Julio 22, 201411 años ¿Busi, Iniesta, Rakitic; Messi, Neymar, Suárez? Parece ser que esa es la idea, sí. Aunque por lo que le tengo visto a Luis Enrique en el Celta no me extrañaría que en casa ante rivales pequeños el mediocentro fuera Rakitic y metiera a Rafinha o a algún jugador ofensivo. En Vigo muchas veces el mediocentro era Krohn Dehli -extremo- y el otro día jugó ahí Sergi Roberto. Editado Julio 22, 201411 años por Picho
Julio 22, 201411 años Mordió hueso en la aceituna del FC Barcelona sin haber masticado la madurez en el primer equipo. Si el fútbol fuese justo se jugaría en los juzgados, pero parece evidente que el peaje que pagó en el profesionalismo culé no entraba en los planes de un jugador superior a sus contemporáneos desde la niñez. Le costó sumar a pesar de ser solvente en la urgencia de las situaciones conflictivas y a Guardiola nunca le acabaron de salir las cuentas. Resulta difícil digerir situaciones dificultosas cuando el vínculo afectivo entre las partes llega a orbitar alrededor de lazos casi familiares, correas muy estrechas unían al de Linyola con un club en el que durante años fue diamante y, llegado el momento, no funcionó como metal noble en un ecosistema especial. Su fútbol, en origen, guardaba una relación muy estrecha con el gol, desequilibrando rivales a través de un centro de gravedad bajo que se convertía en motor diesel y le permitía ganar metros con un descaro fascinante. Doblegaba centrales y manipulaba defensas como si se tratase de pasta de papel. En esos movimientos cortos se avistaban trazas de jugador dominante, trazas actualmente atragantadas en la profunda garganta del fútbol de primer nivel. Exigido hasta límites insospechados, su falta de acierto y la espinosa adaptación a la especificidad del equipo de Guardiola le persiguieron siempre por el borde del precipicio tratando de empujarlo hacia un desenlace incómodo para ambas partes. Era incontestable, la moneda le negó su rostro en el cara o cruz de la evidencia y tratando de disipar fantasmas cogió con cierta amargura el tren de la lupa capitolina en busca de un presente sonriente de la mano de Luis Enrique. No estaba cambiando de capítulo, estaba escudriñando un nuevo libro porque las páginas leídas en el pasado no fueron escritas por sus expectativas. Me imagino a Bojan con el cerebro hecho un revoltijo de pensamientos incongruentes, asumiendo su condición de forastero mientras paseaba por la majestuosa Piazza Navona tan solo un par de días después de aterrizar en la bella capital de Italia. Intuyo que estaría aprovechando esos pequeños momentos de soledad para reflexionar sobre la oportunidad que se le presentaba y así calibrar el exceso de responsabilidad que, en cierto modo, tanto daño le había hecho en el pasado. Uno tiene la impresión de estar ante un chico que de forma recurrente abría los ojos cada mañana y no sabía que era lo que estaba haciendo mal. Quizá es una situación que trasciende a lo futbolístico; cuando esa carga se convierte en problema, el bucle se retroalimenta poniendo paredes al talento que el jugador siempre ha llevado dentro. Sea como fuere, solo queda mantener la calma y esperar a que la pelota comience a rodar. Este artículo de Bojan publicado hace un par de años en Ecos me sirve para despedir al máximo goleador de la historia de La Masía y a uno de los jugadores con más proyección que ha pasado por el club. Una pena que al final no pudiese llegar a ser el 9 del Barça. Editado Julio 22, 201411 años por Picho
Julio 23, 201411 años - Ya tenemos central!!!!!!!!!!!!!!!!! - Pero si tiene 31 años y habéis pagado 20M. - Da igual, TENEMOS CENTRAL. GRANDE ZUBI. - Mathieu en realidad es un defensa central reconvertido. Él realmente es LTI. -
Julio 23, 201411 años Pagamos los 20M que marcaba la cláusula por un tío de 31 años y Bartomeu hace semanas presumiendo de estar siguiendo el manual del buen negociador. Madre mía.
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