02 de agosto. 12:33 de la mañana. -Reservado del Bar Avenida Sport y Tapas- Concejal Vidal, dejando un documento sobre la mesa. Escuchadme bien, porque no lo voy a repetir. El Ayuntamiento ha aprobado el presupuesto de este año y la situación es crítica. De los 110.000€ de la subvención directa y los 58.000€ que han entrado por la publicidad estática del Piedrabuena, el consistorio va a recuperar el 70%. Carlos Arantegui, dando un golpe en la mesa que hace saltar las cucharillas. ¡¿El setenta por ciento?! ¡Vidal, eso es un atraco a mano armada! ¡Ese dinero es el oxígeno del CD Brea! Habíamos presupuestado los desplazamientos, las fichas de los nuevos y el material para el juvenil con ese montante. Si nos quitas 117.600€ de un plumazo, nos dejas con migajas. Carlos, el campo es municipal. La luz la paga el pueblo, el agua de los riegos la paga el pueblo. El Ayuntamiento considera que el club ha crecido por encima de sus posibilidades y necesitamos ese retorno para arreglar el pabellón polideportivo. No es una negociación, es un decreto. Daniel Latorre, con la voz ronca de la indignación. ¡Un decreto dice! Escuche, Concejal, yo no sé de números, pero sé de fútbol. Le acabo de pedir a un chaval de 17 años que deje de chafar uva para venir a salvarnos el culo porque no tengo dinero para un delantero. He traído a un analista que trabaja gratis por un convenio universitario. ¿Y ahora usted viene aquí a llevarse el dinero de las vallas publicitarias que hemos conseguido nosotros pateándonos las empresas de la zona?. Concejal Vidal, con cara de pocos amigos. Daniel, tú limítate a entrenar. El fútbol profesional es un negocio y el Brea todavía es un club de pueblo que vive de la teta pública. Carlos Arantegui, indignado. ¡De la teta pública nada! Esos 58.000€ de publicidad los ha traído la directiva. Es dinero privado que entra gracias a que estamos en Regional Preferente. Si nos quitas el 70%, no podré pagar ni el autobús para ir a jugar contra el Alcañiz. ¿Qué quieres? ¿Que los jugadores vayan en tractor al partido? Daniel Latorre, inclinándose hacia el concejal. Si nos quita ese dinero, yo no puedo garantizar que el equipo compita. ¿Sabe lo que pasará si bajamos o desaparecemos? Que ese 70% que quiere recaudar se convertirá en un 0% el año que viene porque nadie va a querer poner un duro de publicidad en un equipo hundido. ¡Es pan para hoy y hambre para mañana! Concejal Vidal, recogiendo sus papeles. Tenéis una semana para presentar una contrapropuesta de gastos justificados. Pero os lo advierto: o recortáis en salarios o el Ayuntamiento ejecutará la retención del montante. El pueblo tiene otras prioridades que no son ver a once tíos dándole patadas a un balón. El Chino, que pasaba por ahí con una bandeja y ha escuchado todo. ¡Prioridades! ¡La prioridad es que este pueblo no sea un cementerio de abuelos, Vidal! ¡El Brea es lo único que nos da alegría los domingos, pedazo de BURROCRATA! Carlos Arantegui, a Daniel, cuando el concejal sale del bar. Estamos muertos, Daniel. Con el 30% restante no pago ni el seguro de responsabilidad civil. O convencemos a los patrocinadores para que nos den el dinero por debajo de la mesa o tenemos que declarar el club en quiebra técnica. Daniel Latorre, apretando los puños. Pues vamos a pelear, Carlos. Si tengo que poner a jugar al "Morros" con su boina y cobrar la entrada en chorizos para que el Ayuntamiento no los huela, lo haré. Pero a estos chavales no los deja tirados un político. Lo único que está claro es que hay que dar bajas.
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