Jump to content
FMSite en modo aplicación

Una mejor manera de navegar. Saber más

Football Manager Español - FMSite.net

Instala FMSite en modo App en tu dispositivo para mejorar la experiencia, recibir notificaciones nativas, premios y más!

Para instalar esta aplicación en iOS o iPadOS
  1. Tap the Share icon in Safari
  2. Scroll the menu and tap Add to Home Screen.
  3. Tap Add in the top-right corner.
Para instalar esta aplicación en Android
  1. Tap the 3-dot menu (⋮) in the top-right corner of the browser.
  2. Tap Add to Home screen or Install app.
  3. Confirm by tapping Install.

John Smith

Miembros
  • Registrado

  1. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Kapitel 10: Der lange Winter (Capítulo 10: El largo invierno) Teil 66: Die Tinte des Skeptikers (Parte 66: La tinta del escéptico) En Gdynia, Polonia La noche en Gdynia era un bloque de hielo oscuro que golpeaba contra los ventanales del hotel de concentración. El mar Báltico, a pocos metros, rugía con una ferocidad que parecía querer entrar en las habitaciones, pero dentro, el silencio solo era interrumpido por el zumbido suave de la calefacción central. Eran cerca de las once de la noche del 17 de noviembre, la víspera del debut contra Serbia, y Matthias Schall se encontraba sentado en el borde de su cama, iluminado únicamente por el brillo azulado de su tableta. Tras una jornada intensa de análisis de video y ajustes tácticos con los jóvenes internacionales, el técnico argentino-austriaco decidió asomarse a la realidad mediática de su país. No tardó en encontrar lo que buscaba en la portada digital de LAOLA1. Allí, con una tipografía agresiva y una foto de Matthias gesticulando bajo la lluvia, aparecía la columna de opinión de Lukas Gruber. El título ya era una declaración de guerra: “El espejismo del Wacker: ¿Revolución o marketing de cuarta categoría?”. Matthias suspiró, acomodó la almohada tras su espalda y comenzó a leer, sabiendo que las palabras de Gruber nunca eran caricias, sino estocadas directas al corazón del proyecto. "La primera rueda de la temporada 2023/2024 ha echado el cierre y, mientras los corifeos del mánager Matthias Schall se apresuran a celebrar lideratos de cartón, es hora de poner los pies sobre la tierra. El FC Wacker Innsbruck, un gigante histórico con una infraestructura y un presupuesto que triplican a cualquier rival de la Hypo Tirol Liga, ha terminado la primera vuelta en la cima, sí, pero lo ha hecho a duras penas. Seis puntos de ventaja sobre el Mayrhofen puede parecer una distancia cómoda para los optimistas de turno, pero para un equipo que se precie de ser 'revolucionario', esta renta es un pobre consuelo. Se esperaba un paseo militar, una hegemonía aplastante que borrara al resto de competidores del mapa, y en lugar de eso, hemos visto a un Wacker que sufre más de la cuenta. No podemos olvidar, por mucho que el departamento de comunicación del club intente enterrarlo en el olvido, la bochornosa eliminación en la TFV-Kerschdorfer Tirol Cup. Caer ante el SV Zams, un equipo de una categoría inferior, es una mancha que ninguna victoria liguera contra equipos de pueblo podrá borrar. Ese día se vio la verdadera cara del 'Wunderkind': un técnico superado por la realidad del fútbol de barro, incapaz de motivar a sus estrellas ante el humilde muro defensivo de un equipo que, sobre el papel, no debería haberle aguantado ni veinte minutos. Schall se ha encargado de vender un sistema táctico que define como vanguardista, pero para los que llevamos décadas analizando el fútbol austriaco, sus ideas no son más que una copia reciclada de conceptos pasados de moda. Habla de presión asfixiante y transiciones rápidas como si hubiera inventado el fuego, cuando no es más que un eco tardío de lo que otros hicieron mejor hace diez años. El tan mentado 'sistema revolucionario' termina siendo un fiasco táctico que no ha traído ni un solo gramo de la supuesta innovación que el mánager prometía traer de su etapa con la albiceleste argentina. Hasta ahora, el experimento Schall es más un producto de relaciones públicas que una realidad deportiva sólida. Y si entramos en el análisis individual, el fracaso es aún más evidente. Schall no ha sido capaz de sacar el máximo provecho de su jugador franquicia, Marko Popović. Un delantero de su jerarquía, que en cualquier otro esquema sería el máximo goleador del torneo caminando, aquí parece un alma en pena, habiendo marcado apenas 5 goles en 10 partidos disputados. Es alarmante ver cómo el sistema de Schall asfixia el talento de su mejor atacante. El Wacker ha tenido la inmensa fortuna de que el checo Denis Budinský haya sorprendido con 11 goles, convirtiéndose en el máximo anotador de la liga casi por accidente, ocultando con sus estadísticas individuales las carencias de un esquema que no genera ventajas para sus arietes. Por último, y quizás lo más hipócrita de todo este asunto, es el constante pregón de Schall sobre favorecer la cantera. Sus palabras chocan de frente con su obsesión por reforzar el equipo con jugadores externos que terminan quitando el lugar y el aire a los jóvenes de Innsbruck. Si lo que realmente se busca es un proyecto donde la cantera brille, jugadores de la casa como Gabriel Papic, Moritz Damm, Felix Gräf, Florian Meyer y Diar Haliti deberían ser la base innegociable del equipo junto a Popović. Sin embargo, vemos cómo Schall sigue buscando diamantes en el extranjero mientras ignora el talento que tiene bajo sus pies. Parece que Matthias Schall aún no sabe lo que quiere. Habla de una táctica que no estamos viendo, de un proyecto de cantera que no prioriza a las máximas promesas locales y de un ilógico sueño de conquistar Austria y Europa cuando todavía están atrapados en el quinto nivel del fútbol nacional. La fama es un plato caprichoso, y a este paso, a Schall le durará mucho menos de lo que espera. Esperemos que el largo invierno del Tirol le ayude a aclarar sus ideas y a bajarse del pedestal, por el bien de la salud institucional del Wacker Innsbruck." Matthias terminó de leer la nota y dejó la tableta sobre la mesa de luz. Se quedó mirando el techo de la habitación durante unos minutos, dejando que las palabras de Gruber decantaran en su mente. Lejos de enfurecerse o sentir el impulso de llamar a Martin Busch para quejarse por el tono del periodista, Matthias cerró los ojos y dejó escapar un suspiro de resignación reflexiva. Se tomó la crítica con una calma que habría sorprendido al propio Gruber. Por dentro, Schall no podía evitar reconocer que el periodista, a pesar de su tono cargado de veneno y amarillismo mediático, señalaba los mismos puntos ciegos que él mismo había analizado con su cuerpo técnico apenas unos días atrás. La falta de gol de Popović, la dependencia estadística de Budinský y el equilibrio siempre precario entre fichar calidad externa y promover la cantera local eran fantasmas que recorrían su propia libreta de notas. "Interesante" —pensó Matthias, mientras se acomodaba para intentar dormir—. "Gruber ve las grietas, pero no entiende la arquitectura. Ve los fallos, pero ignora el proceso de reconstrucción". Sabía que para los medios de comunicación, el resultado inmediato era el único juez, mientras que para él, el invierno era el laboratorio donde esas mismas debilidades se convertirían en fortalezas. La columna de LAOLA1 no era más que un recordatorio de que en el fútbol profesional, el silencio solo se compra con victorias aplastantes. Mañana, contra Serbia, tendría la primera oportunidad de demostrar que su "fiasco" táctico tenía más futuro que la tinta ácida de Lukas Gruber. Apagó la luz y, por fin, el sonido del Báltico se convirtió en el único ruido de la habitación.
