RADIOGRAFÍA DEL VESTUARIOBaran Akyürek se marchó del Iskenderunspor tras jugar la primera rueda del torneo. Con el equipo consolidado en zona de disputa por la clasificación a competencias europeas, el entrenador da el salto para irse a España a dirigir al Valencia. Sin embargo, es momento de analizar los rendimientos individuales de los jugadores durante esta media temporada en la Süper Lig. ARQUEROSÖMERCAN AVCI - El contraste más fuerte del arco. Tras ser indiscutible y uno de los pilares del año anterior, quedó relegado definitivamente esta temporada tras perder el puesto con su competidor en la pretemporada. A sus 30 años, su participación se redujo casi exclusivamente a la Turkish Cup, donde sumó pocos minutos y nunca pudo pelear seriamente la titularidad ante el ascenso de Moradaoğlu. La caída en la consideración del cuerpo técnico no tiene que ver con errores puntuales, sino con la explosión del joven reemplazante. De cara al futuro, todo indica que buscará un nuevo destino en el que pueda recuperar continuidad, ya que todavía está en una edad en la que puede defender un arco en cualquier otro equipo de esta categoría sin inconvenientes. KAGAN MORADAOGLÜ - Se convirtió en una de las sorpresas más gratas del semestre. Después de un arranque irregular del equipo, el joven arquero tomó el puesto con decisión y rápidamente impuso seguridad bajo los tres palos. En 17 partidos jugados, consiguió 3 vallas invictas y demostró personalidad para asumir responsabilidades en momentos críticos. Su crecimiento futbolístico se nota en la solidez de sus reflejos, la toma de decisiones y su capacidad para ordenar la defensa. La irrupción fue tan contundente que desplazó al arquero que había sido figura la temporada pasada, consolidándose como titular en el tramo más exigente del calendario. DEFENSORESVITINHA - El lateral de 29 años tuvo un semestre irregular. Participó en 9 partidos (8 titular) y aportó 1 asistencia, pero su influencia fue menor respecto a temporadas anteriores. La aparición de Graves como alternativa polivalente lo dejó con menos espacio. Su rendimiento defensivo sigue siendo correcto, pero ofensivamente perdió profundidad, y eso le restó presencia en la competencia interna. SIMON GRAVES - El defensor danés de 29 años vivió una temporada de reivindicación. Tras un primer año de adaptación complicado al fútbol turco, este ciclo mostró una versión mucho más estable y confiable de Graves. Disputó 11 partidos (9 titular), convirtió 1 gol y ofreció versatilidad en varias posiciones del fondo, algo muy valorado por el entrenador. Su lectura defensiva mejoró, se lo vio más firme en los duelos individuales y también más integrado al circuito de salida del equipo. Su aporte, aunque no siempre protagónico, fue clave para sostener la rotación en momentos de acumulación de partidos. EFE METE - Volvió a tener un semestre sobresaliente y se confirmó como uno de los talentos más prometedores del plantel. Con 13 partidos (10 titular), mostró una madurez superior a la de sus 22 años, destacándose por su agresividad defensiva y su inteligencia para cerrar espacios. Su capacidad de anticipar jugadas y ganar duelos individuales lo convirtió en un futbolista seguido por clubes de mayor envergadura. Físicamente está en un punto óptimo y futbolísticamente parece listo para un salto de calidad. Es uno de los activos más valiosos del equipo y una de las figuras silenciosas del torneo. ALI YESILYURT - La llegada de Bayram lo relegó profundamente. Yeşilyurt, con 23 años, venía creciendo, pero esta temporada apenas disputó 7 partidos, cinco desde el banco. Mantiene su valor como jugador formado en el club, lo que ayuda en términos reglamentarios, pero futbolísticamente quedó claro que no está listo para pelear la titularidad por encima de los líderes actuales. Puede seguir aportando como alternativa, especialmente si continúa puliendo aspectos tácticos, pero