EL DEL GAFE (HARROGATE TOWN) Los Magpies debían cerrar el mes de septiembre con la visita al Harrogate Town, que, pese a ser uno de los candidatos al descenso, se encontraba en una cómoda 12ª posición tras sumar 10 puntos de los últimos 12 disponibles, en lo que era un mes casi perfecto. El equipo del Harrogate Town fue fundado inicialmente en 1914, pero, por causas mayores —una guerra mundial—, tuvo que ser refundado en 1919. Justo en la temporada en la que celebraban su centenario, 2019-2020, consiguieron su ansiado sueño: entrar en la EFL, después de lograr el ascenso en los play-offs disputados en Wembley. Sin embargo, debido a otra causa mayor —una pandemia mundial—, sus aficionados no pudieron acudir al estadio para presenciarlo. ¿Y el rival en aquella final? El Notts County. El Notts County llegaba al encuentro con la amarga sensación de la amplia derrota cosechada en la Carabao Cup, pero con la intención de mantenerse en puestos de ascenso directo. Cabe recordar que el equipo de Nottingham estaba situado en 2ª posición, empatado a 16 puntos con el líder, el Salford, que debía recibir al Cheltenham. Por detrás, el Wrexham, con 15 puntos, visitaba al Rochdale. 5-3-2 de inicio y un equipo muy reconocible, pero con alguna rotación, como la entrada de Rawlinson, Horton y O’Brien. Según el técnico manchego: “El partido contra los Cherries fue muy exigente físicamente; no estamos acostumbrados a que los rivales nos jueguen a ese ritmo. Así que algunos jugadores estaban muy cansados y/o tocados. Además, es importante que todos los jugadores se sientan importantes”. Y el partido empezó fatal para el equipo de Andrés, que en el minuto 5 ya perdía por 1-0, tras una magnífica jugada de los locales que acabó con un remate a bocajarro ante el cual Mair no pudo hacer nada más que recoger el balón del fondo de las mallas. Una imagen bastante habitual en esta temporada, ya que, a pesar de tener buenas actuaciones en general, no consigue dejar su portería a cero. Andrés, en esta ocasión, le quitó importancia y reconoció el trabajo del equipo contrario: “Bueno, aunque nos ha ocurrido en dos partidos consecutivos (en liga) son situaciones completamente diferentes. A pesar de la pérdida en medio del campo que dio origen a la contra, creo que en esta ocasión el equipo salió con la actitud correcta. El fútbol es un juego de errores”. El entrenador también habló sobre la imposibilidad de dejar la portería a cero: “¿Que si estamos preocupados? Por supuesto, pero entendemos que en esta categoría todos los equipos están muy igualados, a diferencia de la temporada anterior, donde, salvo el Wrexham, el resto de los equipos eran claramente inferiores a nosotros. Sin embargo, debemos volver a encontrar un mejor equilibrio entre atacar bien y defender bien”. De todas formas, el equipo de Iniesta reaccionó rápidamente, como ya lo hizo contra el AFC Wimbledon, y en tan solo diez minutos y después de dos buenas jugadas colectivas el equipo de Nottingham le daba la vuelta al marcador (1-2). Una vez más, al final del encuentro, el entrenador magpie destacaba la capacidad de reacción de su equipo: “No es fácil venir de una derrota tan clara como la que sufrimos y verte por detrás en el marcador tan pronto. Pero tenemos un equipo muy fuerte mentalmente y lo han vuelto a demostrar.” Sin embargo, Iniesta se mostraba contento con el partido en líneas generales, a pesar de que no fueran capaces de cerrar el encuentro y de que el Harrogate estuvo a punto de empatar: “Hemos dado un paso adelante respecto a los últimos encuentros, hemos tenido un mayor control del partido, pero debemos seguir mejorando. Hemos creado más ocasiones y es una lástima que no hayamos marcado ese tercer gol que nos hubiera dado una mayor tranquilidad. En líneas generales, hemos sido superiores, pero ellos han podido empatar el partido con las dos ocasiones del final.” Con el empate del Salford, los magpies se situaban en 