Un Pincha firme, preciso y sin fisuras🔴 Venció 3-0 a San Lorenzo con otra actuación convincente del equipo de Zubeldía. El fútbol también tiene memoria, pero premia el presente. Estudiantes entró al Nuevo Gasómetro con temple, con orden y con una convicción que se sostuvo de principio a fin. No hubo vértigo innecesario: hubo claridad. Construyó una victoria de manual, sosteniendo cada avance con la seguridad de un equipo que juega convencido de su plan. El primer aviso llegó tras un pase filtrado de Nahuel Estévez para José Palma, cuyo remate obligó a Santiago Torres a desviar al córner. De esa secuencia nació el golpe inicial. A los 10 minutos, tras dos despejes defensivos, Iván Erquiaga recuperó alto y cedió para Nahuel Estévez, que sacó un disparo cruzado, bajo y punzante. La pelota venció las manos del arquero y se transformó en el 1-0. A los 29 minutos llegaría otro golpe. Un córner ejecutado por Estévez terminó siendo rechazado por Franco Agostinelli, pero la pelota cayó en los pies de Alexis Broglia, ubicado en la medialuna. Control, mirada, decisión y un derechazo fantástico que se clavó en el ángulo izquierdo para el 2-0, un poema de precisión que silenció al estadio. San Lorenzo intentó reaccionar, pero chocó contra un bloque bien parado. Estudiantes siguió administrando el partido con criterio. Jerónimo Canedo tuvo dos oportunidades claras y Fabricio Iacovich, seguro, se quedó con el cabezazo de Joaquín Sendín tras un envío de Gerardo Núñez. El local buscó aire, pero chocó con una estructura que no flaqueó. La segunda mitad tuvo más emociones para el visitante. El ingreso de Zales se dio obligado por la lesión de Iván Erquiaga, afectado por un esguince leve de rodilla que lo dejará una semana al margen. Más allá de ese sobresalto, Estudiantes mantuvo su esencia. El cierre, como un sello de autoridad, llegó en tiempo agregado. En el minuto 91, Fernando Reyes metió un pase punzante entre líneas para Francis Casas, quien sorteó la salida de Torres, definió cruzado, Cardona salvó en la línea pero el rebote volvió al juvenil, que la empujó con poco ángulo y decretó el 3-0. Gol de promesa y debut perfecto para coronar una noche redonda. El pitazo final soltó una certeza: este equipo pisa fuerte. Zubeldía volvió al Bajo Flores y se llevó algo más que tres puntos: se llevó aplausos, rendimiento y la confirmación de que su Estudiantes mantiene la marcha firme, el espíritu sólido y el corazón al frente. Fue goleada ante un exclub, fue reafirmación de una idea y fue otra noche donde el Pincha mostró carácter. Alexis Broglia y Nahuel Estévez se metieron en el equipo de la semana. Reyes dejó una buena primera impresión. Estudiantes avanza, con fútbol, con solidez y con una música que empieza a sonar cada vez más fuerte.
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