su proyección se estancó este año. CAGTAY KURUKALIP - Una de las piezas más afianzadas del equipo. Con 16 partidos, 3 goles y 3 asistencias, Kurukalip volvió a demostrar su valía como lateral con fuerte proyección ofensiva. Su energía, llegada al área y capacidad para romper líneas lo convierten en un futbolista clave dentro del sistema. A los 26 años está en plena madurez futbolística y su influencia creció especialmente en partidos cerrados donde su aporte ofensivo fue diferencial. KADIR SUBASI - El lateral de 22 años mostró evolución técnica y física, pero todavía está lejos del rendimiento deseable para ser titular. En 9 partidos (7 desde el banco) se vio un crecimiento en intensidad ofensiva, aunque persisten dudas sobre su precisión en los metros finales y su solidez defensiva. Es un jugador en pleno proceso de formación y necesita más continuidad para transformar su potencial en certezas. El club deberá decidir si sumar minutos en préstamo es la mejor vía para acelerar su desarrollo. ALPEREN BABACAN - La caída en el rendimiento de Babacan se hizo evidente esta temporada. A sus 31 años, el desgaste físico comenzó a pasar factura y perdió muchísimo terreno en la consideración del cuerpo técnico. Disputó apenas 4 partidos, casi siempre en situaciones de emergencia o rotación obligada. Su experiencia sigue siendo valiosa en los entrenamientos, pero ya no logra sostener un nivel competitivo en los partidos. Es probable que su ciclo esté entrando en una etapa final, salvo que asuma un rol secundario y de acompañamiento. EMIN BAYRAM - El fichaje más determinante de la defensa. Bayram llegó para liderar y lo hizo sin titubeos: jugó 14 partidos, todos como titular, marcó 2 goles, dio 2 asistencias y se convirtió en el jefe natural del fondo. Impuso su jerarquía desde el primer minuto, aportando contundencia en el juego aéreo, fiabilidad en los cierres y una sorprendente capacidad para iniciar ataques con pases limpios. A sus 25 años, tiene la madurez de un defensor mucho más veterano y el impacto fue inmediato en la estructura defensiva del equipo. LUDVIG SVANBERG - El sueco de 26 años mantuvo la línea que había mostrado la temporada anterior: un jugador correcto, aplicado y funcional en el engranaje defensivo. Sumó 9 partidos (8 titular) y aunque no brilló en ninguno, cumplió en todos. Su mayor valor fue la regularidad, ya que rara vez tuvo actuaciones por debajo del promedio. Como alternativa de recambio, Svanberg ofrece solvencia y orden, sin ser un especialista en la salida ni un defensor de alto impacto físico. Es una pieza útil para sostener al equipo en fases de rotación o ante lesiones, manteniendo el nivel competitivo. MEDIOCAMPISTASOSMAN TOKAY - Tras su lesión, regresó a la competencia, pero el proceso de reinserción fue más complejo de lo esperado. Disputó 10 partidos (6 desde el banco) y dejó buenas sensaciones cuando entró, aunque nunca logró sostener el ritmo competitivo del resto del mediocampo. Su lentitud, una característica ya conocida, fue aún más evidente en un equipo que aumentó la velocidad de circulación y la intensidad en la presión. El talento está, pero la falta de continuidad y un físico que ya no acompaña al 100% le impiden adueñarse del puesto. ALESSANDRO SERSANTI - Con 13 partidos (8 desde el banco), el volante italiano mantuvo presencia pero bajó un escalón en comparación con temporadas anteriores. Su aporte de 2 asistencias habla de su capacidad de involucrarse en el juego ofensivo, aunque ya no tuvo la influencia dominante que alguna vez mostró. Sigue siendo un mediocampista confiable, con buen pie, ordenado y tácticamente valioso, pero perdió algo de continuidad por la irrupción de volantes más jóvenes y explosivos. GÖKTHAN ISILAK - Otra temporada irregular en la que no logró asentarse ni confirmarse como una alternativa confiable. Disputó 9 partidos (5 desde el banco) y, aunque siempre aporta esfuerzo