Capítulo 124. La droga del fútbol
25 de diciembre de 2027
En mi vida he hecho cosas ilógicas, irreales, imposibles e increíbles. En muchas de ellas he salido airoso y he reforzado mi temeridad e irresponsabilidad. En otras, me he pegado una buena ostia y las consecuencias han sido devastadoras. Pero como soy un egocéntrico de mierda y mi humildad deja mucho que desear, he aprendido poco de esos errores.
Por otra parte, soy un buen entrenador, lo he ido demostrando en el poco tiempo que llevo en este mundillo. Empecé en una liga regional de Noruega y en cinco años ya podía haber tenido la oportunidad de jugar partidos en Europa. Como mi cabeza está como está, lo eché todo por la borda y tuve que empezar de más abajo. Pronto demostré que valgo para esto y conseguí de nuevo colarme entre los mejores, en este caso de la liga española. Vivo del fútbol y hago lo que me gusta.
Pudiendo hacer yo solito este pequeño análisis y aplicando la mayor objetividad posible, es fácil hacerse una pregunta…
¿Para qué cojones me meto en los embolaos que me meto?
El último con el que me he coronado ha sido la venganza de Evgeny con un plan maestro que lo ha borrado del mapa para siempre. No contento con ello, le he birlado 1,5M de euros, que sumados a los cerca de 5M que tengo metidos en varias cuentas de dudosa legalidad, hacen que sea un tipo con un buen poder adquisitivo.
Entonces… para que mierdas me meto en vender 4 kilos de coca que también le birlé a Evgeny? ¿Era necesario?
Pues no, obviamente. Solo un descerebrado como yo se plantea meterse en un berenjenal así sin sentido ni necesidad alguna. Y más si la persona con quien hago el trato es el cocas de Liberto…
El intercambio lo hicimos en un descampado donde cristo perdió la alpargata y donde nadie podía vernos desde ningún lugar. Tal cual acabamos, cada uno entró en su coche, arrancó y se fue de allí como si nada hubiera pasado. En el camino de vuelta al hotel, estuve pensando en la próxima temporada, en si podrían encajar algunos jugadores a los que mis ojeadores les habían estado siguiendo y también en las vacaciones que me iba a tomar con mi peque Alex hasta volver a los entrenos en julio.
Llegué al hotel, aparqué el coche en el parking y me fui hacia mi apartamento con la mochila de dinero en la mano. Al llegar a la puerta, dos hombres me esperaban allí…
- Marc Andersen?
- Si, soy yo, ¿quién lo pregunta?
- Somos de la unidad antidroga de la Policía Nacional de Tenerife, queremos hablar con usted…
- … - me quedé en blanco – ehm… ustedes dirán…
- Lo mejor es que venga con nosotros a comisaría y lo hablemos tranquilamente allí…
- Ahora pensaba pegarme una ducha y preparar algunas cosas para el viaje con mi hijo a…
- Señor Andersen – no me dejó acabar – creo que no nos está entendiendo… Tiene que venir con nosotros ahora. Y esa mochila se viene con nosotros.
Fui con los dos policías a comisaría y allí me dijeron que habían cogido a Liberto con la coca que una hora antes le había vendido yo y que él corroboraba esa versión… Menudo hijo de puta…
De nuevo me veía en una comisaría respondiendo preguntas incómodas...
En realidad, luego descubrí que aunque no me hubiera delatado, me hubieran pillado igual. El era objetivo de una operación desde hacía tiempo, tenía el teléfono pinchado y cuando hablé con él yo pasé a estar dentro de la operación. Lo único que esperaban era que se hiciera el intercambio para poder cogernos y sacar la mayor información posible con la “promesa” de reducir nuestras penas. Él tiró de la manta muy mucho por tratar de salvar su culo. Delató a varios mafiosos y cooperó con información para poder cogerlos.
Yo no tenía información sobre nada. Como sabéis, la coca se la robé a Evgeny cuando lo liquidamos. No podía confesar eso. Tuve que envainármela y asumir mi cagada.