  2. Otra vez la burra al trigo. Actualizo los peaks y algunos datos. 4/11 84.909 al lanzamiento 21/12 52.904 (disminución máxima de un Domingo del 38 % desde el lanzamiento) 04/01 57.235 en las fiestas. 11/01 58.003 el mejor desde Diciembre a esta parte. Las reseñas, paso de un bajo histórico de 18 % positivo a actualmente ubicarse en un 29 % sobre 26.327 reseñas siguiendo estables. Ahora comparando con su antecesor los promedios que marcan tendencia (cuanta gente juega por día en promedio en todos los horarios algo así) FM 26 35.571 aumento 2.3% FM 24 17.153 aumento 1.8% Y en cuanto a Peak maximo de los últimos 30 dias. FM 26 58.007 aumento 0.4% después de estar en negativo la semana pasada FM 24 26.592 aumento 8.4% Parece que Enero es un buen mes para jugar cualquier FM
  3. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Kapitel 10: Der lange Winter (Capítulo 10: El largo invierno) Teil 65: Polnische Horizonte (Parte 65: Horizontes polacos) En Gdynia, Polonia El amanecer del miércoles 15 de noviembre en el Aeropuerto de Innsbruck no trajo consigo la calidez del sol, sino un viento gélido que bajaba de las cumbres, recordando a todos los presentes que el invierno ya no era una amenaza lejana, sino una realidad palpable. Para Matthias Schall, las cuarenta y ocho horas de descanso tras el agotador balance técnico del Wacker habían pasado como un suspiro, un breve interludio de paz hogareña junto a Ángeles que ahora quedaba atrás. Mientras observaba el vapor de su propio aliento en el aire frío de la terminal, Matthias sintió cómo el chip de entrenador de club se desactivaba para dar paso a la solemne responsabilidad de representar a una nación entera. El destino era Gdynia, en la costa báltica de Polonia, donde la selección Sub-18 de Austria se enfrentaría a una prueba de fuego que definiría no solo el futuro de una generación, sino la validez del método Schall a nivel internacional. La expedición partía temprano con una mezcla de rostros nuevos y una ambición que desbordaba las maletas. El reto era mayúsculo: la primera ronda preliminar del Campeonato Europeo Sub-19 de la UEFA. Aunque técnicamente Schall comandaba una Sub-18, la competición exigía medirse contra los mejores del continente en la categoría inmediata superior. El sorteo no había sido benévolo, encuadrando a Austria en el Grupo 4 junto al anfitrión Polonia, la siempre competitiva Serbia y una Ucrania que, históricamente, siempre presenta bloques físicos y talentosos en categorías juveniles. El ambiente en la delegación era de concentración absoluta; el "efecto Schall" ya se sentía en el comportamiento profesional de los jóvenes, quienes caminaban por la terminal con la seriedad de veteranos que van a una guerra deportiva. La convocatoria, decidida con una antelación casi quirúrgica, presentaba una renovación casi total respecto a la exitosa campaña del mes pasado con la Sub-17. Solo cuatro nombres sobrevivían a la barrera generacional y a la exigencia del técnico para mantenerse en la lista, convirtiéndose en los pilares sobre los cuales se debía transmitir la filosofía de juego. El defensor central Adem Mustafic, un prodigio de 15 años del Austria Wien; el pivote organizador Philipp Maybach, también de 15 años y joya del SK Rapid; y los delanteros Jovan Zivkovic y Phillip Verhounig, ambos de 17 años y pertenecientes al SK Rapid y RB Salzburg respectivamente. Estos cuatro jugadores no solo representaban la calidad técnica, sino la memoria táctica de lo que Matthias quería plasmar en el césped polaco: un fútbol de posesión, presión asfixiante y transiciones letales. Sin embargo, lo que más llamaba la atención de la prensa especializada y de los ojeadores internacionales que ya empezaban a seguir la pista del técnico argentino-austriaco era la osadía de la lista. Schall había incluido a seis jugadores de apenas 14 o 15 años en una competición Sub-19. Esta apuesta por el talento precoz sobre la experiencia física era una declaración de intenciones. Nombres como Matteo Maric, Noah Krier, Eaden Roka, Filip Aleksić y Loris Husic completaban un grupo que, sobre el papel, parecía estar en desventaja física, pero que en el tablero de Matthias prometía una superioridad técnica abrumadora. La mirada del mánager estaba puesta en el futuro, en la construcción de ese soñado Wunderteam que Austria anhela recuperar, pero sin renunciar ni por un segundo a la competitividad del presente inmediato. Plantilla Austria Sub 18 La distribución de los jugadores por clubes también narraba una historia de hegemonía compartida. El RB Salzburg y el Austria Wien lideraban la aportación con cuatro jugadores cada uno, seguidos de cerca por el SK Rapid y el SK Sturm Graz con tres representantes por cabeza. Esta amalgama de las mejores academias del país garantizaba que los jugadores llegaran con una base táctica sólida, aunque el toque internacional lo ponía Loris Husic, el mediocentro organizador que militaba en el TSV 1860 München, siendo el único "extranjero" del grupo. Para Schall, no importaba de dónde vinieran, sino hacia dónde querían ir: el objetivo era asimilar en tiempo récord un sistema complejo que no permitía fisuras ante rivales de la talla de Serbia o Ucrania. La gran incógnita que flotaba en el aire de Gdynia, mientras la selección aterrizaba en tierras polacas, era si el sistema de Schall sobreviviría a la ausencia de sus anteriores figuras. En la brillante experiencia con la Sub-17 de hace un mes, donde Austria arrasó con 24 goles a favor en tres partidos, el técnico contó con talentos diferenciales como Tristan Osmani, Valentin Sulzbacher y, sobre todo, la magia de Paul Wanner. Ahora, sin esos nombres propios que solucionaban partidos por sí solos, el fútbol austriaco se preguntaba si el proyecto era lo suficientemente robusto como para que los nuevos apellidos se amoldaran y mantuvieran el nivel de excelencia. ¿Era el sistema el que hacía brillar a los jugadores, o fueron los jugadores los que hicieron parecer al sistema infalible? Schall sonreía para sus adentros; él conocía la respuesta, pero el campo sería el único juez válido. El objetivo de mínima fijado por la federación era terminar entre los tres primeros del grupo para asegurar el pase a la siguiente ronda, pero todos en el staff sabían que Matthias no se conformaría con un tercer puesto. Su mentalidad competitiva, forjada en la exigencia de resucitar a un gigante dormido como el Wacker, lo impulsaba a querer ganar cada minuto, cada duelo y cada partido. La jerarquía de los rivales en Polonia era sensiblemente superior a lo enfrentado anteriormente en Bulgaria, pero para Schall, eso solo significaba que el aprendizaje sería más profundo. El grupo de jugadores, sentados en el autobús que los llevaba desde el aeropuerto al hotel de concentración, escuchaba las primeras indicaciones del técnico sobre la importancia de la adaptación al clima y al césped polaco, que se preveía pesado y húmedo. Las tierras polacas, con su historia de resistencia y lucha, se preparaban para ser el escenario donde el proyecto de Matthias Schall en las categorías menores de la selección austriaca debía confirmarse o reevaluarse. No había margen para el error en un torneo de formato tan corto y explosivo. Cada entrenamiento en Gdynia sería una pieza más en la construcción de esa identidad que Schall quería impregnar en el ADN del fútbol austriaco: un estilo que no teme a la juventud, que respeta el balón y que busca el arco rival con una voracidad casi obsesiva. Mientras el sol se ocultaba tras el horizonte del mar Báltico, Matthias cerraba su libreta en su habitación de hotel, listo para que el sábado comenzara la verdadera función. El largo invierno apenas comenzaba, pero el fuego competitivo de Schall prometía mantener a Austria más viva que nunca.
