Capítulo 47. Europa en estado puro 30 de agosto de 2026 Lo de las competiciones europeas ha sido una locura. El ajetreo de viajes, conferencias de prensa y entrenamientos se ha convertido en una forma sofisticada de tortura. Desde hace unas semanas, Mihai vuelve a ponerse en contacto conmigo. No tanto como antes, pero nunca sin un motivo. No habla directamente de dinero ni de apuestas, pero me deja caer algo entre líneas, como quien no quiere la cosa: - ¿Sabías que hay formas más limpias de ganar lo mismo que antes, sin mover un solo euro? Todo depende de los marcadores. Yo no contesto. Solo lo miro y él sonríe con esa sonrisa maquiavélica que tanto detesto... La misma sonrisa que vi el día que me dijo que Tudor “también estaba metido en el ajo”. Desde entonces, las piezas no encajan. Tudor sigue sin aparecer. Lo último que oí de él fue un mensaje de voz corto, hace casi dos meses: - No te precipites. Todavía no. Todavía no qué, joder!! Algunas noches, después de los partidos, vuelvo a casa y me quedo sentado en silencio, con la televisión encendida sin sonido. Miro los titulares... “El Steaua de Dumitrescu, imparable.” Y me río solo por no llorar. Nadie sabe que el tipo de la portada no duerme. Que sospecha de todos y que ya no confía ni en su sombra. A veces pienso que Tudor me metió aquí para protegerme. Otras, que fue para tenerme controlado. Y hay noches en las que creo que me colocó en el centro del huracán para que, cuando llegara el momento, fuera yo quien la liara parda. Lo peor es que empiezo a pensar que tiene razón... Yéndome al mes pasado y nuestro inicio en Europa, nos tocó jugar la Ida de la 1ª ronda de la ruta de la Ruta de la Liga de la UEFA Europa League. Comenzamos fuera de casa frente al Zoria ucraniano y ya demostramos que no estábamos aquí por casualidad y que pese a haber accedido a esta competición por la vía de la Copa Rumana, íbamos a dar que hablar. Pues ya ves si dimos que hablar, que en este partido, con Adrian Muresan (MPC, 18 años) a la cabeza, nos impusimos por 2-3. Obviamente el partido en casa tenía que ser a cara de perro para que no dieran la vuelta al marcador, y así fue porque les metimos un 7-2. Y no es que ellos fuesen mucho peores en el campo, no. De hecho estuvo la cosa igualada, pero es que fuimos increíblemente efectivos de cara a gol. Tras semejante global 10-5 (cuatro goles de Muresan), pasamos de ronda y nos tocó contra el Omonoia chipriota. De nuevo jugamos primero fuera de casa, y fue un paseo imperial rumano, pese a que el partido fue algo sosillo. Pero de nuevo nuestra efectividad arriba fue determinante y se reflejó en el 1-4 final. En la vuelta, como es obvio, hice rotaciones, y no me salió bien la cosa, aunque el resultado tras el descanso era de 2-1 para nosotros... Supongo que fruto de la confianza de que estaba todo hecho, empezamos a arrastrarnos por el campo, y nos fueron metiendo goles hasta ponerse a uno de igualar la eliminatoria. Pidiendo la hora al final del partido, dejé claro en el vestuario que la imagen de la segunda parte era intolerable. No se podía repetir bajo ningún concepto. El rival en la tercera ronda ya daba más miedito, al menos en cuanto a nombre. El Trabzonspor turco nos tocó y esta vez fue primeramente en nuestro estadio. Un partido ligeramente dominado por los turcos, con pocas ocasiones, casi todas sin demasiada claridad, muchas de ellas de fuera del área. Así llegó su gol, fruto de un disparo de media distancia de Enis Bardhi que se metió por la escuadra. Resultado adverso para ir al infierno turco. Pues nos plantamos en Turquía sabedores que no teníamos nada que perder y mucho que ganar. Alineación TOP para darle la vuelta a la tortilla. Muy complicado, para que mentir. Ellos estuvieron muy bien posicionados todo el partido y éramos incapaces de hacerles daño, pero fíjate tú, que los devenires del partido nos hicieron empatar con un gol en propia puerta, en el minuto 83. Los turcos intentaron un poco más ahí, pero nos fuimos a la prórroga. Con los dos equipos fundidos, un chavalín, nuestro mejor jugador la pasada campaña, Razvan Florea (MEC,20 años), se echó el equipo a la espalda y dijo, aquí mando yo. Dio una exhibición de físico y poderío y tras una galopada desde el mediocampo, finalizó con un trallazo desde fuera del área que nos daba el pase a la siguiente ronda. Brutal. Pasadas las tres rondas previas, llegamos al playoff de clasificación para la fase de grupos de la Europa League. Aquí ya habían rivales que daban miedito, como el PAOK griego, el Young Boys suizo, el Brujas belga o el Rangers escocés. Y como no podía ser de otra manera, nos tocó el que creo que era el rival más difícil que nos podía tocar. Los escoceses, con el rumano Ianis Hagi como estrella del equipo. Nos tocó jugar primero en nuestro estadio y les plantamos cara. Tanto que fuimos mejores. Más ocasiones, más posesión, triplicando xG esperados... Más de todo, menos de goles. Nos adelantamos en la primera mitad, nada más empezar el partido, pero en la segunda nos empataron, así que viajaríamos a Glasgow jugándonosla a cara de perro. El partido de vuelta, en el mítico Ibrox Stadium, fue otra historia. Un partido muy igualado en posesión, xG, ocasiones, faltas, saques de esquina... Pero no en resultado. Ellos fueron efectivos y eficaces, y nosotros no. Los chavales lo dieron todo, pero no fue suficiente, y nos volvimos para Rumanía con una derrota por 2-0 que nos dejaba fuera de la Europa League. Pero como habíamos llegado a este punto, podíamos acceder a la UEFA Europa Conference League directamente, y en el sorteo podría decirse que no quedamos mal parados, aunque tendremos que hacerlo muy bien si queremos seguir en la competición. Los difíciles sin duda serán el PSV y el Trabzonspor, al que ya ganamos en la tercera ronda. Zurich, Sheriff y Cukaricki probablemente partidos igualados en los que en casa tenemos que ganar sí o sí, y el HB partido que deberíamos solventar sin problemas, tanto en Steaua como en las Islas Feroe. Dejando ya de lado Europa, también jugamos el primer partido de liga entre medias, pero antes diré que la prensa especializada nos cataloga como el tercer peor equipo de la categoría, por lo que prevén que quedemos en posición de playoff de descenso. El mapa de equipos de la Superliga, nos muestra que habrán rivales en casi todos los lugares del país, aunque hay 6-7 equipos aglomerados alrededor de la capital. Pues bien, para el primer partido fuimos al estadio del FC Voluntari y lo que se vio en el campo fue una oda al fútbol moderno. Defensivamente impolutos, salida de balón milimétrica, asociaciones de libro y juego en zona rival incisiva y determinante. Cuatro goles se llevaron. Cuatro goles marcamos. Que se preparen, que el CSA Bucarest ha llegado a la Superliga.
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