luis Bustamante: —Gracias a ti, Marcelo. Y un mensaje para toda la hinchada azul: gracias por repletar el estadio, por el aliento, por no abandonar. Esto recién comienza, pero les aseguro algo… el León volverá a rugir. Y más fuerte que nunca. Así terminaba mi primera jornada, mi primer partido, con una victoria. Pero no había tiempo para relajarse. Ahora debíamos pensar en nuestro siguiente rival: Ñublense. Trabajamos la semana con la misma intensidad. Nos enfocamos en corregir errores, en fortalecer lo bueno, en seguir construyendo. El partido fue muy parecido al anterior en cuanto al dominio. Tuvimos el balón, las ideas, las llegadas. Pero las desconcentraciones, una vez más, nos costaron caro. A los 12 minutos tuvimos la gran chance de abrir la cuenta desde el punto penal. Nuestro capitán tomó la responsabilidad, pero falló. Y no fue solo un gol perdido. Fue un golpe anímico. No logró recuperarse del error. Aun así, el equipo no se cayó. Seguimos atacando, buscando, insistiendo. Y al minuto 40, tras un centro de Gómez, Leandro Fernández logró empatar el marcador con un buen remate. Pero la alegría duró poco. Ñublense nos empató tres minutos más tarde, con un gol de J. Campusano. Así se fue el primer tiempo, 1-1. En el segundo tiempo salimos decididos a ganarlo. A los 68 minutos, J. Gómez, que venía teniendo un gran partido, se destapó por derecha, vio el espacio y no dudó: remató cruzado y marcó el 2-1. Golazo. Seguimos empujando. Y a los 74, Leandro Fernández volvió a decir presente, marcando el 3-1. Todo parecía definido. Pero el fútbol, otra vez, nos enseñó que no se puede regalar nada. Hicimos dos cambios: Poblete por Díaz e Ignacio Tapia por Zaldivia. Y justo en ese momento, en dos jugadas puntuales, Ñublense nos empató. Primero Oyarzo descontó a los 75. Y luego, otra vez él, marcó el 3-3 a los 80. El golpe fue duro. No lo esperábamos. Habíamos hecho todo para ganar. Pero no supimos cerrar el partido. El pitazo final dejó una sensación amarga. Así terminó el mes de marzo. Con 4 puntos, un inicio de ensueño ante Colo Colo y un empate que nos deja una lección clara: en este equipo no se puede bajar la intensidad ni un segundo. Debemos seguir trabajando día a día. Esto recién comienza.
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CAPITULO 2: Pretemporada EneroTodo comenzaba con un amistoso entre el equipo, los del primer plantel vs los juveniles, una charla técnica a todos incluyendo juveniles, aquí todos tendrían una oportunidad, y deberán mostrar la convicción que quiero que tenga el equipo, así fue que en un partido de ida y vuelta tanto los del primer equipo como los juveniles se "mataron" corriendo dentro de la cancha, presionando y yendo al ataque, el resulta al final fue para los del primer equipo, decantaron la experiencia y la calidad técnica, pero no quedaron tan tranquilos después de todo, los juveniles le metieron 3 goles y le metieron presión. Es así que se programaron 4 partidos más en este mes de enero, ganando todos y cada uno de los partidos, contra san Antonio y deportes iberia fueron los titulares, mientras que contra Fernández Vial y Deportes Melipilla salto a la cancha un equipo alternativo el equipo B, todos dieron resultados y aunque contra Deportes Iberia parece haber sido un partido apretado no fue para nada asi el trámite del partido, el equipo domino de principio a fin pero como era lógico el equipo aun no está del todo afinado, esto fue el resumen de Partidos amistosos: vs Juveniles: 6-3 (Palacios 2, Pons, Fernández 3) vs San Antonio Unido: 7-2 (Palacios 4, Pons 2, Assadi) vs Fernández Vial: 3-1 (Sepúlveda, Huerta, Guerra) vs Deportes Iberia: 3-2 (Calderón, Fernández, Palacios) vs Deportes Melipilla: 3-0 (Sepúlveda, Tapia, Guerra) Rendimiento del equipo: 5 victorias en 5 partidos 22 goles a favor – 8 en contra Goleadores destacados: Cristian Palacios (9 goles) Leandro Fernández (4) Luciano Pons (4) Nicolás Guerra y Sepúlveda (2 c/u) https://imgur.com/a/XeHLeey
