Comenzabamos Marzo recibiendo a un rival directo como el Holywell, al que casi podíamos descartar de la lucha si conseguíamos ganarles. Salimos con mucha fuerza, y a los 7 minutos un cabezazo de Bratley nos adelantaba en el marcador, y llegábamos al descanso con esa mínima ventaja y habiendo dejado al rival sin disparar a puerta. Sin embargo, tras la reanudación perdimos el control del partido y los visitantes comenzaron a merodear nuestro área, pero supimos sufrir y mantener la puerta a cero para llevarnos una victoria importantísima Visitabamos al penúltimo clasificado, un Holyhead que apuraba sus opciones de mantener la categoría. Y como empieza a ser habitual, el rival se encerró buscando las contras, y aunque no sufrimos a nivel defensivo, nos costó mucho atacar a una defensa cerrada, como demuestra que tuviéramos que esperar al minuto 50 para adelantarnos con un gran cabezazo de Mulligan-Green a la salida de un corner. Seguimos dominando y en el 79 sentenciaba Bratley al culminar una contra con el definitivo 0-2 Recibiamos a otro equipo de la zona baja de la tabla, el Penrhyncoch, en un partido que dominamos de principio a fin y que empezamos a encarrilar con un disparo cruzado de Davies a los 20 minutos de juego. Sin embargo, en el primer disparo a puerta de los visitantes empataba Walters, justo al filo del descanso. Tras la reanudación, seguimos dominando y fallando ocasiones, hasta que en el 89, Wright, de rebote, hacía el definitivo 1-2 en el segundo disparo a puerta de los visitantes Richard y yo llegamos al campo casi sin hablarnos, como si los dos intuyéramos que aquello no iba a ser una sesión cualquiera. El aire estaba frío, pero abajo, sobre el césped, había una intensidad que se sentía incluso antes de fijarte en los detalles. Bastaron cinco minutos. Cinco minutos para mirarnos por primera vez, con esa expresión que solo aparece cuando algo rompe por completo tus previsiones. —No… —dijo Richard en voz baja, casi riéndose—. Esto no puede ser real. Yo no respondí. Estaba demasiado ocupado siguiendo movimientos, perfiles, decisiones. Chicos que pedían el balón con personalidad. Otros que corregían a compañeros sin levantar la voz. Uno que se giraba en un metro cuadrado como si el espacio sobrara. —Richard… —dije al fin—. ¿Cuántos llevas ya? Bajó la mirada a la libreta. La volvió a subir. —Doce. Doce. No promesas sueltas. Doce jugadores que destacaban de verdad. Doce que, con matices distintos, tenían algo que no se enseña. El campo parecía pequeño para ellos. Jeff Hall era el epicentro. Cada vez que el balón se acercaba a su zona, el juego se ordenaba solo. Mandaba sin gestos exagerados, con la autoridad tranquila de quien sabe que va a llegar antes. Anticipaciones limpias. Primer pase siempre con sentido. —Ese chico juega como si el error no existiera —murmuré. Richard negó con la cabeza, impresionado. —Ese chico va a jugar donde quiera si sigue así. Un poco más arriba, Park Beom-Soo estaba desatado. No hacía falta que marcara para destacar. Se movía entre líneas con una inteligencia feroz, aparecía, desaparecía, volvía a aparecer donde dolía. Cuando aceleraba, el campo se partía. —Mira cómo ataca el segundo palo —dijo Richard, casi emocionado—. Eso no es instinto. Es lectura. Yo sentí algo en el pecho que no tenía nada que ver con táctica ni planificación. Era esa sensación primitiva de estar viendo algo nacer. —Richard… —dije despacio—. Dos de estos pueden ayudarnos ya. Me miró. Sonrió. Y luego soltó una carcajada breve, incrédula. Seguimos observando. Un mediocentro que jugaba a dos toques con una calma insultante. Un extremo que encaraba sin miedo y sin perder la cabeza. Un lateral que entendía cuándo cerrar y cuándo volar. Uno tras otro. Golpes constantes a nuestras certezas. —Llevo años en esto —dijo Richard de repente—. Y no recuerdo una sesión así. Nunca. Yo apreté la barandilla con fuerza, como si necesitara