La marcha de Evans dejó un hueco evidente. No solo en el vestuario, también en el campo. Lo sabía yo, lo sabían los jugadores y lo sabía cualquiera que viera los partidos con un mínimo de perspectiva. El equipo había ganado cohesión y disciplina, pero había perdido talento inmediato. Y conforme avanzaban las semanas, con el calendario apretando y las lesiones apareciendo, empecé a asumir una realidad incómoda: con lo que teníamos, llegaríamos justos al invierno. Por eso pedí la reunión. Fue una tarde fría, ya entrado noviembre. Esta vez fui yo quien llamó a la puerta del despacho de Paul McKinley en las oficinas del club. Entré con una carpeta bajo el brazo, llena de informes, datos físicos, minutos acumulados y comparativas. Paul me recibió con la misma calma de siempre. —Siéntate, Alberto —dijo—. Me imagino de qué quieres hablar. No perdí tiempo. —Necesitamos reforzarnos en invierno —arranqué—. La salida de Evans ha equilibrado el vestuario, sí, pero nos ha dejado cortos de calidad en zonas clave. El grupo está compitiendo, pero vamos al límite. Paul no respondió de inmediato. Abrió la carpeta, revisó los informes con atención, deteniéndose en algunos nombres, en algunos números. —No te falta razón —admitió al cabo de unos segundos—. El equipo está justo. Aproveché ese resquicio. —No hablo de una revolución —añadí—. Hablo de incorporar perfiles concretos. Experiencia para competir mejor los partidos cerrados. Alguien que nos dé un salto inmediato. Paul cerró la carpeta despacio y se recostó en la silla. Ya conocía ese gesto: estaba pensando más allá del corto plazo. —Alberto —dijo finalmente—, cuando aceptaste el cargo, lo hiciste sabiendo qué tipo de proyecto era este. Apostamos por la estabilidad, por un vestuario sano y por un crecimiento progresivo. Y, hasta ahora, has tomado decisiones valientes en esa línea. Asentí. Sabía que venía el equilibrio entre razón deportiva y estructura. —Precisamente por eso —continuó—, no vamos a deshacer ese camino en invierno. No sería coherente. Hubo un breve silencio. Yo esperaba el golpe… o la concesión. —Pero —añadió— tampoco vamos a ignorar la realidad del equipo. Levanté la vista. —Vamos a hacer lo siguiente —concluyó—. No abriremos la puerta a fichajes múltiples ni a apuestas que comprometan el proyecto. Pero sí autorizaremos una incorporación puntual en invierno, alguien que encaje en la estructura salarial y en la idea de grupo. Además, quiero que sigas apostando por los jóvenes. Algunos de los chicos están pidiendo paso, y este contexto es una oportunidad para ellos. No era exactamente lo que había ido a pedir. Pero tampoco era un no. —Una incorporación bien elegida puede marcar la diferencia —dije—. Y los jóvenes… están respondiendo mejor de lo esperado. Paul sonrió levemente. —Lo sé. Y eso también es mérito tuyo. Has demostrado que sabes gestionar personas, no solo partidos. Mi decisión es esta porque protege todo lo que hemos construido: el equilibrio económico, el vestuario y tu autoridad como entrenador. Me levanté y le tendí la mano. —De acuerdo —respondí—. Trabajaré con eso. Cuando salí del despacho, no sentí frustración. Sentí claridad. Paul no había tomado una decisión cómoda ni populista. Había tomado la más adecuada para el contexto que habíamos creado entre los dos. Esa noche, en el campo, volví a mirar la pizarra. Un nombre nuevo empezaba a aparecer entre interrogantes. Y, justo debajo, dos jóvenes subrayados en rotulador. El mensaje era claro: no se trataba de traer soluciones fáciles, sino de seguir construyendo algo que aguantara cuando vinieran las tormentas. Y por primera vez desde agosto, sentí que el invierno no iba a ser una amenaza, sino una prueba más del camino que habíamos elegido. - Comenzabamos el mes recibiendo al Holywell, situado en una cómoda posición en mitad de tabla. Salimos bien al campo, y un cabezazo de Rickett a la media hora de juego nos adelantaba en el marcador, su primer gol de la temporada. Ya en la segunda mitad, y tras una clarísima ocasión para los visitantes, íbamos a sentenciar con el definitivo 2-0, obra de Linfield tras asistencia de un Lanceley que le está dando la vuelta a su situación, de no contar a ser casi imprescindible - Visitabamos al Chirk AAA, en puestos de descenso y que quería sacar tajada de nuestra debilidad fuera de nuestro estadio. Sin embargo, dominamos de principio a fin, y nos adelantábamos con un misil de Davies desde la frontal que se coló por la escuadra de Edwards. Con 0-1 nos íbamos al descanso, y tras la reanudación un doblete de Edwards ponía el definitivo 0-3 que nos daba la primera victoria fuera de casa de la temporada - El tercer partido del mes traía la visita del colista Mold Alexandra, que supo dominar en los primeros minutos, pero que en nuestra primera ocasión veía como Eyre nos adelantaba en el marcador tras una mala salida del portero. Empataba Wareham pasada la media hora de juego con un disparo cruzado, pero una buena internada de Taylor en el área nos hacía irnos en ventaja al descanso. Y a la hora de juego, dos zarpazos que sentenciaban el partido, con Eyre haciendo el 3-1 y después Edwards colocando el cuarto con un disparo desde 35 metros en el que el portero visitante pudo hacer más. Iba a recortar distancias Warren un minuto después, pero el 4-2 ya no se movería del marcador, dándonos la tercera victoria consecutiva Partidos Noviembre Clic en la imagen para ver la clasificación completa Finalizamos la primera vuelta en segunda posición, a un solo punto del líder Llandudno y con un partido pendiente de disputar… pero también empatados a puntos con el Flint Town, que tiene un partido jugado menos que nosotros. La igualdad sigue siendo la nota dominante, con los 8 primeros metidos en 6 puntos, mientras que por abajo siguen en descenso Mold Alexandra, Chirk y Guilsfield, con Prestatyn y Buckley a menos de un partido de distancia Próximos partidos Nuestro buen rendimiento durante el mes no había pasado desapercibido, y conseguíamos los premios de mejor jugador del mes, con Taylor, y mejor mánager. Además, hasta tres jugadores (Nash, Owen y el propio Taylor) eran elegidos para el equipo del mes Premios mensuales
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