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El rugido de un nuevo comienzoA veces, las decisiones más importantes se toman en soledad. Durante semanas, mi cabeza no hizo otra cosa más que imaginar formaciones, combinaciones, perfiles. Las hojas del cuaderno ya no tenían margen. Garabateadas por la duda, llenas de flechas, líneas y nombres. Soñaba con cómo se moverían, cómo presionarían, cómo se asociarían. Aún no veía a mis jugadores. Aún estaban de vacaciones. Pero yo... ya jugaba los partidos en mi mente. ¿Línea de 4 o línea de 3? Era la pregunta que me perseguía incluso mientras intentaba dormir. Sabía que la respuesta no estaba solo en lo táctico. Estaba en lo que sentía que podía representar: una U ofensiva, valiente, que se jugara el todo por el todo. Decidí ser fiel a mi convicción: presión alta, posesión insistente, tiros desde fuera del área, triangulaciones rápidas. El León no volvería a rugir desde la prudencia. Volvería a rugir desde la osadía. Así nació mi primer once. Formación Titular – La U versión audazPortero: Gabriel Castellón – firme, seguro, tranquilo. Mi primer muro. Defensas: Zaldivia, Ojeda, Calderón – tres guerreros, valientes, con salida limpia y buen juego aéreo. Mediocampo en diamante abierto: Marcelo Díaz como mediocentro defensivo: la brújula, el capitán espiritual. Marcelo Morales (izquierda) y Fabián Hormazábal (derecha) como extremos de ida y vuelta: vértigo puro. Lucas Assadi como enganche: el genio, el diferente, el que ve donde nadie ve. Delanteros: Cristian Palacios (izquierda): intensidad, rebeldía, magia. Leandro Fernández (centro): el tanque, el pivote, el que da la pelea. Luciano Pons(derecha): el gol hecho persona. No tenía dudas: ese sería mi equipo A. Pero una sombra me rondaba: el plantel era corto. Muy corto. Adaptarse o caerLas reglas económicas del club me ataban de pies y manos. No podía salir al mercado como quisiera. A lo sumo, un esfuerzo puntual. Pero era arriesgado. Por eso, la respuesta no estaba en traer… sino en adaptarme. Cambiar el esquema, mutar, proteger. Así creé mi equipo B. Una versión más contenida, más clásica, pero igualmente competitiva. Portero: Toselli – el sabio, el experimentado. Defensa en línea de 4: Gómez (derecha), Tapia y Salazar (centrales), Castro (izquierda). Mediocampo en rombo cerrado: Israel Poblete como ancla. Guerrero y Mateos por los costados. Sepúlveda como enganche. Delantera: Renato Huerta y Nicolás Guerra – juventud, chispa, hambre. Dos equipos. Veintidós guerreros. No el plantel más largo, pero sí uno que podía construirse desde el corazón. Primer entrenamiento – El inicio de todoY llegó el día. Los jugadores comenzaron a llegar. Algunos curiosos. Otros con reservas. Me vieron joven, tal vez demasiado. ¿Quién es este? ¿Otro más que viene a prometer? Leí esas preguntas en sus miradas. Pero también vi esperanza. Algunos estaban dispuestos a escuchar, a creer. Y eso me bastó. Establecimos las normas. Claras, firmes, sin ser opresivas. Seriedad, respeto, hambre. Les hablé de aspiraciones: luchar el campeonato. No todos lo tomaron bien. Vi cejas levantadas. Vi dudas. La primera grieta. Entendí, en ese momento, que mi trabajo no solo era táctico. Era emocional, psicológico, humano. No solo había que ordenar un equipo. Había que unir un vestuario roto. Y para empezar a hacerlo, les propuse lo más simple… lo más puro: Juguemos un partido. Volvamos a lo básico. Al fútbol. Y así comenzó la pretemporada 2024 de la Universidad de Chile. No sé lo que traerá el futuro. Pero sí sé esto: Yo no vine a sobrevivir. Vine a levantar a un gigante dormido.
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Era 25 de diciembre de 2023. Mientras muchos abrían regalos junto al árbol, a mí me llegaba uno distinto, uno que llevaba esperando toda la vida. Ese día firmé el contrato. Ese día comenzó mi historia con la Universidad de Chile. Un sueño que nació en las tribunas, que creció en las consolas con Football Manager y que ahora tomaba forma en el papel. Pero este sueño no comenzaba en la gloria. Comenzaba en las cenizas. Porque en 2022 la U tocó fondo. El León, ese que alguna vez rugió en Sudamérica entera, parecía agonizar. Tres entrenadores desfilaron por la banca. La dirigencia era un caos. El equipo, sin alma ni rumbo. El descenso estuvo a un suspiro. Y sin embargo… sobrevivimos. En los últimos minutos. A lo U. Y como decimos nosotros: “Si no se sufre, no es la U.” 2023 prometía ser diferente, pero fue más de lo mismo. Altibajos, frustraciones y una institución que aún no encontraba su norte. Fue entonces cuando sonó mi nombre. Una apuesta. Un salto al vacío. La dirigencia aceptó, aunque con condiciones: Ellos controlarían las ventas, sin mi consentimiento. Un golpe duro. Pero entendible. El club necesitaba estabilidad económica. Yo acepté… pero puse un límite claro. Los fichajes los decidía yo. Porque si el objetivo era devolverle el alma al club, no podía aceptar que cualquiera se pusiera esta camiseta. Y así empezó el 2024. Sin promesas vacías, sin luces de televisión. Solo una verdad ardiente en el pecho: Pasión, disciplina y esfuerzo. Esa es mi bandera. Eso es lo que voy a transmitir. Porque el León no está muerto. Está volviendo a rugir. Y ahora, más fuerte que nunca.