y cierto orden, su incidencia en el juego es mínima. Le cuesta pesar en el último tercio y no termina de destacarse en recuperación. Aún es útil para la rotación, pero necesita dar un salto cualitativo si quiere permanecer en un plantel que cada año sube la vara competitiva. SUAT YAGIZ - A sus 20 años, Yagiz se consolidó definitivamente como el mediocentro defensivo titular del equipo. Con 16 partidos (13 desde el inicio) mostró una combinación cada vez más sólida de recuperación, posicionamiento y primer pase claro. Su lectura de los tiempos defensivos mejoró notablemente, lo que le permitió cortar avances peligrosos y sostener la estructura del equipo en fases de transición. Además aportó 1 gol y 2 asistencias, números que revelan una evolución ofensiva que antes no estaba en su repertorio. Es uno de los proyectos más prometedores y ya juega con la autoridad de un mediocentro experimentado. CHECK OUMAR DIAKITÉ - Una de las grandes apariciones de la temporada. En 12 partidos (5 como suplente) hizo 2 goles y 3 asistencias, convirtiéndose en un volante dinámico, vertical y desequilibrante. Diakité es energía pura: rompe líneas, gana metros y cambia ritmos sin esfuerzo. Su impacto fue notable y despertó interés de clubes del extranjero, algo natural considerando la explosión futbolística que experimentó este año. Se consolidó como una pieza importantísima y su proyección parece ilimitada. ABDUSSAMED KARNUCU - Con 28 años, su rol en el equipo se redujo casi a la mínima expresión. Jugó solo 4 partidos, tres como suplente, y nunca estuvo cerca de competir por un puesto real. Sus características parecen haber quedado superadas por el ritmo y la dinámica que hoy exige la línea defensiva del equipo. Su continuidad es una incógnita y todo indica que podría ser uno de los nombres apuntados para una salida ordenada. HIJRAN BOYACI - El caso más claro de estancamiento. Boyacı volvió a pasar la temporada prácticamente sin minutos y su salida a York United FC parece inevitable. A los 23 años, ya no encaja en el nivel competitivo que exige la Super Lig ni en el proyecto del club. Se marcha sin lograr asentarse, dejando la sensación de que nunca pudo adaptarse a la dinámica del equipo ni a la velocidad de juego requerida. ENES ÖGRÜCE - El joven volante creativo de 21 años sigue mostrando chispazos que ilusionan y problemas que lo frenan. En 8 partidos (6 desde el banco) marcó un gol y dejó varias jugadas de alto nivel técnico, sobre todo en espacios reducidos. El problema es que todavía no logra transformar ese talento en regularidad: se enciende y se apaga durante los partidos. Su techo es muy alto, pero necesita continuidad y una estructura que lo potencie. Aun así, es una de las cartas más interesantes del plantel a futuro. ETHEM METIN - El volante ofensivo de 20 años tuvo una temporada difícil. A pesar de jugar 11 partidos (10 titular), su aporte fue escaso en términos ofensivos: sin goles ni asistencias. Tiene técnica fina y buena conducción, pero todavía no logra que esas cualidades se traduzcan en impacto real en los partidos. Sigue siendo una promesa, un jugador de entrenamientos pero debe dar pasos más firmes en los partidos si quiere sostenerse en el equipo. YUSUF BARASI - Uno de los volantes ofensivos más regulares del plantel. Con 12 partidos (11 titular), Barası aportó 3 goles y 1 asistencia, sosteniendo un nivel competitivo aceptable. No tuvo grandes picos, pero tampoco cayó, manteniéndose siempre como una referencia en la mediapunta. Su inteligencia para aparecer en zonas peligrosas le permitió seguir siendo influyente, y su continuidad no está en discusión. DEMBA DIALLO - El extremo protagonizó su mejor temporada desde que juega en la categoría. En 12 partidos (5 desde el banco) sumó 1 gol y 2 asistencias, números que antes le costaba alcanzar incluso en una campaña completa. Se lo vio más participativo, más preciso en la entrega y