  4. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Kapitel 10: Der lange Winter (Capítulo 10: El largo invierno) Teil 64: Büros im Tivoli (Parte 64: Oficinas en el Tivoli) En Innsbruck, Austria El invierno en el Tirol no solo se manifiesta con la nieve que comienza a decorar las cumbres del Patscherkofel; también se siente en el silencio sepulcral de los pasillos del Tivoli Neu cuando el primer equipo descansa. Mientras Matthias Schall disfrutaba de sus primeras horas de desconexión total junto a Ángeles, lejos de los mapas de calor y las planillas de ojeo, la actividad en las plantas superiores del estadio no se detenía. El lunes 13 de noviembre amaneció gélido, pero el calor de las cifras y los proyectos mantenía encendida la llama en el despacho presidencial. Gerhard Stocker, el hombre que ha navegado las tormentas más oscuras de la historia reciente del club, se encontraba sentado tras su escritorio de madera maciza. Frente a él, los informes exhaustivos que Schall y Martin Busch habían entregado tras doce horas de cónclave técnico. El documento era una radiografía perfecta, casi obsesiva, de cada rincón deportivo de la institución. En ese momento, Peter Margreiter cruzó el umbral de la oficina, cerrando la puerta tras de sí con una suavidad que denotaba la importancia del momento. Stocker levantó la vista, señaló el grueso fajo de papeles y, con una voz cargada de una mezcla de alivio y orgullo, se dirigió a su mano derecha: —Peter, mira esto. Es exactamente lo que siempre soñamos para el Wacker. La estructura integral del club finalmente está funcionando, no como parches aislados, sino como un engranaje perfecto. Estos informes no son solo números; son los primeros esbozos de un éxito que antes solo podíamos imaginar. La llegada de Matthias y su equipo ha sido, sin lugar a dudas, el mayor acierto de mi gestión. Margreiter se acercó y tomó asiento, asintiendo con gravedad. Él mejor que nadie conocía el peso que Stocker había cargado sobre sus hombros durante los años de vacío. —Así es, Gerhard. Estamos experimentando un crecimiento orgánico en todos los frentes. En lo deportivo, el dominio es absoluto y, lo que es más importante, es coherente en todas las categorías. Al finalizar esta primera rueda, el FC Wacker Innsbruck lidera la Hypo Tirol Liga con una ventaja de seis puntos sobre el Mayrhofen. Pero no se detiene ahí: el equipo B supera por dos puntos al Schwaz Sub-19 en la Klasse 1 Oeste, el equipo C está en la cima de la Landesklasse 5 Central por encima del FC Rotenberg, y el "Der Club" ha tenido un desempeño perfecto, con siete puntos de distancia sobre el Reichenau en la Youth League Tyrol. Schall no solo ha ganado partidos; ha creado una cultura ganadora en toda la pirámide. Peter hizo una pausa, cambió el tono a uno más técnico y continuó desglosando la salud de la institución, algo que en el Wacker siempre había sido el talón de Aquiles. —En el aspecto económico, las noticias son igualmente alentadoras. Estamos mucho mejor de lo que nuestras proyecciones más pesimistas sugerían. Iniciamos este proceso con un balance de 265.000 euros y hoy, tras meses de gestión austera y éxitos deportivos que atraen interés, el saldo arroja 431.458 euros. La deuda es el dato más revelador: de aquel total inicial de 1.900.000 euros, de los cuales quedaban 1.200.000 por pagar al llegar Matthias, hoy hemos logrado reducirla a un millón redondo. Lo más increíble, Gerhard, es que estamos estrictamente dentro de nuestro presupuesto salarial, incluso con el margen que Schall ha solicitado para sumar esos nuevos talentos que Busch tiene en carpeta. Stocker cerró los ojos por un segundo, permitiéndose disfrutar del momento. Por primera vez en años, el club no estaba al borde del abismo, sino mirando hacia las alturas. Sin embargo, tras la felicidad asomaba una determinación que Peter conocía bien. —Tenemos un club ordenado, Peter. Como hace décadas que no sucedía. Y precisamente porque tenemos en Schall a un gran capitán capaz de mantener el barco a flote bajo cualquier clima, creo que es el momento de acelerar los pasos. Podemos seguir avanzando con la venta del club. Siento que es el momento de concretar el relevo; esto se ha estado dilatando demasiado y la incertidumbre, aunque ahora esté camuflada por los resultados, nunca es buena consejera. Peter lo miró con sorpresa y una sombra de tristeza en los ojos. No esperaba que el éxito deportivo acelerara el deseo de salida del presidente. —Gerhard, ¿estás realmente seguro? —preguntó Margreiter—. Después de tanto barro, de tantos años de pelear contra fantasmas y deudas... ahora que por fin llegan los buenos momentos, ¿vas a dejar todo en manos de otros? ¿No quieres disfrutar de la cosecha? Stocker se reclinó en su silla, mirando hacia la ventana donde las primeras sombras del invierno se alargaban sobre el césped del estadio. —Así es, Peter. Estoy cansado. Mi lealtad al Wacker ha sido total, pero ahora necesito disfrutar de mi familia, de mis nietos. Siento que hemos dado más que suficiente y que mi misión de estabilizar el corazón del club está cumplida. Dejarlo en manos de otros ahora que está sano es la decisión más responsable, no un abandono. —Pero Gerhard —insistió Peter—, todavía no hemos recibido una oferta que cumpla con todos los requisitos de ética y visión que buscamos. ¿Por qué piensas que llegará justo ahora? Stocker esbozó una sonrisa enigmática y se inclinó hacia adelante, bajando el tono de voz. —Ofertas hemos tenido muchas, Peter, tú lo sabes. Pero mi condición es innegociable y eso es lo que ha espantado a los especuladores. Los nuevos dueños deben firmar un contrato vinculante donde se estipule que Matthias Schall será el encargado absoluto de todas las decisiones deportivas importantes. Los inversores deberán limitarse exclusivamente a lo económico y administrativo. Ese "blindaje" a Matthias es lo que ha hecho fracasar varias negociaciones, porque muchos quieren venir aquí a jugar a ser mánagers. Gerhard hizo una pausa dramática antes de revelar la noticia que guardaba con celo. —Sin embargo, tengo al menos cinco grupos interesados que han aceptado sentarse a hablar bajo esas condiciones. Me reuniré con ellos en los próximos días de forma secreta. Pero escúchame bien, Peter: esto queda estrictamente entre nosotros. No quiero que Matthias se entere ni que se sienta abrumado por rumores de pasillo. Él debe seguir concentrado en sus tácticas, en sus viajes con la selección y en su familia. Le informaremos solo cuando tengamos algo sólido, algo que garantice que su proyecto no será tocado. La oficina quedó en silencio. El destino del Wacker Innsbruck estaba a punto de entrar en una fase crítica, una donde la oficina técnica de Schall y la oficina presidencial de Stocker caminaban sobre líneas paralelas que, tarde o temprano, estaban destinadas a converger en un cambio de era.
  5. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequ.eño Toni) . Zwischenspiel 8 – Das Vergnügen der Fundamente (“Interludio 8 – El placer de los cimientos”) En algún lugar de Argentina. Estamos en épocas de fiestas, un tiempo de pausa para el mundo, pero un momento de ebullición para la imaginación. Mientras disfruto de unos diez días de vacaciones, el universo del Football Manager y la historia de Matthias Schall no conocen el descanso. Hay algo en el silencio de los días libres que invita a sumergirse con más fuerza en los números, en las planillas y en el destino de esos jóvenes que visten la verdinegra. Ha llegado el final de la primera rueda de la primera temporada, y con ese hito, desembarco en la que es, tal vez, la parte que más me apasiona de este juego y de mis relatos: el análisis visceral de la plantilla. Disfruto perderme en el examen de los rendimientos, en el estudio de los promedios y en la danza de los posibles fichajes. Es ese rompecabezas de buscar la pieza exacta para reforzar la estructura lo que ha conquistado mi corazón y mi mente a lo largo de los años. No es solo un juego de fútbol; es un ejercicio de ingeniería emocional y táctica. La historia me atrapa cada día más, especialmente cuando los resultados no son los buscados o esperados. Es curioso cómo las frustraciones, como ese empate agónico ante el Oberperfuss o la caída en Copa, actúan como el combustible que alimenta el motor, haciéndolo subir de revoluciones y obligándome a buscar nuevas soluciones. Pero la partida también está llena de éxitos imperceptibles, esos que no siempre ocupan los titulares de LAOLA1. Me refiero a la alegría silenciosa de ver cómo los juveniles progresan, cómo piden paso con la fuerza de su talento y cómo obligan al mánager a enfrentarse al hermoso desafío de encontrar el lugar y el momento oportuno para que cada uno brille. Es una responsabilidad que disfruto, una construcción de identidad que va más allá de un simple marcador de domingo. El añadido de que nuestro Matthias afronte ahora el reto de las selecciones menores austriacas eleva la apuesta. La planificación se vuelve macroscópica, los desafíos se multiplican y, de repente, me encuentro viviendo una nueva historia dentro de otra. Es como un fractal de pasiones: el microclima del Wacker y el macrocosmos del "Wunderteam" nacional. Por lo pronto, sigo disfrutando de mi parte de las fiestas, de estas mini vacaciones y de este relato que ya no es solo mío, sino también de Matthias. A mi edad, poder dedicarle tiempo a este placer indescriptible de crear, gestionar y soñar a través de una pantalla y una hoja en blanco es, sin duda, un regalo que agradezco cada día. La segunda rueda espera, pero el invierno será largo y lleno de planes.
  6. Hola Jorgebigot14 no creo que el juego del equipo funcione tan bien y que Matthias este precisamente conforme, al Wacker le falta mucho por crecer y mejorar. Seguramente esos buenos rendimientos se deba a una calidad de los jugadores superior al nivel en el que están. Como dices ahora se vienen unas vacaciones y después una nueva pretemporada, casi cuatro meses sin partidos oficiales, seguramente Schall para tener a todos los jugadores en forma programar una catarata de amistosos entre Enero y Marzo para evitar que lo que comentas suceda. Gracias por pasar y no olvides tomarte tu cerveza saludos.