¿Qué implicó esto? Obviamente, el Tenerife me hizo dimitir y se rescindió mi contrato sin indemnización. Ingresé en prisión provisional y sin fianza hasta la celebración del juicio, un par de después, y tras la celebración y con todas las pruebas que tenía la policía (fotos, escuchas, posicionamiento GPS de mi móvil y el de Liberto, entre otras cosas), el juez me condenó a cuatro años de prisión por tráfico de drogas. Con suerte en tres años podré estar con la condicional, libertad vigilada y esas cosas…
Mi historia como entrenador comenzó cuando salí de prisión hace unos 20 años, y mi historia como entrenador finalizó al entrar de nuevo en prisión por cometer el mismo delito. Manda huevos. Más tonto no puedo ser…
Llevo ya unos 6 meses en la cárcel y cuando puedo veo los partidos del Tenerife, siempre que nos dejan y si se dan en abierto. Al poco de marcharme yo, contrataron a Tiago Nunes, curiosamente representado por Leonardo, el cual según he podido saber se encuentra en Brasil sin intención de moverse de allí…
El portugués ha durado 6 meses en el banquillo tinerfeño, y mucho me ha parecido. Estamos ahora en el parón invernal y la cosa pinta fea en la isla. En liga el equipo se encuentra en una decepcionante 19ª posición, habiendo conseguido apenas 9 puntos de 48 disputados. En Copa del Rey han superado las dos primeras fases contra las superpotencias futbolísticas del Sabadell y la Arandina, de Segunda B. Por último, en Europa League se han clasificado como segundos de grupo. Los rivales, todo hay que decirlo, han sido muy asequibles…
Respecto a la plantilla, ha habido unos cuantos cambios, varios reseñables y otros muy inesperados. En primer lugar han habido 9 incorporaciones (aunque dos las hicimos cuando aún estaba yo en el banquillo). Bajas del primer equipo han sido cuatro. Las salidas de Agoney y Millico quizás las hubiera hecho yo también dado su mal rendimiento la temporada pasada. Sin embargo la salida de Lundmark cedido, y el traspaso de Óscar Eraso al Leganés (recuerdo que ya se llevaron a dos laterales derechos nuestros, ahora ya tres), no lo hubiera contemplado en ningún caso.
Por otra parte, tanto Miguel Baena como Juan Andrés Rivero siguen en el club y eso es una gran noticia. Pese a que Baena no está jugando con regularidad es el máximo artillero del equipo (con 6 paupérimos goles). En realidad, pocos de mis antiguos jugadores han sido importantes con Nunes, a excepción de Zeben, Grau, De la Víbora, Saúl Giner y Rivero. El resto entran en la rotación, pero poco más.
En el B, solo quiero destacar que han recalado varios de mis exjugadores de estas dos temporadas. El más sonado es Borja Lasso, que al final fue renovado y apartado al segundo equipo. Ángel, Pedro Alves y José Antonio González son otros de los deshauciados en la Segunda B.
Hablando de todo un poco, en Noruega ya han acabado la temporada y malas noticias me llegan desde Bjornevatn… El equipo ha descendido a la Quinta división (sexto nivel), lo que confirma el brutal descalabro del equipo desde mi partida.
Mejor lo ha hecho el Mjondalen en la segunda categoría del país, pero no lo suficiente como para lograr ascender. Quintos han quedado a 11 puntos de los odiados del Stromgodset (recuerdo aún el puñetazo que le di a su entrenador en aquel derbi…).
Dejando un poco lo meramente futbolístico y centrándome algo más en lo mental, no dejo de pensar en todos los errores cometidos, empezando por las cosas que hice mal en Bjornevatn y acabando en lo que me ha llevado de nuevo a prisión. Cada vez tengo más claras las dos cosas más importantes que quiero hacer cuando salga de aquí. Lo primero será volver a estar con mi hijo y tratar de recuperar el tiempo perdido. Para entonces ya tendrá 9 años y espero que no sea demasiado tarde…
Lo otro que haré será volver a mi pasión, a lo que estos últimos años me ha dado la vida y me ha hecho sentirme bien pese a las adversidades. Pero esta vez sin cagadas. Y esque aquí dentro me doy cuenta que no puedo vivir sin mi droga. La droga del fútbol.