1ª posición de la tabla, solo a 1 punto del Wrexham que también había ganado su encuentro. El 1x1Especial acontecimientos históricos.11 inicialArchie Mair 6.7 — La Guerra de los Cien Años. No tuvo mucho trabajo, tan solo dos disparos a puerta: en el primero no pudo hacer nada y el segundo lo solventó con un despeje a córner. Mair atraviesa un momento en el que, pese a sus buenas actuaciones, le resulta imposible dejar la portería a cero. Ni la Guerra de los Cien Años pareció ser tan duradera. Grant Horton 7.0 — La Guerra Fría. En líneas generales, estuvo mejor cuando tuvo el balón. Una vez más, con él en el campo, el juego se inclinó hacia la banda derecha y fue el jugador con más pases completados. En cambio, en defensa sufrió más de lo esperado, perdiendo dos duelos aéreos que, por suerte, no acabaron en gol. Como en la Guerra Fría, todos querían marcar paquete, pero en realidad estaban acojonados con las consecuencias que sufrirían. Connell Rawlinson 6.7 — Declaración de la República Catalana. Su partido quedó marcado por el error de marca en el gol del Harrogate. Se durmió y Armstrong le ganó la partida para rematar solo en el primer palo. Horton intentó llegar a la ayuda, pero ya era demasiado tarde. Su partido duró tanto como la declaración de independencia por parte de Carles Puigdemont. Aden Baldwin 6.9 — Caída del Imperio Romano. En defensa estuvo imperial, sobre todo en los duelos aéreos, donde los ganó todos. Por ponerle una pega, quizás pudo hacer algo más en el primer gol. Primero, no fue contundente cuando salió a la presión y, después, le faltó fe para cortar el centro de Welch-Hayes. En ataque, tuvo tres ocasiones a balón parado, pero no pudo anotar ningún tanto. Y con el balón estuvo bien hasta el minuto 80. En los últimos minutos tuvo 2 perdidas no forzadas que no gustaron mucho en el banquillo. Estuvo imperial durante la mayoría del partido como el Imperio Romano, pero acabó derrumbándose por sus propios errores. Rowling 8.2 — La expansión del fascismo durante el SXX. Una vez más, ocupó y controló la banda derecha a su antojo. En el primer gol, recuperó el balón, y después de una gran jugada del equipo, acabó dando la asistencia con un pase magnífico a Oliver. En el segundo gol, participó activamente en la jugada, tocando el balón hasta en 3 ocasiones. Pudo redondear su partido con un gol, pero Ben Garrat le sacó una mano imperial. Lo de Adebayo-Rowling por la derecha fue como la expansión del fascismo en Europa, aniquilando los movimientos obreros de izquierdas surgidos a finales del siglo XIX. Taylor 6.8 — La pandemia de la Covid. Fue el principal perjudicado de que el equipo volcara el juego hacia la banda derecha. No tuvo la profundidad de otros partidos, pero estuvo bien en defensa. Fue sustituido por Scott Malone en el minuto 76. Como en la pandemia, Taylor estuvo completamente aislado y solo salió para correr por la banda. Al menos, ayudó en la contención. Jim O'Brien 6.8 — Meteorito que acabó con dinosaurios. Segundo partido titular en liga del irlandés como director de orquesta, y, siendo sincero, por mucho que sea el presidente del club de fans de Jim, no estuvo particularmente bien. Tuvo muchas pérdidas y errores no forzados. Fue sustituido en el minuto 63 por Sam Austin. En este caso él no fue el meteorito, sino más bien el dinosaurio. Bostock 7.5 El invento del móvil. Volvió a ser importante y ya suma varios partidos donde su rendimiento va en subida. Parece más cómodo con el nuevo rol que le ha dado Andrés, y donde participa más del juego colectivo. Pudo marcar un auténtico golazo en una gran jugada individual, pero su disparo se marchó por poco. Con su pase magistral a Johnson, consiguió sumar una asistencia más a sus estadísticas. Lo de Bostock fue como el invento del teléfono móvil: todo el mundo parece mejor conectado, eso sí, en este nuevo rol, los goles han pasado a mejor vida, igual que hicieron los teléfonos fijos. Daniel Johnson 7.4 — Las redes sociales. Un partido más y una nueva muestra de que su confianza va en aumento; esperemos que no quede en un espejismo. 