  7. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 11 – Stürmer (Parte 11 – Delanteros) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria El momento tan esperado finalmente había llegado. Tras doce horas de inmersión total en las tripas estadísticas y tácticas del club, el aire en la sala de reuniones se sentía denso pero cargado de una satisfacción eléctrica. A través de los ventanales, la noche ya se había adueñado de las cumbres de Innsbruck, y las luces de la ciudad comenzaban a titilar como pequeños diamantes sobre la nieve. El staff, a pesar del agotamiento visible en sus posturas, mantenía el buen ánimo; la promesa de los días libres y la certeza de haber realizado una tarea necesaria para el éxito del proyecto les devolvía la sonrisa. Matthias tomó una botella de agua, le dio un sorbo largo y profundo, y luego miró a su equipo con un gesto de orgullo. —Vamos, señores, el último esfuerzo —dijo con voz clara, rompiendo el silencio—. Analicemos a los Stürmer, nuestros delanteros. Es el último informe, la pieza que completa el rompecabezas. Después de esto, la oficina queda bajo llave hasta el miércoles. Kevin Honmann se acomodó los anteojos y, con una sombra de preocupación que contrastaba con el optimismo general, inició su reporte sobre el primer equipo. —En la punta de lanza, la situación es de claroscuros, Matthias. Popović es nuestro titular y el hombre sobre el cual decidimos cimentar este proyecto ofensivo. Su arranque de temporada fue fulminante, demostrando por qué tiene la jerarquía que tiene, pero actualmente no está atravesando su mejor momento. Se le nota ansioso frente al arco. No me cabe duda de que es el mejor jugador que tenemos en la posición, pero mi prioridad para el invierno es encontrar la tecla psicológica para que recupere la confianza perdida. Por otro lado, tenemos a Meyer. Es joven, espigado y posee un potencial físico y técnico que nos ilusiona a todos, pero como suplente no ha sabido capitalizar del todo las oportunidades que le dimos. Está claro que es un proyecto al que debemos esperar; tiene mucho margen para crecer. A pesar de este bache, sigo creyendo que tenemos un dúo de jerarquía para la categoría. Confío plenamente en que la segunda rueda nos devolverá su mejor versión. Daniel Iril se puso de pie, estirando la espalda antes de hablar sobre los delanteros de la Klasse 1 West (T). —En el Wacker B la situación es más estable —explicó Daniel—. Dombrowski, nuestro titular, ha demostrado que está listo si el primer equipo lo necesita de manera ocasional. Ha marcado una buena cantidad de goles y su rendimiento general ha sido muy sólido. Su techo es su potencial, que sabemos que es limitado, pero cumple con creces su rol de referente en el filial. En cambio, Lamprecht ha sido el suplente. Sus números no son malos si consideramos los minutos disputados, pero siendo pragmático, creo que no tiene un futuro real en nuestra estructura superior. Mi recomendación es que baje al equipo C para la segunda rueda; allí tendrá más minutos y nos servirá para foguear a otros. Fernando Pino, desde el equipo C, tomó la palabra para profundizar en el movimiento de piezas. —En la Landesklasse 5 Central, el titular ha sido Nikolić. Llegó como un fichaje estratégico esta temporada, pero entre las lesiones inoportunas y sus constantes convocatorias con la selección Sub-19 de Bosnia, le ha faltado regularidad. Jugó poco, pero la calidad que destila cuando toca el balón me hace pensar que está preparado para dar el salto al equipo B, independientemente de que sus estadísticas actuales sean bajas por la falta de minutos. Su suplente, Kerschbaumer, terminó teniendo más chances de las previstas por las ausencias de Nikolić y aportó goles importantes, pero en mi planificación para la segunda rueda lo veo más como una pieza de recambio. Andreas Herzog, fiel a su estilo punzante y sin concesiones, cerró el análisis de las categorías inferiores. —En "Der Club", Leitner ha inflado las redes —dijo Andreas encogiéndose de hombros—. Ha marcado muchos goles y su nivel de juego ha sido alto. Se percibe algún deje de potencial interesante en sus movimientos, pero no nos engañemos: no creo que estemos ante el "delantero del futuro" que el club necesitará en niveles más altos. Veremos cómo evoluciona en la segunda vuelta, pero mantengo mi escepticismo profesional. Carsten Scholz soltó una carcajada antes de intervenir, enderezándose en su silla. —¡Por fin! Parece que después de todo sí voy a ganarme el sueldo hoy —bromeó Carsten, despertando risas generales—. Tengo noticias de los cedidos. Radovanović, a quien enviamos al BNZ Tirol Sub-19, ha sido una alternativa recurrente pero no ha logrado afianzarse como titular indiscutido. Su rendimiento ha sido aceptable, cumple, pero en los informes de seguimiento le veo poco futuro dentro de nuestra estructura a largo plazo. Es un jugador útil para el mercado, nada más. Martin Busch, el director deportivo, cerró su carpeta azul y aportó la visión del mercado. —Para este invierno no tenemos nada en el radar inmediato en cuanto a delanteros. La red de ojeo tiene un par de nombres interesantes, pero para incorporarse recién dentro de 18 meses. Así que, muchachos, entre las subidas y bajadas de jugadores que han propuesto, deberán adaptarse y sacar lo mejor de lo que ya tenemos en casa. Matthias cerró su notebook y su libreta con un sonido seco que marcó el final de la jornada. Se quedó un momento en silencio, procesando la información del último bloque. —Hagamos el balance final de los Stürmer —concluyó Matthias—. Tenemos tres jugadores con potencial B o superior y tres con calidad C o superior. Es curioso; es la única posición donde la mayoría está rindiendo un escalón por debajo de su capacidad real, al contrario del resto del equipo donde todos parecen haber superado sus límites. Estamos bien cubiertos en cuanto a nombres, pero en la pretemporada invernal tendremos que analizar seriamente si nuestra táctica está asfixiando a los delanteros o si son ellos los que no terminan de amoldarse al sistema de presión alta. Es un debate que dejaremos para el miércoles. Schall se puso de pie y abrió los brazos, abarcando a todo su equipo. —Los felicito. Hemos trabajado de manera impecable durante doce horas. Este resumen de la Hinrunde es el mapa que nos llevará al éxito en mayo. Ahora, vayan a casa, abracen a sus familias y disfruten de estos dos días de descanso. Se los han ganado con creces.
  8. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 10 – Linkesaussen (Parte 10 – Extremo zurdo) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria Matthias dejó el celular sobre la mesa de madera tras confirmar con un rápido mensaje a Ángeles que no tardaría mucho más. La luz del atardecer en Innsbruck comenzaba a teñirse de un violeta profundo, filtrándose por las ventanas de la sala de reuniones de la oficina técnica del Wacker. El aroma a yerba mate, ya lavada pero aún reconfortante, impregnaba el aire mientras el staff terminaba de acomodarse. Schall cebó el último de la tarde, aspiró con fuerza el sonido característico del final del termo y, con una sonrisa de satisfacción contenida, barrió la sala con la mirada. —Bueno, señores —comenzó Matthias, su voz resonando con la autoridad tranquila de quien sabe que el proyecto avanza según lo previsto—. Vamos por los Linkesaussen o extremos zurdos. Ya estamos llegando al final de este balance de la primera rueda. Es una posición que en nuestro esquema de 4-2-3-1 es vital; no solo para ensanchar el campo, sino para lastimar por dentro cuando los laterales doblan. Kevin Honmann, con su habitual rigor táctico y los ojos fijos en la pantalla del portátil que proyectaba los mapas de calor, tomó la palabra para desglosar el rendimiento en el primer equipo. —En el primer equipo la jerarquía está clara, Matthias. Katić es nuestro titular indiscutible. No solo hablamos de números, que ya de por sí son imponentes en cuanto a goles y asistencias, sino de la naturaleza de su impacto. Lo que más destaco de nuestro canterano es su resiliencia y su capacidad de aparecer en los momentos donde las papas queman. Cuando el equipo se bloquea o el rival se encierra, él pide la pelota. A su edad, esa madurez emocional es algo fuera de serie. Es un jugador que siente los colores y eso se nota en cada sprint de regreso. Kevin hizo una breve pausa para cambiar la diapositiva y mostrar las estadísticas de rotación. —Su suplente ha sido Funke. En condiciones normales y en casi cualquier otro equipo de la Hypo Tirol Liga, Funke sería titular indiscutido. No ha desentonado en absoluto; su rendimiento ha sido consistentemente bueno y nos da una variante de desborde más clásico. Mi única preocupación real con él es que los informes de los preparadores sugieren que podría estar tocando su techo en cuanto a potencial. Sin embargo, para los objetivos inmediatos de ascenso, es una dupla de plenas garantías. No tenemos grietas ahí. Daniel Iril, el entrenador del equipo B, carraspeó y revisó sus notas antes de continuar con el informe de la Klasse 1 West (T). Su rostro reflejaba una mezcla de orgullo y pragmatismo. —Lo que está pasando en el B con los extremos es, sinceramente, de otro planeta —dijo Daniel con entusiasmo—. Filbert ha sido nuestro titular y lo que ha hecho este chico con las estadísticas ha sido increíble. Ha sumado 20 contribuciones de gol en lo que va de la primera rueda. Es un rendimiento superlativo, una pesadilla constante para los laterales derechos de la liga. Al igual que Funke, parece tener un techo cercano en su potencial, pero mientras siga rindiendo a este nivel, debe seguir siendo el dueño absoluto del puesto. Matthias asintió, anotando el nombre de Filbert. Daniel continuó, permitiéndose una pequeña sonrisa antes de mencionar al suplente. —Luego tenemos a Kokosadze. Como dato anecdótico, muchachos, es un