15 de agosto. 21:37 de la noche. Daniel Latorre intenta mediar tras la decisión de limpiar el vestuario, mientras El Chino pierde la paciencia con los jugadores que no quieren rescindir el contrato. Daniel Latorre, con tono suave, frotándose las sienes. Vamos a ver, muchachos... entendedlo. El club necesita una reestructuración. No es nada personal, simplemente buscamos un perfil como el de Unzué: joven, con hambre, barato. Carnechilla ya ha firmado su salida y... El Chino, interrumpiendo, golpeando la mesa con un anillo de oro. ¡Carnechilla se ha ido porque tiene dos dedos de frente! Sabía que si se quedaba, iba a ver los partidos desde el tejado de la tribuna. Illias Azzouzi, jugador descartado. ¡Pero Daniel, tengo dos años de contrato! No puedes echarme así por un chaval de 17 años que no sabe dar un pase a tres metros. ¿Has visto la técnica de Unzué? ¡Es un tronco! El Chino, se levanta lentamente y se acerca al jugador, invadiendo su espacio personal. Escúchame bien, "artista". Ese "tronco" tiene 200 de agresividad. El mismo número de veces que me voy a pensar si mandarte a entrenar con los alevines a las seis de la mañana en un campo de tierra si no firmas el finiquito ahora mismo. ¿Te gusta el frío de Aragón? Porque vas a conocer cada escarcha de este pueblo. Daniel Latorre, interviniendo con las palmas abiertas. Por favor, Chino, no hace falta llegar a eso. Chicos, pensad en vuestra carrera. Aquí no vais a tener minutos. Si salís ahora, os podemos dar una buena carta de libertad, ayudaros a buscar equipo... Es una oportunidad para empezar de cero, como está haciendo el club. Jesús Carrión, dudando, mirando a Latorre. Es que las formas... lo de Carnechilla nos dolió a todos. Había marcado en el último partido. El Chino, susurrando con frialdad. Ahora mando yo, y en mi barco no quiero gente que venga a cobrar por pasearse. Firmas la baja voluntaria o te juro por lo más sagrado que tu representante no vuelve a colocar ni a un utillero en esta provincia mientras yo siga aquí. ¿Está claro? Daniel Latorre, suspirando, mirando al jugador con compasión. Es lo mejor para todos, de verdad. Firmad y salgamos de esto de forma caballerosa. No me obliguéis a dejar que El Chino se encargue de la planificación de la semana que viene... Jorge Jiménez coge el bolígrafo con la mano temblorosa. Está bien... pero esto lo va a saber la prensa y el Ayuntamiento. El Chino, sonriendo por primera vez, una sonrisa sin alma. La prensa solo escribe sobre los que ganan. Y desayuno concejaluchos. Con "El Morros" repartiendo leña, vamos a ganar hasta en el parking. ¡Siguientes!