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El sueño Azul
Capítulo 1: Azul es el sueñoSantiago de Chile. Me llamo Luis Bustamante, tengo 34 años y nací con el corazón teñido de azul. No vengo de la élite del fútbol, ni tengo vitrinas llenas de medallas. Pero si algo me sobra, es pasión. Pasión por este escudo. Por esta camiseta. Por este club que, para mí, lo es todo. Nunca fui jugador profesional, aunque estuve cerca. Pasé por varios juveniles, y si bien nunca destaqué por habilidades extraordinarias, mi camiseta siempre quedaba empapada en sudor. Daba hasta el último aliento. Mi último intento fue en la universidad. Fue mi última bala… y fallé. Las lágrimas caían sin poder contenerlas. Sabía que no bastaba solo con el esfuerzo. Pero algo valioso salió de todo eso. Cuando me despedía de mi sueño, el entrenador se me acercó y me dijo algo que nunca olvidé: ¿Y cómo olvidar el momento en que lo entendí por completo? Un partido cualquiera... para muchos. Para mí, el momento exacto en que mi mente se alineó con lo que el corazón venía gritando desde que nací. El estadio estaba lleno. La gente empujaba con alma. El balón apenas se movía en el centro del campo y ya lo veía todo con claridad: Un pase al delantero centro, que se carga hacia la banda derecha. El central y el lateral salen a marcar. Él pivotea al “10”, que de primera filtra un balón al lateral. Este mete el centro y el extremo izquierdo aparece solo para meter un frentazo certero: gol. Gol del 2‑1. Gol de la victoria. Y así, tal cual lo imaginé, ocurrió. Ese día, supe que mi lugar en el fútbol tenía otra forma. Que lo mío era ver antes de que ocurriera. Ese día empecé a soñar con ser técnico. De chico, mi viejo me llevaba al Nacional. No teníamos mucho, pero cuando la U jugaba, éramos millonarios en ilusión. Yo miraba a los Salas, a los Goldberg, a los Johnny Herrera... soñando, sí, pero no con hacer goles o tapar penales. Me habría encantado estar dentro del campo, asistiendo, filtrando balones, marcando el ritmo. Pero lo mío era diferente. Mientras otros jugaban, yo dibujaba partidos en mi cabeza. Calculaba espacios, leía jugadas antes de que ocurrieran. Ya fuera dentro o fuera del campo, soñaba con llevar a la U a lo más alto. Hoy ese día llegó. El club de mis amoresUniversidad de Chile. Un gigante dormido. Un club con historia, gloria y mística... pero también con heridas abiertas que aún duelen. La U no es solo un equipo, es una forma de sentir, de vivir. Es un amor que duele, que te arranca lágrimas, pero que también te regala abrazos eternos en la galería. Es el club de Leonel, de Lucho Musrri, de Salas, de Diego Rivarola, de Johnny Herrera. El club que tocó el cielo en 2011, cuando el mundo conoció esa máquina azul de Sampaoli. Pero también es el club que ha tocado fondo una y otra vez. Si no se sufre, no es la U. Los últimos años han sido rudos. Temporadas marcadas por la incertidumbre, con directivas que van y vienen, con promesas que nunca se cumplen, con técnicos que duran menos que una ovación y jugadores que no entienden el peso de esta camiseta. Y en medio de todo eso… el hincha. Siempre el hincha. El hincha azul ha aprendido a vivir con el alma hecha pedazos. Ha ido al estadio con miedo al descenso, con la garganta apretada por la impotencia. Ha mirado cómo se apagan las luces de su historia, mientras otros se burlan o dan la espalda. Pero aún así, vuelve. Siempre vuelve. Porque ser de la U no es una elección. Es una convicción. Es pararte en la galería con lágrimas en los ojos y cantar más fuerte que nunca. Es bancarte cada derrota y abrazarte con extraños cuando llega la victoria. Es recordar que en medio del caos, en medio de la oscuridad, la U siempre vuelve a levantarse. Porque en los momentos difíciles, el león herido ruge… y es más peligroso y más fuerte que nunca. Porque este club nació del pueblo, y el pueblo no se rinde. No es el mejor momento para la U. El equipo arrastra temporadas de sufrimiento, con más dudas que certezas. Algunos se fueron. Otros están, pero sin alma. El hincha quiere volver a sentirse orgulloso, quiere volver a gritar con el pecho inflado, quiere volver