clon de Mbappé. Y no lo digo por su forma de jugar, que es más de asociación, sino por su rostro; a veces me confundo cuando lo veo entrar al campo, realmente el parecido es asombroso. Llegó gratis esta temporada y ha sido un acierto total de la dirección deportiva. Ha logrado 16 contribuciones de gol saliendo la mayoría de las veces desde el banco. Eso lo dice todo. Además, a diferencia de Filbert, él sí parece tener un margen de crecimiento muy alto. Estoy más que conforme con lo que tengo a disposición. El ambiente en la sala era de optimismo. El sistema de captación estaba funcionando. Fernando Pino, a cargo del equipo C en la Landesklasse 5 Central, tomó el relevo para cerrar el análisis de la estructura interna. —En el equipo C, la situación es de transición —explicó Fernando—. Gallei ha rendido bien, no tengo quejas sobre su entrega o sus actuaciones como titular en el nivel 11. Sin embargo, siendo honestos y mirando hacia el futuro del club, no creo que tenga el potencial necesario para escalar en la estructura del Wacker. Por su edad y momento, una cesión en la segunda rueda le favorecería mucho para que pueda jugar con menos presión y seguir desarrollándose. —¿Y quién cubriría ese hueco? —preguntó Matthias, arqueando una ceja. —* Šubara, sin duda* —respondió Fernando con firmeza—. Lo fichamos esta temporada para fortalecer la cantera y ha sido otro gran acierto. Tiene un potencial sumamente interesante, una zancada potente y buen centro. Creo que está listo para asumir la titularidad en la segunda rueda y ver hasta dónde puede llegar bajo fuego real. Andreas Herzog, que seguía de cerca la evolución del equipo afiliado, intervino para aportar la visión externa. —Bueno, esta vez ni bien ni mal —dijo Andreas encogiéndose de hombros—. Beckmann ha sido el hombre en la posición en Der Club y ha cumplido con actuaciones correctas. No es un jugador que te vaya a ganar un partido solo, ni destaca por tener un gran potencial de estrella, pero tampoco es alguien a quien debamos descartar de forma aventurada. Es un cumplidor. Lo seguiremos observando de cerca en la segunda rueda para ver si hay algún salto de calidad oculto. Matthias se recostó en su silla, observando a Carsten, el jefe de ojeadores, que se mantenía inusualmente callado, casi adormecido por la sucesión de datos positivos. —Carsten, te pido que no te duermas —bromeó Matthias, despertando una pequeña risa general—. Realmente has tenido una tarde muy tranquila, casi sin informes porque los chicos están rindiendo, pero como verás, al finalizar la temporada con las posibles bajas y cesiones, parece que tendrás mucho más trabajo. Martin Busch, el director deportivo, se inclinó hacia adelante con un brillo de complicidad en los ojos y una carpeta azul bajo el brazo. —Sí, Matthias —afirmó Martin con seguridad—. Tengo la última joya para nuestra corona. No es tan desequilibrante como nuestro mediapunta estrella, ni tiene el despliegue físico de nuestro central zurdo, pero es un joven de 16 años que está a un solo paso de sumarse a nuestra disciplina. Es un perfil de "proyecto a largo plazo". Creo que podría encajar perfectamente en el equipo C para cubrir la posible marcha de Gallei cedido y empezar a formarse bajo nuestra metodología desde abajo. Matthias cerró su libreta con un golpe seco pero satisfecho. —Excelentes noticias. Repasando el panorama, tenemos tres jugadores con potencial B o superior y tres con calidad actual C o superior en la estructura. Estamos en el camino correcto, más aún sabiendo que tendremos un refuerzo joven para ir fogueando. Vamos, muchachos... el último informe, el último esfuerzo de este resumen de la primera rueda y podrán disfrutar de dos merecidos días libres antes de que el invierno nos obligue a encerrarnos en el gimnasio.
  9. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 9 – Rechtsaussen (Parte 9 – Extremo diestro) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria El reloj en la pared de la sala de juntas marcaba el avance implacable de la tarde. Matthias, notando las ojeras y el ligero letargo en los movimientos de su staff, decidió inyectar una dosis de energía pragmática. Se puso de pie, ajustó su postura y con un tono alentador pero firme, lanzó un desafío al grupo: —Vamos apurando el paso sin perder la precisión quirúrgica que nos caracteriza. Solo nos faltan tres informes para cerrar este ciclo de análisis. Si terminamos con la calidad que espero, les daré el lunes y el martes libre para que recarguen pilas con sus familias. Ahora, pongamos el foco en los Rechtsaussen, nuestros extremos diestros. Es el momento de evaluar nuestra capacidad de desborde y profundidad. Kevin Honmann tomó el mando y proyectó los datos del primer equipo en la pantalla gigante. La luz azulada de los gráficos iluminó su rostro mientras señalaba los picos de rendimiento. —Hablar de nuestra banda derecha en el primer equipo es hablar de Canpolat —comenzó Kevin con entusiasmo—. Ha sido una revelación absoluta y, sin duda, otro de los grandes aciertos de gestión de Martin Busch. Lo fichamos libre y gratis con solo 16 años, y lo que ha hecho en el campo es impropio de su edad. Su madurez táctica, su capacidad para decidir bajo presión y su aporte directo en goles y asistencias han subido el listón de exigencia para toda la plantilla. Es, hoy por hoy, uno de los pilares maestros sobre los que debemos cementar nuestro proyecto de ascenso. Su suplente, Tarhan, es el complemento ideal. Aunque su techo de potencial no parece ser tan alto como el de Canpolat, posee una calidad actual indiscutible. Es cierto que las lesiones le han robado minutos, pero cada vez que ha pisado el verde, no solo no ha desentonado, sino que ha aportado soluciones. Estoy sumamente conforme con esta dupla; tenemos desequilibrio y seguridad. Daniel Iril, motivado por la promesa del descanso, se puso de pie con agilidad para presentar el informe del Wacker B. —En nuestro segundo equipo, Bülbül ha sido el dueño de la banda y sus números son, francamente, de escándalo —explicó Daniel mientras señalaba las estadísticas de regates completados—. Ha sido una pesadilla constante para las defensas rivales gracias a su doble amenaza: puede finalizar la jugada o asistir con la misma precisión. Es una alternativa real ante cualquier emergencia en el primer equipo, aunque, siendo realistas, no creo que su potencial le permita asentarse de forma definitiva en la élite. Su relevo ha sido el joven canterano Schmied. Aunque ha dispuesto de menos minutos y sus rendimientos, siendo muy buenos, estuvieron a la sombra del titular, sigo creyendo en su proyección. Schmied tiene ese fuego interno y un potencial que nos obliga a seguir buscando las mejores vías para su desarrollo competitivo. Desde el rincón del equipo C, Fernando Pino aportó su perspectiva, manteniendo el tono de competitividad interna. —En mi esquema, el titular indiscutido ha sido Zeba. Sus estadísticas son excelentes y su regularidad ha sido la base de nuestra ofensiva por derecha; creo que debe seguir en ese puesto. Sin embargo, comparto el diagnóstico de Daniel: no es un jugador para ilusionarse con un futuro profesional de alto vuelo. El contrapunto es Yiğitsoy, otro de los fichajes estratégicos de esta temporada. Aunque todavía le falta madurar su calidad técnica actual, su potencial es sumamente alentador. Ha rendido acorde a la media del club, pero su margen de crecimiento es lo que nos hace mantenerlo bajo la lupa. Llegó el turno de Andreas Herzog, quien con su habitual realismo crítico analizó la situación en "Der Club" (Sub-18). —Lo de Sabic no cambia mucho respecto a mis informes anteriores o a lo que venimos escuchando hoy —dijo Andreas con un deje de ironía—. Su rendimiento es sobresaliente en la categoría, pero su potencial es escaso. Tiene una calidad actual limitada que lo proyecta, a lo sumo, como un buen jugador del ascenso austriaco. No es un perfil para descorchar champán y brindar, pero cumple con su función de competir y empujar. Carsten Scholz simplemente hizo un gesto de negación con la cabeza: en esta posición no había jugadores cedidos que monitorear. Matthias se dirigió entonces al director deportivo. —Martin, ¿qué nos dicen los informes de búsqueda sobre esta posición? —Nada urgente por el momento, Matthias —respondió Busch consultando sus archivos—. Tenemos un par de nombres interesantes para el horizonte del verano de 2025, pero nada para este mercado de invierno. Aunque siempre es útil seguir inyectando sangre nueva a la estructura, parece que en los extremos diestros estamos razonablemente cubiertos en todos los niveles. Matthias cerró su libreta, procesando la información global antes de dar su conclusión final del bloque. —Es cierto, Martin, estamos cubiertos, pero ya sabes cómo funciona mi cabeza: en el fútbol nunca sobran jugadores de calidad. Necesitamos seguir anticipándonos al futuro. El balance nos deja con dos jugadores con potencial B o superior y tres con calidad C o superior. Cumplimos, pero no podemos dormirnos; hay que pensar en alternativas de relevo generacional. Matthias hizo una pausa y miró a sus compañeros con un brillo de satisfacción en los ojos. —Hay algo que me sorprende gratamente de todo este análisis que estamos haciendo. En casi todas las posiciones, tenemos rendimientos que están muy por encima de lo que marca el "valor de mercado" o el "futuro teórico" de nuestros jugadores. Eso es la prueba irrefutable de que nuestro modelo de entrenamiento y nuestra identidad táctica están funcionando. Estamos procesando el fútbol de una manera distinta a como lo hace el resto de Austria, exceptuando quizás a la élite de la Bundesliga. Ahí es donde marcamos la diferencia y donde construiremos el club que deseamos. ¡Ánimo, señores! Un último esfuerzo con los dos informes restantes y antes de las 20:00 horas nos vamos a casa con el deber cumplido.