anclarme a algo físico. —Esto no es suerte —respondí—. Esto es trabajo bien hecho… y una oportunidad que no se puede desperdiciar. Abajo, los chicos celebraban una jugada colectiva con gritos desordenados, pura energía. No sabían quiénes éramos exactamente. No sabían lo que significaba esa mañana. Pero nosotros sí. Hornada de juveniles 24/25 - Todavía emocionados por la brutal hornada juvenil. recibiamos al Bangor en la semifinal de la Copa de la liga. Y parecía que todo el equipo compartía esa emoción, porque a los 12 minutos ya ganábamos 2-0 con un doblete de Bratley, para llegar al descanso con esa clara ventaja. Tras la reanudación, intentaron meterse en el partido los visitantes, con un gol de Hawkins nada más volver de los vestuarios, pero ese intento terminó apenas tres minutos después, con un zapatazo de Nash que ponía el 3-1 en el marcador. Y ya en el tramo final, el veterano Taylor se sumaba a la fiesta haciendo el definitivo 4-1 desde el punto de penalti A pocos partidos de su retirada, Ryan Taylor seguía batiendo records, y con su gol ante el Bangor se convertía en el goleador más viejo de la historia en la Copa de la Liga Nivel 2 Nuestro rival en la final de la Copa de la Liga Nivel 2 iba a ser el Cambrian & Clydach, segundo clasificado en la JD Cymru South, a tres puntos del líder, una situación muy similar a la nuestra Nunca es buen momento para una lesión, pero lo de Ryan Taylor es extremadamente cruel: Quedando 26 dias para el último partido de la temporada, en el que se retirará del futbol, el centrocampista caía lesionado para 3-4 semanas, pudiendo haber jugado ya los últimos minutos de su carrera - Visitabamos al Llanidloes, situado en puesto de descenso, y que supo sujetarnos durante la primera mitad, y se adelantaba con un gol de Lewer en el 37, marcador con el que llegábamos al descanso después de no ser capaces de generar ni un solo disparo a puerta. Tras la reanudación, empataba Bratley, y cuando veíamos escaparse el ascenso, Malone, con un disparo desde 35 metros, hacía el definitivo 1-2 que nos permitía seguir con vida - Cerrabamos el mes recibiendo al Denbigh, que estaba jugandose la vida, aunque su actitud sobre el césped estuvo muy lejos de un equipo que quiere salvarse. Bratley fallaba un penalti en el 10, y Mulligan-Green nos adelantaba en el marcador con un disparo desde la frontal 4 minutos después. Un doblete de Bratley le servía para redimirse, y Collins hacía el 4-0 en el 26, tras lo que nos dedicamos a dejar pasar los minutos. Masters se autoexpulsaba nada más empezar la segunda mitad, y ya en tiempo de descuento, un penalti transformado por Edwards y un misil de Malone dejaban el marcador en un contundente 6-0 - En la penúltima jornada liguera nos enfrentábamos al colista y ya descendido Guilsfield, que apenas opuso resistencia durante los 90 minutos. Un cabezazo de Mulligan-Green nos adelantaba en el marcador a los 14 minutos, tras un corner botado por Owen, y a pesar de nuestro dominio, no conseguimos sentenciar el partido hasta el minuto 85, con un disparo desde la frontal de Malone que ponía el definitivo 0-2 en el marcador Se me pasó hacer captura de la clasificación completa, la emoción del final de la liga... 😅 Una final por el título. El calendario ha querido que en la última jornada recibamos al Buckley Town, segundo clasificado, a un punto de distancia, y único equipo que podría arrebatarnos la primera plaza. Tercero es el Hay St Marys, con el Bangor y el Holywell intentando arrebatarle esa posición. Mientras, por abajo, ya es matemático el descenso de Llanidloes, Holyhead y Guilsfield, por lo que toda la atención estará centrada en nuestro partido Una vez más, contamos con presencia en el equipo del mes, del centrocampista Daniel Malone, y el delantero Andreas Bratley, segundo mejor jugador del mes. Equipo del mes de Marzo
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