con mayor comprensión de su rol dentro del sistema. No es titular, pero se ganó un lugar confiable en la rotación. SOYDAN YANAL - Cedido al Kütahyaspor, Yanal tuvo un año productivo en la 2. League: 16 partidos, 1 gol y 3 asistencias. Su cesión cumplió su objetivo: sumar minutos y ganar roce competitivo. Sigue siendo un jugador con condiciones, pero deberá volver para demostrar si está listo para competir al nivel de Iskenderunspor o si su futuro seguirá ligado a categorías inferiores. SYLVESTER JASPER - El búlgaro de 27 años no tuvo su mejor semestre. En 7 partidos (6 ingresando desde el banco) aportó solo una asistencia, quedando muy por debajo de las expectativas. Su desequilibrio individual perdió eficacia, y su juego sin pelota mostró lagunas que complicaron su continuidad. Queda como alternativa en banda, pero su nivel actual no invita a pensar en un rol más protagónico. ABDÜLMECID DÖNMEZ - Baran buscó talento y él brindó un salto de calidad notable. Fue titular en 10 partidos, marcó 2 goles y dejó momentos de gran influencia en la creación del juego. Sus condiciones técnicas siempre fueron conocidas, pero esta temporada logró combinar ese talento con sacrificio y lectura táctica. Cuando está en cancha, el equipo gana fluidez y capacidad para activar a los delanteros. A sus 24 años, se perfila como una pieza estratégica del mediocampo. KARL CARROLL - Con apenas 19 años, Carroll sigue creciendo a paso firme. En 11 partidos (6 desde el banco) sumó 3 goles y 2 asistencias, números magníficos para un mediapunta joven que recién empieza a asentarse en la categoría. Tiene dinamismo, agresividad y una sorprendente capacidad para decidir bien en velocidad. Cada vez que entra, cambia el ritmo del equipo, y ya pide más minutos para convertirse en titular. DELANTEROSRENÉ KRIWAK - La etapa de Kriwak en el club llegó a su fin. Tras una lesión que lo apartó del protagonismo, el delantero de 29 años perdió terreno definitivamente y terminó siendo vendido a FC BW Linz. Antes de irse disputó 6 partidos, en los que marcó 2 goles, pero ya no estaba en condiciones de competir con los nuevos perfiles ofensivos del equipo. Su salida abre espacios para el recambio generacional arriba. UGUR SEVIM - Una de las revelaciones del semestre. El delantero de 20 años, recién llegado desde una categoría inferior, tardó muy poco en demostrar que su salto al fútbol de élite no le iba a quedar grande. En 16 partidos (5 como suplente) anotó 6 goles y dio 3 asistencias, siendo determinante en partidos importantes. Tiene olfato goleador, inteligencia para moverse entre centrales y una frescura que contagia. Su adaptación fue meteórica y su futuro en el club es muy prometedor. DAVIT GRIGORYAN - La gran carta ofensiva del equipo. En 15 partidos (11 titular), Grigoryan firmó 6 goles y 3 asistencias, consolidándose como el delantero más completo y confiable del plantel. Su lectura de los espacios, su agresividad dentro del área y su capacidad para asociarse lo convirtieron en una pieza fundamental. Esta temporada confirmó que está listo para dar un salto: su nivel invita a comprar su pase definitivo al Ceske Budejovice, porque es claramente un jugador hecho para este proyecto. LORIS DAMS - Con 20 años, Dams es una apuesta a futuro que empieza a devolver señales positivas. En 5 partidos (3 desde el banco) anotó 2 goles y dejó una imagen muy alentadora. Su polifuncionalidad le permite jugar como delantero, extremo o mediapunta, y su físico le da herramientas para imponerse en los duelos. Todavía necesita rodaje, pero las condiciones están y su impacto fue inmediato. EL FIN DE UNA ERA EN ISKENDERUNSPORCuando Baran Akyürek llegó a Iskenderunspor en la temporada 2023/24, no había nada parecido a un proyecto. Solo ilusión, un presupuesto modesto para un club que oscilaba entre la irrelevancia y el riesgo permanente de descender en silencio. Nadie imaginaba que ese entrenador