  10. Bienvenido dankerlot a los Verrückte Köpfe, como tal tienes derecho a una cerveza, es lo menos por pasar a leer esta historia. Bueno creo que la historia me agrada y lleva como dices mucho de mi interior, seguramente es una de las que mas he disfrutado en estos 21 años. La verdad es que los seguidores no me preocupan, simplemente fue un comentario para destacar que aun no siendo popular me motiva y mucho mas que otras veces. Es mas te contare una infidencia, muchas veces prefería las historias limpias sin comentarios ya que antes y por suerte no ahora la gente pasaba por las historias o para figurar o peor aun para pedir o sugerir que pasaras por la suya y eso realmente me desmotivaba. Hoy por suerte tenemos los likes que pueden motivar al lector y sirven para los historiadores puedan sentirse leídos. Al ritmo que vamos faltara mucho para saber del futuro a mediano plazo de Matthias, pero si, en principio ira por la Sub 18 y Sub 17 y la idea a futuro claramente es formar ese Wunderteam versión 2.0 en la selección mayor. La cuestión es dentro de cuanto tiempo sera eso? pues no tengo respuesta, puede ser 2, 4 temporadas, se ira viendo. Tal vez el espejo donde Schall esta cimentando sus bases en lo internacional sea de la escuela de Pekerman o al menos algo similar en cuanto a construir bases que permitan después que jugadores y empleados participen activamente en la mayor. Saludos y gracias por pasar.
  11. Actualizo los peaks y aporto una reflexión para mi interesante. 4/11 84.909 9/11 82.358 16/11 76.631 23/11 68.759 (disminución del 19 % en menos de un mes) 30/11 59.435 (disminución del 31 % en un mes) 07/12 57.793 14/12 54.630 21/12 52.904 (disminución máxima de un Domingo del 38 % desde el lanzamiento) 28/12 54.662 04/01 57.235 el mejor en todo un mes casi seguramente con mucha relación a las fiestas y demás. Las reseñas, paso de un bajo histórico de 18 % positivo a actualmente ubicarse en un 29 % sobre 25.993 reseñas con una leve mejoría. Ahora el dato interesante, ya tenemos promedios que marcan tendencia (cuanta gente juega por día en promedio en todos los horarios algo así) FM 26 35.327 aumento 1.3% FM 24 16.949 aumento 1.1% Lo increíble que un juego viejo desgastado, inservible etc tenga la mitad casi exacta de jugadores promedio del nuevo juego estrella. Y en cuanto a Peak maximo de los últimos 30 dias. FM 26 57.235 disminuyo 1.0% FM 24 25.054 aumento 2.1%
  12. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Fan-Perspektive: Kult und schwarz-grüne Seele Ausgabe 1 – Der Soldat, den ich nie marschieren sah (Edición 1 – El soldado al que nunca vi marchar) En Innsbruck, Austria Nací en el año cero del desastre. 2002 no es para mí una fecha en un libro de historia, es mi propio código de barras. Mientras yo soltaba mis primeros llantos en una clínica de Innsbruck, el FC Tirol, el gigante que había encadenado tres títulos de liga consecutivos, exhalaba su último suspiro en los despachos de la Bundesliga. Por eso, mi relación con el Wacker es una herencia de sangre y relatos. Todo lo que sé de las noches de gloria, lo sé por los ojos cansados de mi abuelo y el orgullo intacto de mi padre. Ellos vieron el fuego; yo solo he visto las brasas, al menos hasta que Matthias Schall llegó para soplar sobre ellas. Hoy, en esta edición especial, quiero hablar de la columna vertebral de nuestra identidad. Un hombre que, según las crónicas que he heredado, no corría, sino que patrullaba. Hablo de Robert Wazinger, el "Soldado del Tivoli". Para mi generación, "Wazi" es un cromo antiguo, pero para la historia de este club, es el denominador común entre la gloria y el barro. He pasado noches enteras cruzando los datos que mi abuelo guardaba en recortes de prensa con los registros oficiales de la ÖFB, y la magnitud de su figura es, sencillamente, inabarcable para el fútbol moderno de contratos fugaces y besos al escudo de cartón. Robert llegó a nosotros en 1986, un año de fractura. Fue el momento en que el Wacker original se transformaba en el Swarovski Tirol. Con apenas 20 años, ese joven de Wattens ya mostraba una madurez que asustaba. Mi abuelo me cuenta que lo que lo hacía especial no era su capacidad para subir la banda, sino su sentido del deber. Bajo el mando del mítico Ernst Happel, Wazinger se convirtió en una pieza de relojería. Se dice que el "Mago" Happel, un hombre que despreciaba la mediocridad, rara vez le dirigía la palabra a Robert. No era por desprecio, sino por una confianza absoluta: "Él ya sabe dónde estar antes de que yo lo piense", cuentan que dijo una vez entre el humo de su cigarrillo. Los datos no mienten, y en el periodismo del sentimiento, los números son las cicatrices del guerrero. Wazinger acumuló más de 500 partidos oficiales con nuestra camiseta. Pero lo que realmente define su leyenda no es la cantidad, sino la constancia. Entre 1994 y 1997, un periodo de transición donde el club cambiaba de piel constantemente, Robert jugó el 94% de los minutos posibles. ¿Pueden imaginar eso hoy? En un fútbol de rotaciones y fatiga muscular, el "Soldado" era una constante física, un lateral que desafiaba el paso del tiempo con una dieta monacal y una disciplina de hierro que lo mantenía siempre en los 74 kilogramos de peso ideal. Pero el momento que me hace temblar, el que mi padre relata con la voz quebrada, es el verano de 2002. Mi año. Robert tenía 36 años y acababa de levantar su quinta ensaladera de campeón. Era un agente libre con ofertas del Austria Viena y del Grazer AK. Tenía el derecho ganado a retirarse en la opulencia, jugando competiciones europeas y cobrando su último gran contrato profesional. Pero entonces ocurrió lo impensable. El club desapareció. El FC Tirol fue borrado del mapa por deudas masivas y nació el FC Wacker Tirol en la Regionalliga West. La tercera división. El barro. Los campos de pueblos donde el vestuario es una caseta de madera. Wazinger, el hombre que había secado a los mejores extremos de Europa, decidió quedarse. Aceptó una reducción salarial del 70% solo para asegurarse de que el hilo de nuestra historia no se cortara. Mi abuelo me llevó a esos campos de tercera cuando yo era un bebé en un carrito, y me dice que ver a un cinco veces campeón de liga pelear cada balón dividido en terrenos de juego infames era el acto de fe más grande que ha visto jamás. Wazinger jugó 30 partidos en esa última temporada de ascenso, logrando que el club volviera a la Bundesliga en solo dos años. Nos devolvió a nuestro sitio antes de colgar las botas en 2004, con 38 años de edad. Su palmarés es un mapa del éxito tirolés: Ligas en 1989, 1990, 2000, 2001 y 2002. Una Copa en 1993. Pero su legado es la lealtad. Es el único que posee la "Trifecta del Tirol": brilló en la era de los millones, sobrevivió a la quiebra y nos rescató desde el abismo. Sin el sacrificio de Robert en mi año de nacimiento, Tobi Mair no tendría hoy un club al que dedicarle este fanzine. Él mantuvo la luz encendida cuando todos los demás se llevaron las lámparas. Hoy, cuando veo a Matthias Schall en la banda, gesticulando con esa intensidad que nos devuelve la esperanza, no puedo evitar buscar rastros del "Soldado" en sus ojos. Matthias tiene esa misma seriedad, ese compromiso que no entiende de categorías, sino de escudos. Schall está construyendo sobre el suelo que Wazinger salvó de la demolición. Robert fue el puente de legitimidad que nos permitió cruzar el desierto, y ahora, este joven argentino es quien nos está enseñando a volver a caminar con la cabeza alta por la Maria-Theresien-Straße. Este fanzine nació para que los jóvenes como yo, que solo conocemos la gloria por los cuentos de antes de dormir, entendamos que el Wacker es eterno porque hubo hombres como Robert Wazinger. Él no jugaba para las cámaras; jugaba para que su abuelo, el mío y los que vendrán, tuvieran un lugar donde sentirse parte de algo más grande. Wazi, gracias. Por los 500 partidos, por las 5 ligas, pero sobre todo, por quedarte cuando no quedaba nada. Tu sombra sigue proyectándose sobre el césped del Tivoli, y mientras este papel circule, nadie olvidará que aquí jugó un hombre que fue más grande que la propia crisis. Bienvenidos al culto de lo eterno. Bienvenidos al alma que se niega a morir. Kult und Seele. Schwarz-Grün bis in den Tod.
