Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Kapitel 11: Steine und Fundamente (Capítulo 11: Piedras y cimientos) Teil 76: Brücken nach Vorarlberg und Bolivien (Parte 76: Puentes hacia Vorarlberg y Bolivia) En Innsbruck, Austria Llegó el lunes 22 de enero y, con él, una nueva cita en el búnker verdinegro del Tivoli Neu. El ambiente en la sala de juntas, lejos de denotar el cansancio propio de una pretemporada que aún no ha pisado el césped, irradiaba una motivación eléctrica. La pausa invernal en las categorías menores del fútbol austriaco es famosa por su longitud casi agónica, un letargo que suele adormecer a los clubes, pero que en el Wacker de Matthias Schall ha servido como un laboratorio de alta precisión. Había ansiedad en el aire, de esa que precede a los grandes despliegues, y el equipo de trabajo se veía más cohesionado que nunca, con el aroma del café y el mate actuando como el combustible necesario para desglosar la planificación final. Matthias, como ya era su costumbre litúrgica, abrió la sesión con un gesto breve pero cargado de intención, dándole el pie de inmediato al director deportivo. —Martin, el tiempo vuela y el 30 de enero está a la vuelta de la esquina —comenzó el mánager argentino—. Sé que has estado quemando el teléfono estos días. ¿Qué novedades tenemos para la estructura? Martin Busch se acomodó en su asiento con la satisfacción de quien ha logrado cuadrar un círculo complejo. —Por fin tenemos humo blanco con el club afiliado, Matthias —anunció Martin—. Hemos cerrado un acuerdo de colaboración con el FC Schwarzach de la Landesklasse 5 Central en Vorarlberg. Es un club que actualmente marcha cuarto en su liga, apenas nueve puntos por debajo de nuestro equipo C. Aunque Schwarzach es un municipio situado en el distrito de Bregenz, a unos 180 kilómetros de Innsbruck, cumple con todas nuestras exigencias tácticas y de infraestructura para ayudar en el desarrollo de los juveniles que necesitan minutos de competición real. Martin detalló que el convenio no supone costos operativos para el Wacker y que ya se han gestionado las primeras salidas en calidad de cedidos hasta el final de la presente temporada. —Hemos enviado a cuatro jugadores que necesitaban foguearse —continuó Busch—: el portero Milovan Đorđević (20 años), el central diestro Gerald Maierhofer (18), el central zurdo Volker Jung (19) y el extremo Ali Zeba (19). Por edad, ya no podían formar parte de 'Der Club' y no tenían espacio garantizado en nuestra planificación de los tres primeros equipos. En Schwarzach podrán sumar esa experiencia que el banquillo les negaba aquí. La sorpresa sudamericanaMatthias asintió, valorando la importancia de tener una válvula de escape para el talento que se estanca por falta de minutos. Sin embargo, su mirada volvió rápidamente a la carpeta de fichajes. —Excelentes noticias, Martin. Pero te seré sincero: esperaba ver a algún refuerzo hoy en el centro médico y los pasillos están vacíos. ¿Se nos ha caído alguna operación? Martin Busch esbozó una sonrisa enigmática, intercambiando una mirada rápida con Alois Kurz, el jefe de ojeadores que hoy ocupaba un lugar estratégico en la mesa. —No hay nadie en el centro médico hoy porque el jugador que hemos fichado está a miles de kilómetros de aquí —soltó Martin, provocando un murmullo de sorpresa—. Esta vez hemos decidido romper nuestros propios moldes. Salimos de Austria, salimos de Europa y aterrizamos directamente en Sudamérica. El jugador llegó por recomendación de su agente; no estaba originalmente en nuestro radar, pero tras contactar con fuentes locales y el exhaustivo trabajo de Alois, hemos cerrado un fichaje que, en lo personal, me ilusiona de forma extraordinaria. Martin proyectó la ficha en la pantalla gigante y el nombre resonó con fuerza: Yeferson