joven, casi desconocido fuera del circuito local, terminaría escribiendo uno de los capítulos más profundos de la institución. Lo que vino después fue mucho más que una reconstrucción: fue un crecimiento sostenido que desafió cada límite estructural que el club parecía tener grabado en piedra. Akyürek aterrizó sin cartel, sin experiencia y con un plantel corto, pero con algo que cambiaría la historia: convicción. Ese primer año estuvo marcado por la lucha, el orden táctico y la obsesión por imponer una identidad clara en un equipo acostumbrado a sobrevivir a base de parches. Los resultados no fueron memorables, pero la transformación sí: el club empezó a competir, a defender con rigor y a incorporar jugadores que serían parte de los cimientos del proyecto. El entrenador ya veía que tenía potencial para armar un equipo que pueda ir subiendo de categoría. La segunda temporada sirvió para dar el primer salto logrando el ascenso a segunda división. Iskenderunspor comenzó a ser un equipo respetado, difícil de enfrentar, incómodo para cualquiera. La defensa se mejoró y la propuesta ofensiva dio sus frutos. Emergieron figuras inesperadas y empezaron a llegar las primeras señales de que el proceso podía sostenerse en el tiempo. Por primera vez en años, el club dejó de mirar hacia abajo y empezó a mirar hacia adelante al lograr el ascenso. Tras conseguir este logro el club tuvo que definir si apostaba por la permanencia en la categoría o buscaba lograr algo más. En su tercera campaña la maquinaria ya estaba ensamblada. Akyürek incorporó refuerzos precisos que elevaron el nivel de la base local y le dio jerarquía al plantel. Además potenció jóvenes que que venían de ser rechazados por otros clubes. Mediante ese método de captación logró un salto competitivo que ante los resultados obligó a los dirigentes a reconfigurar las ambiciones del club: Iskenderunspor dejó de ser un equipo que pensaba en sostener la categoría y pasó a proponerse un inesperado ascenso a la máxima categoría del fútbol turco. El equipo vivió su punto más alto durante su primera temporada en la máxima categoría. Luego de padecer la primera rueda, Baran logró reforzar al equipo con jugadores de otros países para lograr la permanencia. Tras salvarse del descenso, peleó de igual a igual con los grandes y dejó una imagen de madurez táctica que trascendió los resultados. Los refuerzos justos despertaron otras intenciones en el club: Iskenderunspor estuvo cerca de ganar la Turkiye Kupasi al perder la final ante el Ankaragüncü. Akyürek casi toca el cielo con las manos en este año que sirvió como la consolidación y ratificación de un proyecto que demostró que ya pertenecía a otro nivel. La quinta temporada expuso la fragilidad estructural de Iskenderunspor y el desgaste del proceso. La base estaba, pero faltaba profundidad, faltaban recursos, faltaba peso institucional para sostener un crecimiento que, a fuerza de rendimiento, exigía más de lo que podía ofrecerse. El equipo compitió, ganó, perdió, dio pelea… pero quedó al borde de meterse en zonas de clasificación a competencias europeas. Una temporada histórica pero que demostraba que había un techo que el club no estaba pudiendo romper. Durante este año el arranque fue irregular, con buenos triunfos, derrotas dolorosas y un cúmulo de síntomas que hablaban de un ciclo cumplido. La lesión y posterior venta del goleador René Kriwak fue un golpe emocional y deportivo. Como contrapunto, jugadores como Karl Carroll y Davit Grigoryan sostuvieron al equipo en momentos críticos y lograron meterlo en la pelea por el cupo de Conference League. En medio del desgaste deportivo y tras varias decepciones durante el período de fichajes, la salida se volvió una acción posible cuando estalló el mercado de entrenadores con Baran como uno de sus principales apuntados: Mallorca, Estrasburgo, Sassuolo, Valencia, Torino y Hamburgo observaron el crecimiento