  13. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 8 – Der Zehner (Parte 8 – Mediapunta) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria El ritmo de los informes iba más rápido y aceitado que por la mañana; la inercia del conocimiento compartido facilitaba el flujo de datos. Para reforzar las energías de cara al tramo final, Clara preparaba a un costado café caliente acompañado de Kirchtagskrapfen —esos deliciosos buñuelos tradicionales— para cuando terminaran este bloque. El staff, sumergido en sus hojas de cálculo y reportes de scouting, casi no se dio cuenta del aroma, impulsados por la motivación de cerrar el análisis con éxito. Matthias tomó la palabra con un brillo especial en los ojos: —Vamos con Der Zehner, como dicen aquí; el "diez", como decimos en mi país, o para unificar términos técnicos, le diremos mediapunta. Creo que el pivot, el organizador y el mediapunta forman un triángulo clave para el manejo del balón. Es el motor para generar la ofensiva y, al mismo tiempo, la primera línea de una presión alta que nos permita recuperar rápido el balón en campo rival. Kevin Honmann sonrió de manera cómplice y lanzó una pregunta al aire: —¿Qué pasa cuando tienes un jugador que no parece habilidoso, que no se distingue físicamente de los demás y que habla con tono firme pero en voz baja? Todos pensaríamos: "a ese jugador no hay que ficharlo". Pero Martin pensó distinto con el checo Budinský. Vio algo que ninguno de nosotros detectó y ahora tenemos ante nosotros al mejor jugador de la primera rueda. Es nuestro sorprendente máximo goleador con 11 tantos, varias asistencias y rendimientos superlativos. Me recuerda a un joven Modric por cómo gestiona los tiempos. Su suplente, Gräf, tiene potencial y calidad acorde, pero no ha rendido como esperaba. Estoy convencido de que debería jugar en el equipo B el próximo semestre para recuperar confianza. Daniel Iril tomó la posta desde el filial: —* Schaller ha sido el titular en el Wacker B. No tengo críticas a su rendimiento, que ha sido sólido y con un buen aporte goleador. Para un jugador con su proyección, creo que si Gräf baja a competirle el puesto, sacará lo mejor de él. Por otro lado, Schmitt ha sido el suplente y, curiosamente, ha rendido incluso mejor, siendo uno de los máximos artilleros del equipo. Aun así, creo que en la segunda rueda debería bajar al C; tiene poco potencial y debemos priorizar el espacio para el desarrollo de Schaller.* Fernando Pino intervino previendo el movimiento: —Bueno, parece que vamos a tener un "lío" positivo en el equipo C. Si baja Schmitt y consideramos que nuestro titular ha sido Schmidt —un jugador muy joven y con gran potencial que se ganó el puesto a base de goles y asistencias tras empezar como suplente—, tendremos una competencia feroz. El reserva ha sido Begić, quien realmente lo hizo bien; no perdió el puesto por bajo nivel. Por su edad y la falta de potencial a largo plazo, creo que debería irse cedido, ya que tampoco tiene sitio en el juvenil. El crítico Andreas Herzog aportó su visión desde la Sub-18: —Como todos nuestros mediapuntas esta temporada, Milić ha sido uno de nuestros goleadores siendo titular. Es joven y parece tener algo de potencial, aunque nada para emocionarse todavía. Es positivo que siga siendo nuestro "diez" para que siga madurando bajo presión. Matthias miró a su alrededor. —Carsten, veo que no tenemos jugadores cedidos en este puesto, la tarde parece tranquila para ti —comentó entre las risas relajadas del grupo—. Martin, ¿esta vez tienes algo para nosotros o seguimos sin fichajes potenciales? Martin Busch se puso de pie con una chispa de triunfo: —Si les digo que tenemos en la mira a un Der Zehner alto, que nació en Luxemburgo pero es suizo, que juega en las ligas inferiores helvéticas, que tiene una cabellera al mejor estilo Witsel o Fellaini y un potencial inimaginable a sus 15 años, parecerá exagerado. Pero realmente tenemos casi abrochado a ese diamante en bruto. Así que pueden dar por hechos los cambios de piezas que mencionaron; él será el nuevo aire para la estructura. En tono de broma, Matthias replicó: —Martin, tú y yo debemos hablar más seguido. —Luego se dirigió a todos—: Es una noticia fantástica. Junto al central zurdo de "apellido de crack" y este mediapunta, tenemos dos fichajes que, en teoría, podrían llegar a la élite. En resumen: tenemos 3 jugadores con potencial B o superior y 2 con calidad C o más. Reforzar el relevo de Budinský es la prioridad y Martin nos lleva por buen camino. A disfrutar el café, que nos queda el último tirón para llegar a cenar con nuestras familias.
  14. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 7 – Spielmacher (Parte 7 – Organizador Adelantado) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria Tras un breve pero necesario descanso para estirar las piernas y despejar la mente, el equipo de trabajo retomó la maratónica tarea de repasar cada una de las posiciones de la estructura. El turno era para el Spielmacher o, como Matthias prefería denominarlo, el Organizador Adelantado. Con este rol se cerraba el análisis de todos aquellos jugadores que, de una u otra forma, cargaban con responsabilidades defensivas o de equilibrio antes de pasar al ataque puro. Matthias, ajustando su libreta de notas, comenzó con una declaración de principios: —Para mí, esta posición y la del "Sechser" son las dos columnas vertebrales de nuestro esquema. Sin un organizador con visión, nuestro juego ofensivo se vuelve estéril. Estoy ansioso por escuchar cómo han visto el desarrollo de estos talentos. Kevin Honmann fue el primero en tomar la palabra, destacando la madurez en el primer equipo: —* Fahrnberger, con solo 22 años, ostenta el curioso título de ser el jugador más veterano de nuestra plantilla. Ha sido otro gran acierto de gestión ficharlo al inicio del proceso. Su balance de goles, asistencias y rendimientos constantes lo convierten en la pareja perfecta para nuestro capitán Abwandner en el eje. Por otro lado, Damm tuvo que lidiar con la frustración de una lesión; antes de ella, parecía ir directo a ser la revelación de la liga. Tras su regreso le ha costado recuperar el ritmo, pero ha redondeado un buen semestre y tiene condiciones de sobra para disputar la titularidad.* Daniel Iril prosiguió con el informe del Wacker B, mostrando una mezcla de asombro y cautela: —* Kausl también llegó esta temporada y ha rendido de manera descollante. Sus números en goles y asistencias son verdaderamente importantes, pero más allá de esa estadística grandiosa, creo que tiene un margen de mejora técnico enorme; potencial no le falta. Ullman, su suplente, no se ha quedado atrás en cuanto a rendimiento. La verdad es que los dos organizadores del B han brillado, aunque digan que estoy loco, creo que el sistema del equipo está potenciando rendimientos por encima de lo que el jugador puede sostener individualmente a largo plazo.* Fue el turno de Fernando Pino, quien aportó su visión desde el equipo C: —En mi esquema, Wäger ha sido el titular y su reporte es casi un espejo de los que nombró Daniel en lo estadístico. Sin embargo, pienso que necesita una competencia interna más seria para saber realmente qué podemos esperar de él en momentos de presión. No sugiero subirlo aún, sino traer a alguien que le dispute el puesto palmo a palmo. Su suplente, Pieler, no lo ha hecho mal, pero a veces considero que su desarrollo sería más óptimo bajando al "Der Club" (Sub-18). De todos modos, en cuanto a producción pura, no hay quejas de ninguno. Andreas Herzog resopló, dejando ver esa exigencia de élite que lo caracteriza: —Otra vez la burra al trigo con los juveniles. Karner aportó goles, asistencias y actuaciones sólidas, pero como sucede con tantos otros chicos de mi equipo, sospecho que está sobrerindiendo respecto a sus posibilidades futuras reales. Parece una locura que estemos aquí quejándonos de que nuestros jugadores rinden mejor de lo esperado, pero mi labor es ver el talento puro, no solo el marcador del fin de semana. Martin Busch intervino entonces, dado que Carsten no tenía informes de cedidos en esta posición específica: —En el mercado invernal no tenemos nombres inmediatos en carpeta para esta posición. Hay algunos perfiles interesantes que estamos monitoreando, pero pensando en un horizonte lejano, hacia el verano de 2025. Seguiré buscando, pero la prioridad ahora es consolidar lo que tenemos. Matthias, realizando el balance final del bloque, anotó las conclusiones en rojo: —El diagnóstico es claro: 3 jugadores con potencial B o superior, pero solo 2 con calidad C o superior en la actualidad. Ese es nuestro punto flaco. Lo positivo es que el primer equipo cuenta con una dupla joven, sólida y con gran proyección. Deberemos trabajar intensamente en las categorías inferiores para elevar el nivel técnico medio. Cinco minutos de receso y comenzaremos con la artillería; vamos a analizar la parte puramente ofensiva del equipo.