3 goles y 2 asistencias en los últimos partidos. Fue sustituido por Henri Lansbury en el minuto 63. Si en el mes de agosto fue objeto de los memes en las redes sociales, ahora mismo Daniel Johnson es trending topic por su excelente rendimiento. Smith 6.7 — Final de la Edad Media. Pequeña mejora del delantero inglés que incluso pudo marcar un gol, pero sigue gafado. Desde el club nos hacen llegar que Andrés está trabajando con él para que se adapte a otro rol e intente cambiar su dinámica. Fue sustituido en el minuto 63 por Duke-McKenna. ¿Es este el final de la oscuridad, como lo fue el final de la Edad Media? Esperemos que este partido sea el primer paso y que el nuevo rol pueda hacerle avanzar. Vadaine Olivier 7.4 — La Revolución Francesa. Y si el rendimiento de Daniel va en claro ascenso, lo de Vadaine es otro nivel. No solo su contribución en los goles - 6 en los últimos 5 partidos-, sino que ayuda más al equipo a salir con el balón con su juego de espaldas y sus descargas. Además, es un peligro constante en el juego aéreo. Sin embargo, y a pesar del gol anotado, no fue su mejor encuentro y perdió más balones de lo normal, por ejemplo, en la jugada que dio lugar al gol local. No sabemos si el cambio en el minuto 54 fue por cansancio, o si, como en la Revolución Francesa fue guillotinado por sus continuos errores. SuplentesMacaulay Lansgtaff 6.6 — La Gran Depresión del 29. Poco más de 30 minutos para intentar recuperar al delantero que la temporada anterior aterraba a las defensas rivales y que, en esta temporada, se ha convertido en un meme. Luchó y tuvo dos ocasiones, aunque la primera estaba anulada por fuera de juego de Sam Smith. Su situación recuerda a la Gran Depresión de 1929: de un periodo de abundancia y bonanza goleadora a una caída abrupta, de la que todavía no consigue levantarse. Henri Lansbury 6.7 — Medios de Comunicación Convencionales. Parece que el elegante jugador británico ha perdido algo de protagonismo en los últimos encuentros. Salió para mantener el balón y ayudar al equipo a controlar el partido. Estuvo muy bien con el balón, solo fallando un pase en lo que hubiera sido una asistencia genial. Henri salió con una mentalidad muy conservadora, como los medios de comunicación convencionales que, con las redes sociales han sido eclipsados a un segundo plano, como la pérdida de importancia de Lansbury en el equipo. Sam Austin 6.9 — La Caída de Berlín. Salió en el minuto 63, pero ocupando un rol un poco más ofensivo del que había tenido Bostock, que pasó a ser el pivote. Como siempre, su entrega fue innegociable y ayudó al equipo tanto en ataque como en defensa donde recuperó 4 balones, siendo el tercer jugador del equipo en recuperaciones por minutos. Sam Austin fue la ofensiva final para intentar acabar con el partido. Pero, como las tropas rojas, son otros los que aparecen en las fotos. McKenna 6.8 — El Efecto 2000. Salió en el minuto 63, pero no para jugar de extremo, sino que lo hizo de segundo delantero. No tuvo ninguna ocasión para marcar, pero de sus pies salió una de las ocasiones más claras del encuentro. Parecía una gran amenaza, pero como el efecto 2000, acabó siendo un bug sin consecuencias. Scott Malone S.C — La Revolución Bolchevique. Con su entrada en el campo en el minuto 76, el equipo empezó a tener más profundidad por la banda izquierda. Dispuso de una clarísima ocasión de gol, pero su disparo se fue por encima de la portería del Harrogate. También puso dos pases clave que pudieron acabar sentenciando el partido mucho antes. Con su salida al campo, se invirtió el orden que había establecido hasta ese momento, donde la banda derecha estaba en control. Eso sí, la esperanza duró menos que un pollo en el bolsillo de Laporta. Resumen
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