del DT en Iskenderunspor. Algunas de estas propuestas se cayeron por diferencias de visión, otras por temas contractuales, pero fue evidente que el mundo había tomado nota del trabajo de Akyürek. El punto final llegó cuando el interés del Valencia CF se transformó en una oportunidad real y sólida: un club histórico, con proyecto, con recursos y con ambición europea. La directiva de Iskenderunspor intentó retenerlo, elevó presupuestos, ofreció más poder deportivo, pero la decisión ya estaba tomada desde otro lugar: no era una cuestión de capricho, sino de evolución. Baran Akyürek había llevado al club a su techo, y quedarse significaba estancarse. Cuando llegó el último partido ante Trabzonspor, el triunfo 3 a 1 se sintió como una despedida tácita al ver a todo el cuerpo técnico ingresar al terreno de juego y sacarse fotos con la gente. Akyürek no lo confirmó, pero tampoco lo negó. Solo agradeció, abrazó a cada jugador y dejó que la cancha hablara por él. Iskenderunspor pierde al entrenador que lo cambió todo, pero lo hace sin rencor. Y Akyürek se va sin quemar puentes, dejando abierta una frase que ya suena a leyenda: “Nos volveremos a encontrar.” Baran Akyürek prepara su salto a Valencia y cierra uno de los ciclos más consistentes y transformadores que haya tenido el club. Akyürek estuvo al mando del equipo durante cinco temporadas y media acumulando 215 partidos. Ganó 115 encuentros, empató 30 veces y perdió apenas 70 compromisos. De esta manera se cerró un ciclo que no solo elevó al equipo: también elevó su propio nombre y le abrió las puertas a las ligas grandes de Europa. DIÁLOGO CON LOS LECTORES:Hola @ansodi. Se ha cerrado un ciclo y nos vamos de Turquía tras sentir que no se podía hacer nada más. La tentación llegó, tras rechazar fervientemente una tras otra propuesta ver la magnitud de clubes como Hamburgo, Torino y Valencia nos hizo pensar que era momento de dar el salto. Ya teníamos un nombre y el panorama era desalentador en Truquía. Si seguía en el club veía que podíamos clasificar a Conference League pero con un equipo que pronto iba a requerir un gran recambio para intentar lograr un título nacional. Luego de un mercado de fichajes en donde nos rechazaron muchos jugadores, pensé que iba a padecer ese proceso. Hoy Valencia nos propone otra realidad. Un club relevante, con un nombre histórico pero que a mi entender esta lejos de los grandes clubes españoles. Un peso mediano que se ha animado en algunos años a dar el golpe en la mesa. Un club que me agrada por sus colores, la tradición de contar con algunos jugadores argentinos que siempre me gustaron y un reto a nivel europeo y nacional interesante. Valencia partió en plena decadencia con Peter Lim como responsable. Los destrozos fueron tan fuertes que generaron que en 2024 abandone el club y deje la responsabilidad en manos de Manuel Serantes (imagino un desconocido del FM y no una persona real). Con él se logró completar el traslado al Nuevo Mestalla. Desde su llegada viene levantando al equipo, logrando en cada temporada llegar a un puesto más alto y volver a jugar competencias europeas. Recién esta campaña el equipo volvió a decaer perdiendo terreno al llegar al décimo puesto por el apretado calendario. Para solucionarlo apuestan por Akyürek. El objetivo será claro rearmar un plantel, darle un estilo de juego ofensivo que nos permita escalar posiciones en La Liga y ver cuan lejos podemos llegar en Europa League. A largo plazo será volver jugar a Champions e intentar ganar un título tras muchos años de sequía en el fútbol español debido a un Real Madrid que acaparó la mayoría de las conquistas. Tenemos buenos jugadores y una cantera interesante. También problemas económicos y de plantilla. Todo esto lo veremos más adelante al analizar las primeras medidas del entrenador al llegar al club. Saludos y gracias por pasarte
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