  15. Die Geschichte von Matthias - Der Enkel des Kleinen Toni (La historia de Matthias - El nieto del pequeño Toni) Saisonrückblick 23/24 – Hinrunde (Resumen de Temporada 23/24 – Primera Rueda) Teil 6 – Sechser (Parte 6 – Pivot Organizador) En Tivoli Neu, Innsbruck, Austria El aroma del café recién hecho flotaba en la sala de reuniones, mezclándose con el eco de las risas que aún perduraban tras el almuerzo. Era ese momento del día donde la camaradería se entrelazaba con la responsabilidad. Matthias, sintiendo el peso positivo de liderar un proyecto que renacía de sus cenizas, se acomodó en su silla y consultó su libreta de notas. Sabía que el tiempo apremiaba; el compromiso con los seres queridos en casa era sagrado y todos querían llegar a tiempo para la cena, pero la estructura del equipo no se analizaba sola. —Vamos a sumergirnos en el corazón del sistema —anunció Matthias, recuperando el tono profesional pero cercano—. Analicemos a los "Sechser", nuestros pivotes organizadores, o como los llamo yo, los organizadores de juego. Espero buenas noticias, porque lo que veo en el campo me entusiasma. Kevin tomó la palabra de inmediato. Su postura irradiaba un orgullo legítimo, el de quien sabe que tiene bajo su mando a un diamante puliéndose a la vista de todos. —Matthias, hablar de Abwandner es hablar de nuestro futuro capitán —comenzó Kevin con firmeza—. Tiene calidad "Clase A" y lo ha demostrado en cada minuto de esta Hinrunde. No solo es el metrónomo del equipo, sino que ha aportado un buen número de goles para su posición. Con solo 19 años, la presión de la responsabilidad no le pesó para nada; parece no tener techo técnico ni emocional. Kevin hizo una pausa para ajustar sus notas antes de continuar con el segundo nombre. —Y la sorpresa más grata ha sido su relevo, Obersheimer. Fue una apuesta de Martin este verano y ha sido un pleno absoluto. Con apenas 16 años, ha rendido a un nivel que asusta por su madurez, demostrando ser un relevo más que digno del capitán. De hecho, Matthias, si ambos siguen esta progresión, a futuro deberíamos pensar en si alguno debe jugar en otra posición para que puedan compartir el once titular. No podemos permitirnos tener tanto talento sentado en el banquillo. Matthias asintió, frotándose la barrilla mientras procesaba la sugerencia. La visión de Kevin era ambiciosa, pero sensata. —Tienes razón, Kevin, pero no por ahora. Tenemos que dejar que sigan creciendo en sus roles naturales. No sé qué piensan ustedes, pero creo que tenemos, tal vez, la mejor dupla por posición de todo el equipo. Daniel, que había estado tomando notas sobre el rendimiento del segundo equipo, tomó el relevo en la conversación. Sus informes solían ser más pragmáticos, centrados en la utilidad inmediata. —En el Wacker B, la situación ha sido interesante. Kuester ha sido el titular; empezó la temporada siendo suplente, pero se ganó el puesto a pulso. Tiene un presente sólido para ser parte de la rotación del primer equipo, pero viendo a los que tiene por delante y su escaso potencial, creo que estará mucho tiempo conmigo. Por lo pronto, su rendimiento ha sido bueno. Por otro lado, Heinzle perdió el puesto y terminó siendo su suplente. Ha rendido bien, pero creo que no tiene el nivel para nuestro segundo equipo si es que llega alguien nuevo; caso contrario, seguirá con nosotros. Fernando, desde su posición supervisando al Wacker C, intervino para resumir el progreso de los jugadores bajo su tutela. —* Abel, a quien fichamos esta temporada, se adueñó del puesto y ha rendido muy bien. Creo que no ahora, pero para la próxima temporada estará listo para cubrir ese puesto que necesitas en el B, Daniel. Berkenbaum ha sido el suplente y se ha lucido, pero siendo honestos, no creo que sea un jugador con mucho futuro profesional. Es más, creo que está más para el "Der Club" que para el C, pero viendo sus estadísticas le daré unos meses más para que nos demuestre lo contrario.* Andreas, que siempre buscaba la excelencia en las categorías juveniles, intervino con un tono algo más sombrío, equilibrando el optimismo general con una dosis de realidad. —Tengo un conflicto con Vodopivec —confesó Andreas—. Carece de calidad y potencial, sin embargo, se luce en nuestros juveniles. O estoy juzgando mal a los jugadores o los hago rendir más de lo esperado, pero no creo que debamos ilusionarnos con sus estadísticas. Debemos mirar más allá de lo que dice el marcador cada fin de semana. Carsten asintió desde el rincón de la sala, sumándose a la cautela de Andreas sobre el rendimiento en etapas formativas. —Comparto esa preocupación, y lo veo claro en el caso de Plattner, a quien tenemos cedido en el BNZ Tirol Sub 19. Ha sido titular indiscutible allá, aportando goles y asistencias, cumpliendo en un buen nivel. Pero temo compartir con Andreas que los rendimientos en niveles juveniles no muestran todo lo que como formadores debemos ver. No es un jugador para pensar en el futuro a largo plazo. Matthias escuchaba con atención, valorando la sinceridad de su equipo. —Por eso me gusta este equipo de trabajo —dijo Matthias—. Miramos todos más allá de los nombres y las estadísticas. Sabemos que debemos construir pensando en el presente y el futuro. ¿Martin, alguna chance de refuerzos en la posición? —No por el momento —dijo Martin—. Creo que este invierno deberán arreglarse con lo que tenemos. Tenemos algún jugador muy interesante pensando en el verano cuando finalice su contrato, pero por ahora nada, aunque seguiré buscando alguna oportunidad. Matthias estiró sus piernas, sintiendo el cansancio pero también la satisfacción del deber cumplido. Mientras tanto, había comenzado una nueva ronda de mates, el agua caliente renovando no solo la yerba sino también la energía del grupo. Tomó un sorbo largo, pensativo, y miró a su staff antes de cerrar el bloque. —Haciendo el balance —concluyó Matthias—, tenemos tres jugadores con potencial B o superior y otros tres con calidad C o superior en toda la estructura. Pero siendo pragmáticos y pensando solo en los dos nombres del primer equipo, creo que estamos ante un sólido presente y con mucho futuro. Tendremos que trabajar en los otros equipos para elevar el nivel, pero estamos en el mejor camino posible.

Configure browser push notifications

Chrome (Android)
  1. Tap the lock icon next to the address bar.
  2. Tap Permissions → Notifications.
  3. Adjust your preference.
Chrome (Desktop)
  1. Click the padlock icon in the address bar.
  2. Select Site settings.
  3. Find Notifications and adjust your preference.