a ser feliz. Y yo… yo también. El llamadoLejos estaba yo de ser técnico profesional. Sin títulos, sin cámaras, sin reflectores. Pero había un lugar donde sí podía cumplir mi sueño: Football Manager. Ese juego no era solo un pasatiempo, era mi pizarra, mi laboratorio, mi escape… mi forma de vivir el fútbol como siempre lo soñé: desde el banco, como estratega, como guía. Ahí podía dirigir al equipo de mi vida. Poner a la U en lo más alto. Imaginaba sistemas tácticos, ensayaba formaciones, corregía errores, potenciaba talentos. Me dejaba llevar por ese fútbol que siempre admiré: el inglés, con partidos de ida y vuelta, donde defender era atacar, donde cada jugada era un grito contenido, una adrenalina constante. Intenso. Agotador. Apasionante. Y entonces apareció en mi vida el loco. Bielsa. Ese técnico que me marcó. Ese que no temía cambiar a una leyenda si no podía presionar. Ese que no se casaba con nombres, sino con ideas. Que elevaba lo táctico a lo sagrado. Mis equipos, aunque fueran virtuales, ya tenían identidad. Intensidad, presión alta, valentía. No siempre ganaba, pero siempre dejaba el alma. Y mientras muchos soñaban con levantar copas, yo soñaba con ser el que diseñara el camino. Hasta que un día, en medio de la rutina, leí un nombre: Will Still. Un joven, como yo. Un apasionado del fútbol, como yo. Un tipo que también empezó dirigiendo desde un computador… y que terminó en un banco profesional. Y ahí, algo dentro mío despertó: ¿y si no es tan imposible? La U seguía en caída libre. Técnicos con renombre, extranjeros, chilenos con experiencia: nada funcionaba. El club se hundía. Y entonces, en una reunión interna, alguien lanzó una idea que para muchos fue una locura: —“¿Y si probamos algo distinto?”— Mi nombre apareció. No hubo contrato millonario. Ni cámaras. Ni alfombra roja. Solo una conversación honesta: —“¿Estás listo para esto?” —me preguntaron. —“Estoy listo desde que tengo memoria.” La prensa no tardó en lanzar dardos: “Técnico sin experiencia en Primera”. “El parche antes de la herida”. “El experimento”. No me importó. No estoy aquí por ellos. Estoy aquí por la gente que canta aunque perdamos. Por los que lloran de rabia y vuelven igual al estadio. Por los que se tatúan el escudo. Por los que viajan con lo que no tienen. Por los que sueñan, como soñé yo. El sueño azulComo todo hincha enamorado de su club y del arte del fútbol, mi ambición no se limita a ganar partidos: quiero hacer realidad el anhelo de millones de corazones azules. Mi misión no empieza en el marcador, sino en el espíritu de esta institución. Antes de buscar victorias, tenía que devolverle el alma a la U, impregnar de amor por este escudo a cada jugador y convencerlos de que, sobre todo, mojen la camiseta. No vine a salvar la temporada. Vine a devolverle el alma a este club. Sueño con un equipo que se entregue sin reservas: que corra hasta vaciarse, que juegue con rabia y con belleza, que acepte la derrota si es necesario, pero nunca sin darlo todo. Quiero caminar hacia la Galería Sur al pitazo final y ver en esos rostros el orgullo de cada segundo luchado. Anhelo un título, claro que sí. Pero más allá de levantar una copa, mi deseo es devolverle la dignidad a esta camiseta. Que mi hija crezca viendo a la U como la vi yo: invencible en su entrega y valiente en su estilo. Este no es solo un trabajo: es una misión. Y aunque me cueste el corazón, la voy a cumplir. Mis objetivos están claros: Igualar y superar a nuestro eterno rival en la lista de campeonatos. Dar el paso definitivo y garantizar un estadio propio que sea el hogar que la U merece. Forjar un legado de orgullo y unión que trascienda generaciones. Porque el Sueño Azul no se mide solo en trofeos, sino en la fuerza de una hinchada que jamás abandona. Y juntos, lo haremos posible.
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Parche Chile 2024 Versión Definitiva
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Parche Chile 2024 Versión Definitiva
Quedo atento a ese parche entonces!!!! justo queria comenzar una serie desde 0 e inventar una especie de historia jajaja asi que esperare con ansias el parche! gracias.