Mamani. —Hablamos de un mediapunta boliviano de 18 años —desglosó el director deportivo—. Puede jugar como extremo por ambas bandas o como organizador adelantado. Encaja perfectamente en lo que buscábamos: un extremo diestro creativo y punzante. Llega libre tras quedar sin contrato en el Bolívar de su país, donde llegó a disputar cuatro partidos esta temporada. Ha pasado por las estructuras del Bahía brasileño y del Girona español, lo que le ha dado un roce internacional que pocos a su edad poseen. Busch procedió a leer el análisis técnico, mientras Andreas Herzog se inclinaba hacia adelante, interesado en el perfil del joven altiplánico: Perfil Técnico: Yeferson Mamani Fortalezas: Mediapunta extremadamente técnico con un control de balón excepcional. Sobresale por su regate fino, visión de juego privilegiada para pases clave y una aceleración explosiva que lo hace impredecible en el último tercio. Posee una capacidad notable para el remate de media distancia. Debilidades: Físico frágil. Su baja estatura y fuerza limitada lo hacen vulnerable en los duelos cuerpo a cuerpo y ante defensas intensas. Debe mejorar su agresividad defensiva y su colocación sin balón. Potencial: Nivel A. Calidad actual A. Un jugador diferencial capaz de romper líneas en cualquier momento. —Mamani llega para ser el suplente inmediato de Canpolat, dándonos alternativas en tres posiciones ofensivas —explicó Martin—. Su llegada implica que Tarhan bajará al equipo B. Ha firmado hasta junio de 2027 por 900 euros mensuales. Actualmente está representando a su país en el Torneo Preolímpico de la CONMEBOL, donde ya ha sumado minutos de calidad. Se incorporará a nosotros en cuanto termine su participación con la selección boliviana. Globalizando el Proyecto SchallLa sala quedó en silencio por un momento. Fichar a un boliviano para la quinta división austriaca era, como mínimo, una apuesta audaz que rozaba lo inverosímil. Todas las miradas se centraron en Matthias, esperando su reacción ante la ruptura de la "línea local" que había predominado hasta ahora. Matthias se levantó con calma y caminó hacia la ventana, observando el horizonte de Innsbruck. Se dio la vuelta con una expresión de serenidad absoluta. —Es una noticia excelente —afirmó Matthias con firmeza—. Que un jugador de la calidad de Mamani, con pasado en clubes como Bolívar o Girona, acepte venir al Wacker en un rol secundario para crecer, dice mucho del prestigio que estamos construyendo. Es una muestra de que nuestro proyecto empieza a ser visto con otros ojos por agentes y jugadores internacionales. Sumar ese talento y esa técnica sudamericana nos dará un matiz distinto en el ataque. Carsten Scholz, jefe de desarrollo, asintió anotando en su libreta: —Habrá que trabajar mucho en su adaptación cultural y en el idioma, Matthias. El invierno de Innsbruck no se parece en nada al clima de Santa Cruz o La Paz. —Lo sé, Carsten. Pero el fútbol habla un solo idioma —replicó Matthias—. Confío en que lo recibiremos con los brazos abiertos. Realmente estamos haciendo cada vez más sólido nuestro proyecto. Solo nos falta una pieza para cerrar la plantilla que imaginamos. Matthias cerró su carpeta y miró a su equipo con orgullo. —Nos vemos el sábado 27 para la última reunión antes de volver al césped. Los felicito, realmente cada uno de ustedes está haciendo un trabajo impecable. El Wacker está cruzando fronteras. Mientras el staff abandonaba el búnker, las conversaciones giraban en torno al "boliviano". El largo invierno del Tirol estaba a punto de recibir una dosis de calor andino, y la ambición de Matthias Schall parecía no tener fronteras geográficas. El 30 de enero estaba marcado en rojo en el calendario, y la revolución verdinegra ya era imparable.
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